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¿Qué es lo que más le preocupa?
¿Los dientes que van decayendo, huesos que adelgazan, males cardiacos, embolia, diabetes, demencia, cáncer, obesidad?
Cualesquiera que sea el primer elemento en su lista, quizás le tome por sorpresa saber que todos estos problemas de salud están relacionados con las bebidas que consume, o las que no.
El año pasado, con el respaldo del Instituto Unilever de Salud en Países Bajos, un panel de expertos en nutrición y salud publicó un Sistema de Guía de Bebidas, con la esperanza de convencer a la gente de que deje de beber sus calorías cuando dichas calorías contribuyen en muy poco o nada a su salud y pudieran, de hecho, alejarlos de ella.
Este panel, encabezado por Barry M. Popkin, catedrático de nutrición por la Universidad de Carolina del Norte, se sintió desalentado ante las crecientes cinturas del estadounidense y la contribución que tienen populares bebidas en cuanto a problemas de peso.
No obstante, los expertos también revisaron 146 informes publicados para encontrar las mejores pruebas en busca de los efectos de diversas bebidas en casi todos los problemas de salud arriba mencionados.
Las favoritas
Examiné otros cuantos, y lo que sigue abajo es un sumario de lo que todos nosotros encontramos.
En la cima de la lista de bebidas preferidas está, así es, usted adivinó, el agua. Nada de calorías, ni peligros, solamente beneficios.
Este panel expresó inquietud con respecto al agua embotellada que está fortificada con nutrientes, diciendo que los consumidores pudieran creer que no necesitan comer ciertos alimentos nutritivos que contienen sustancias como fibra y fitoquímicos, ausentes en esta agua.
Aproximadamente 21% de las calorías consumidas por los estadounidenses mayores de dos años de edad provienen de las bebidas, de manera predominante gaseosas y bebidas frutales con azúcares agregados, dijo el panel en su informe.
Se ha producido un enorme aumento en las bebidas endulzadas en décadas recientes, principalmente a expensas de la leche, que tiene claros beneficios nutricionales.
Desde finales de los 70, las calorías de estas bebidas azucaradas representan la mitad del aumento en el consumo de calorías por parte de los estadounidenses.
No solamente ha crecido el número de vasos que se sirven de estas bebidas, sino que también lo ha hecho el tamaño de la porción, con algunos locales ofreciendo 900 mililitros y refill o rellenos gratis.
A eso, sumen la pasión actual por los batidos* y bebidas dulces de café, y se puede ver porqué la gente está bebiendo hasta llegar a las tallas XXXL.
Las calorías de las bebidas dulces no son el único problema. El otro punto citado por el panel, en su informe de la Revista Estadounidense de Nutrición Clínica, es que las bebidas tienen “débiles propiedades de saciedad”; esto es, hacen muy poco o nada por reducir su apetito, y la gente no compensa las calorías que bebe comiendo menos.
Más aún, algunas bebidas refrescantes contribuyen a otros problemas de salud. La Academia General de Dentistas de Estados Unidos dice que las bebidas carbonatadas, sin cola, y el té helado (endulzado) en lata dañan el esmalte de los dientes, particularmente cuando se consumen aparte de las comidas.
Asimismo, un estudio entre 2 mil 500 adultos en Framingham, Massachussets, vinculó el consumo de cola (tanto regular como de dieta) con el adelgazamiento de los huesos de la cadera en mujeres.
Recomendaciones
Si usted realmente quiere beber algo dulce, el panel sugirió una bebida sin calorías, como soda de dieta, preparada con un endulzante aprobado, aunque los expertos reconocieron una falta de datos sobre seguridad en el largo plazo y la posibilidad de que estas bebidas “condicionen” a la gente a preferir los sabores dulces.
Aunado a lo anterior, los jugos de fruta también son una alternativa dulce, aunque por mucho no tan buenos como frutas enteras, las cuales son mejores para satisfacer el hambre.
Espere la próxima semana la segunda parte de este artículo. |