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LA PRENSA/Vielka Corro Ríos |
PARITA, Herrera.- La quema de Judas en la plaza colonial de Parita, en la provincia de Herrera, acapara la atención de propios y extraños cada Domingo de Resurrección, una vez pasadas la celebraciones religiosas de Semana Santa.
Y es que durante el Domingo de Resurrección, fuera del contexto religioso, se lleva a cabo la quema de Judas en la Plaza Colonial, porque este apóstol traicionó a Jesús, entregándolo a sus enemigos por 30 monedas de plata y por remordimiento se ahorcó.
Para emular esta realidad los pariteños confeccionan un muñeco, leen un testamento jocoso y luego lo queman en la plaza de esta colonial población pariteña.
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LA PRENSA/Vielka Corro Ríos |
Darío López, quien ha organizado esta actividad teatral en los últimos 20 años, recordó que en sus inicios la quema de Judas se iniciaba desde el Sábado Santo al mediodía después de que el sacerdote cantaba el Gloria, pero ahora se espera hasta la medianoche del sábado para luego pasear el Judas.
López sostuvo que aunque la tradición ha ido variando, el pueblo pariteño la mantiene porque se tiene la creencia de que el año que no se quema el Judas, éste queda suelto y suceden desgracias y cosas malas en el pueblo.
"Ese fue el que vendió a Jesucristo y hay que quemarlo de todas maneras, aunque los otros pueblos no lo hacen", destacó.
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El organizador de esta actividad dijo que el Domingo de Resurección al mediodía, después de darle vueltas por la plaza del pueblo, se lee el testamento donde se recogen algunas problemas que aquejan a los parroquianos, tratando de evitar mencionar los asuntos personales de la gente del pueblo.
"Si durante o después de los carnavales pelea una mujer con otra mujer, se patentiza en el testamento, alegando que Judas les deja unos guantes y un ring para que continuen dándose puños.
Después de esto se le prende fuego al muñeco que ha sido rellenado con bombitas", anotó.
La actividad de este Domingo de Resurección es aprovechada para domar o amansar algún caballo bronco o bien un ternero que también se quiera domar. |