|
El cáncer de origen laboral mata cinco veces más que los accidentes de trabajo. La enfermedad contraída por exposición a sustancias cancerígenas en horario laboral ocasiona la muerte de unas 5 mil personas al año en España.
Además, anualmente en nuestro país se registran unos 8 mil nuevos casos de cáncer contraídos en el puesto de trabajo. Así lo señalan las conclusiones de dos estudios elaborados por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud. El sindicato CC.OO. reclamó al Gobierno que combata el cáncer de origen laboral con el mismo énfasis que ha puesto en la lucha contra el tabaquismo.
"La muerte por cáncer contraído en el trabajo es un problema social oculto en España", declaró Joaquín Nieto, secretario confederal de medio ambiente de CC. OO, Joaquín Nieto, al comentar estos informes, en los que ha colaborado Emmanouil Kogevinas, investigador del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona.
Sin embargo, el grado de reconocimiento de este problema es ridículo en comparación con otros países europeos. El cáncer laboral mata a unas 5 mil personas al año en España, pero en 2004 solamente se diagnosticaron médicamente seis casos, un 0,08% del total.
En cambio, en 2002, en Francia, se registraron 10 mil cánceres laborales y fueron reconocidos 900 (un 9%). En el Reino Unido hubo 9 mil 670 casos y de ellos, 806 (8%) fueron admitidos como tales. Y en Alemania, de los 14 mil 700 enfermedades laborales, mil 900 (un 13%) fueron reconocidas oficialmente.
Esta "invisibilidad" de este problema en España fue calificada ayer de "escandalosa" por Kogevinas. Es evidente, por ejemplo, que un empleado que tiene cáncer y que ha estado trabajando con amianto ha sufrido la afección por contacto con esta sustancia; sin embargo, en España se reconocen en contadas ocasiones esta relación causa-efecto.
Se calcula que en el 2004 unos cinco millones de trabajadores estaban expuestos a agentes cancerígenos, lo que supone el 25,4% de todos los trabajadores.
Los principales cánceres de origen laboral son los de pulmón, vejiga, laringe y fosas nasales, mientras que la lista de los agentes cancerígenos está encabezada por la radiación solar, el sílice y el cristalino, y el humo del tabaco ambiental. A estos sustancias le siguen el humo del motor diésel, el polvo de madera, el radón, las fibras minerales artificiales y otras sustancias, como hidrocarbonos policíclicos aromáticos, benceno, formaldehido, componentes del níquel plomo y amianto. Y, entre las actividades más expuestas están la construcción, la agricultura, hostelería, la minería. el transporte o las industrias químicas.
Estos estudios son los primeros que se hacen en España sobre la incidencia del cáncer de origen laboral. Los cálculos se han hecho a partir de modelos empleados por distintos especialista extranjeros en los que han ido relacionando el número de trabajadores expuestos a una sustancia cancerígena con los datos en los que la enfermedad se puede atribuir a un cáncer a determinado.
En base a esa metodología, se estima que en España se produjeron entre 2 mil y 9 mil muertes por cáncer, aunque la cifra más probable es una mediana de unos 5 mil. "Aparentemente, podrá parecer que la estimaciones oscilan en exceso o que la horquilla es demasiado grande, pero no lo es. Estamos hablando de que el cáncer de origen laboral mata por miles de personas en España", dice Nieto. "Sin embargo, el Gobierno no reconoce el cáncer laboral. Se presta más atención a la enfermedad en fase de curación, pero no a su prevención", dice Nieto. "Al Gobierno le ha preocupa el tabaco. Pero debería prestar la misma atención, tener la misma valentía política y dedicar los mismos recursos a este problema; o ¿es que los trabajadores están condenados a tener que sufrirlo por haberlo contraído el cáncer en el trabajo?", preguntó.
Un plan para todos
Comisiones Obreras propone la puesta en marcha de planes de actuación urgente para luchar contra los agentes cancerígenos. El sindicato propone que se eliminen o sustituyan los productos más peligrosos (regulados muy insuficientemente, según este sindicato, por el reglamento Reach) y que se intensifiquen la inspecciones en las empresas.
Asimismo, reclama que los empresarios eliminen los productos cancerígenos, que proteja más a los trabajadores y que aseguren una mejor información para asegurar un manejo seguro de los productos.
Finalmente, propone que las mutuas y servicios de prevención formen a los técnicos en prevención de riesgos laborales y medioambientales, desarrollen guías prácticas y elabore códigos de buenas prácticas con el consenso de los expertos. |