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A pesar de informes importantes sobre la necesidad de mejorar la información básica sobre salud emitidos en la última década por organizaciones que incluyen la Asociación Médica Estadounidense y la Academia Nacional del Instituto de Medicina, se nota poca mejoría en cómo muchos pacientes entienden y recuerdan sus encuentros con los profesionales.
Un obstáculo importante ha sido el menor tiempo que los pacientes pueden pasar con sus médicos, lo que es establecido por la administración de la atención y otros planes de reembolsos médicos.
Una segunda dificultad es la vergüenza que experimentan los pacientes con información básica limitada cuando no entienden lo que dijo el médico. Y, claro está, pedir una aclaración queda gravemente impedido por el desequilibrio de poder entre el médico de bata blanca y el paciente envuelto en papel.
Aun cuando se llevan a cabo conversaciones en el consultorio del doctor y el paciente está totalmente vestido, es frecuente que éstos sean renuentes a plantear preguntas.
Las herramientas para reparar este problema están principalmente en los reinos de la educación médica y el ejercicio clínico.
Más escuelas de medicina, programas de residencia y programas de educación continua para médicos en ejercicio necesitan incluir capacitación en habilidades de comunicación clínica.
Recomendaciones
Los doctores Sunil Kripalani de la Escuela de Medicina de la Universidad Emory en Atlanta, y Barry D. Weiss del Colegio de Medicina de la Universidad de Arizona en Tucson sugieren estas estrategias:
- Los doctores deberían evaluar la comprensión básica antes de proporcionar información extensa: “Antes de proseguir, ¿me podría decir lo que ya sabe acerca de la presión arterial alta?”.
- Los médicos deberían usar lenguaje sencillo y no jerga médica, términos vagos ni palabras que puedan tener significados diferentes para gente no especializada. Deben decir dolor en el pecho en lugar de angina, hamburguesa en lugar de carne roja, y: “No tiene VIH” en lugar de “su examen de VIH salió negativo”.
- Para alentar a los pacientes a hacer preguntas, los doctores deberían decir: “¿Qué preguntas tiene?” en lugar de “¿Tiene alguna pregunta?”.
- Los médicos deberían confirmar la comprensión del paciente diciendo: “Siempre pido a mis pacientes que repitan lo que les dije para asegurarme de que les expliqué con claridad. O, si enseñó algo como usar un inhalador, el doctor debería hacer que el paciente repita la acción.
- Después, como medida a prueba de errores, el médico debería proporcionar instrucciones por escrito y material educativo para que el paciente y la familia lo estudien en la casa.
Kripalani y Weiss dicen que nada de esto debería llevarse más de unos cuantos minutos. Y al dar información específica según las necesidades individuales del paciente y limitarla sólo a los puntos más importantes, el proceso puede ahorrar tiempo en el largo plazo, resultar en un mejor control de las enfermedades crónicas y desembocar en citas más cortas y menos frecuentes en el consultorio.
Expertos en información médica básica también alientan a los médicos a evaluar la que tienen los pacientes pidiéndoles que lean en voz alta una lista de 66 términos médicos, cada uno de ellos en cinco segundos.
Se califica a los pacientes de acuerdo a qué tantas palabras pronuncian correctamente.
A tomar la iniciativa
No hay que esperarse a que los doctores se comuniquen mejor. Si quiere tener la mejor atención médica, tiene que tomar la iniciativa.
Si el médico dice algo que usted no entienda, pídale que lo repita en un lenguaje más sencillo. Si le da un conjunto nuevo de instrucciones, repítaselas al doctor para confirmar que entendió. Si le da un aparato nuevo, demuestre cómo piensa que tiene que usarlo.
Insista en que las conversaciones sobre asuntos médicos graves se lleven a cabo en el consultorio del doctor, cuando esté vestido.
Tome notas o haga que alguien que pueda hacerlo lo acompañe. Mejor aún, grabe la conversación para que usted y su familia la escuchen en su casa, o para que lo haga otro médico.
Si le acaban de diagnosticar un problema nuevo y quiere explorar más en internet, asegúrese de buscar en sitios de confianza.
Evite información anecdótica publicada por pacientes o familiares de pacientes, así como informes de organizaciones comerciales que venden productos. |