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¿Náuseas? No hay razón para sufrir en silencio
Primera Parte
 

Martes | 21.11.2006

 
Por: Jane E. Brody
The New York Times News Service
 
 
LA PRENSA/Jihan Rodríguez
Cualquiera que haya sentido náuseas alguna vez conoce la desagradable sensación. Sin embargo, para millones de estadounidenses, la náusea y su frecuente consecuencia, el vómito, son hechos de la vida que ocurren de manera periódica a lo largo de muchos meses.

Si bien actualmente existen formas seguras y efectivas de prevenir y atender casos predecibles, como los relacionados con mujeres embarazadas y pacientes con cáncer, muchas personas que podrían beneficiarse no llegan a recibir un tratamiento adecuado, si es que reciben alguno para empezar.

En los años 60, una amiga mía pasó sus dos embarazos sintiendo náuseas y vomitando. Para cuando nacieron sus hijos, ella tenía el aspecto de un espantapájaros mal nutrido. Para buena fortuna, en conformidad con su papel de parásitos, fueron saludables y fuertes al nacer.

Otra amiga, que más tarde daría a luz a unos gemelos, estuvo tan enferma durante su primer trimestre que difícilmente salía de la casa, y perdió peso en vez de ganarlo. Infantes nacidos de mujeres severamente afectadas a lo largo de sus embarazos (la condición se conoce médicamente como hiperémesis gravidarium) típicamente presentan menor peso del normal al nacer para su edad gestacional.

Hasta 2% de las mujeres embarazadas experimenta vómitos tan intenso y prolongado que es necesario hospitalizarlas para evitar que se deshidraten hasta niveles peligrosos y que su peso baje. La náusea y el vómito afectan a entre 70 y 85% de las embarazadas por diversos periodos de tiempo.

La mitad de las mujeres embarazadas presentan tanto náusea como vómito; una cuarta parte sólo presenta náusea. En tanto la cuarta parte restante no presenta ninguno.

Típicamente, la incomodidad desaparece después de 12 semanas, aproximadamente, y las mujeres que lo experimentan a menudo son tranquilizadas por sus amigas y parientes en cuanto a que eso es una indicación de un embarazo saludable.

De hecho, existe una tasa menor de aborto espontáneo entre mujeres que presentan náusea y vómito en cualquier grado. Incluso la hiperémesis gravidarium termina, con mayor frecuencia, en un buen resultado.

Existe entre grandes números de mujeres encinta la denominada náusea matutina, que si bien puede ocurrir a cualquier y toda hora del día, a menudo sus médicos le restan importancia y por tanto no es atendida en la medida necesaria, según datos de un informe de 2004 por parte del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos.

En un boletín que sirve de guía a obstetras y ginecólogos, el colegio escribió que un investigador encontró que entre las mujeres que llamaron a una línea de ayuda para quienes presentaran náusea y vómito en el embarazo, y quienes de manera subsiguiente pusieron fin al embarazo debido a estas aflicciones, menos de 50% de estas personas recibieron asesoría con respecto a la terapia antiemética.

“Entre quienes sí recibieron la oferta de un tratamiento, a 90% les ofrecieron regímenes que no tenían probabilidades de ser efectivos”, dice el boletín.

“Más aún, algunas mujeres no buscan tratamiento debido a inquietudes de seguridad”.

KRT Direct

Hoy día, es cierto que la mayoría de las mujeres temen en verdad tomar cualquier medicamento durante el embarazo. Algunos probablemente recuerden el retiro voluntario del fármaco Bendectin de Merrell Dow tras una andanada de demandas y alegatos en cuanto a que causaba defectos de nacimiento.

En esa época, Bendectin (doxilamina) estaba siendo usada por aproximadamente una cuarta parte de mujeres embarazadas para aliviar la náusea y el vómito. Desde entonces, múltiples estudios han exonerado a dicho fármaco y encontraron que era seguro y eficaz.

En la jerarquía de remedios para la náusea y el vómito debido al embarazo, el boletín médico califica una combinación de doxilamina y vitamina B6 entre las “terapias de primera línea”.

La combinación de fármacos puede ser prescrita de manera legal y preparada por farmacias de compuestos, bajo pedido, en Estados Unidos. Otros medicamentos considerados seguros y efectivos incluyen a las fenotiazinas y la trimetobenzamida.

Espere la próxima semana la segunda parte de este artículo.

 
 

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