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El porqué de comer fruta y verdura
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Por: Marta Ricart
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The New York Times Syndicate |
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BARCELONA, España.- La recomendación de las autoridades sanitarias de comer cinco raciones (unos 500 gramos) de fruta y verdura al día tiene un porqué. Lo demuestra un estudio de investigadores españoles dirigido por Antonio Agudo, del servicio de epidemiología del Institut Català d'Oncologia (ICO).
Desde hace años analizan la relación entre dieta y cáncer (y otras enfermedades) y su trabajo constata que los españoles que comen más fruta y verdura tienen una mortalidad hasta un 30% inferior a quienes ingieren menos de estos alimentos.
Los investigadores analizaron la mortalidad en seis años y medio en 41 mil 358 personas de 30 a 65 años de Asturias, Guipúzcoa, Navarra, Murcia y Granada. Esta población es el grupo español reclutado en 1992-1996 para el estudio europeo Epic sobre nutrición y cáncer y de la que se conoce qué come y en qué cantidad.
El estudio impulsado desde el ICO ha comprobado que entre esas personas ha habido 562 muertes, que se analizaron según cada grupo de población (repartidos según la cantidad de frutas y verduras que consumen); y se vio que había menor mortalidad en el grupo que comía más fruta y verdura que en el que menos ingería.
En España es raro no comer algo de fruta y verdura. De hecho, el consumo medio entre las 41 mil personas analizadas es de 224 gramos de verdura y 276 de fruta al día. Pero un 25% de la población consume menos de la mitad que eso y otro 25% come mucho más del doble de esa media (véase el gráfico), y eso deriva en diferencias en la mortalidad.
Así, el estudio vio que la mortalidad se reduce un 21% entre quienes comen más fruta fresca respecto a los que menos; un 28% en quienes comen más hortalizas como la zanahoria y un 23% en los que comen más hortalizas de semilla como tomate o pimiento.
Por nutrientes, la mortalidad se reduce un 26% entre quienes toman más vitamina C, un 32% entre quienes toman más provitamina A y un 35% entre quienes toman más licopeno (un caroteno presente en el tomate, por ejemplo).
Agudo explicó que se atribuye la reducción de la mortalidad sobre todo a los antioxidantes contenidos en la fruta y verdura y que combaten la oxidación de las células - que causa su mutación, envejecimiento y muerte, lo que afecta a los tejidos-. Esto vale para las vitaminas C y A, pero el estudio apunta que el beneficio del licopeno no sería tanto como antioxidante (que lo es) como por incidir en otros mecanismos metabólicos como producción de insulina o protección ante inflamaciones.
Agudo señaló que se reducen las muertes en enfermedades como cáncer, cardiovasculares, respiratorias o diabetes (en la población estudiada, 295 muertes fueron por cáncer, 123 por enfermedad cardiovascular, 66 por accidente y causas similares y 31 por enfermedades respiratorias y digestivas, además de otras causas menores).
“Tomar más de una fruta al día ya reduce un 20% la mortalidad y lo mismo para más de una ración de verdura al día”, aseguró Agudo. Agregó que sin ir a los extremos de población que toma más y menos frutas y verduras, ya se observan diferencias de mortalidad al aumentar una ración. Gabriel Capell, director de investigación del ICO, y Carlos A. González Svatetz, también de este centro y coordinador del estudio Epic en España, señalaron que estos datos aportan solidez a la recomendación de comer de forma más saludable" y prueban la relación entre dieta y salud, que se conoce desde la Grecia antigua.
Se quejaron de que en 50 años se han hecho muchos estudios sobre la alimentación, que a veces dan resultados contradictorios o son inconsistentes, lo que confunde a los consumidores.
Agudo insistió en que el beneficio de los alimentos parece que se da si frutas y verduras tienen el mayor peso en la dieta, pero siendo esta variada. Recordó que estudios con nutrientes aislados (como suplemento de vitaminas) no dieron iguales resultados.
En cambio, en su estudio se señala algún otro trabajo similar, como uno griego que indicó que un incremento del consumo de 230 gramos de verdura y 200 gramos de fruta al día reduce un 12% y un 18% respectivamente la mortalidad. El estudio español sería el primero de este tipo en nuestro país tan amplio y durante tantos años.
La población española ya es la que come más fruta y verdura de los países europeos, recordaron los investigadores, pero consideran que aún puede subirse más el techo y que debe fomentarse más el consumo, dada la franja de población en que aún es bajo - una ración de fruta y una de verduras al día es un bajo consumo, subrayan-. Además, los jóvenes consumen menos fruta y verdura que los adultos, o en el norte de España se come menos que en el sur.
Los investigadores pidieron que se adopten campañas y acciones como se hizo contra el tabaco cuando se constató que aumenta la mortalidad. Aunque admiten que la relación no es tan clara como en el tabaquismo entre alimentación y enfermedad, recordaron que la obesidad se relaciona, por ejemplo, con una mayor incidencia de cáncer colorrectal, esófago, riñón e incluso de mama. Lo mismo el sedentarismo.
Otro estudio dirigido por González Svatetz dentro del proyecto Epic también prueba que una mayor ingesta de la fibra contenida en cereales integrales reduce más del 30% la incidencia del cáncer gástrico. La explicación, según González, sería que la fibra actúa como inhibidora de la formación de una sustancia oncogénica, la nitrosamina (que puede proceder de otras fuentes pero también la produce el organismo de manera natural). La recomendación es consumir al menos 30 gramos de fibra al día.
Hasta ahora, se había probado que la fibra protegía del cáncer colorrectal. El nuevo estudio analizó las 312 muertes por tumor gástrico constatadas en la población europea del proyecto Epic (casi medio millón de europeos). El efecto beneficioso se vio aquí especialmente en cereales integrales, menos evidente en la fibra de frutas o verduras.
El estudio de Agudo (publicado en The American Journal of Clinical Nutrition) constata curiosamente tantas muertes entre quienes hacen actividad física como entre quienes no, o entre quienes beben alcohol o no (podría obedecer a la franja de edad, que no incluye muertes a edad más avanzada).
Sí indica un 71% más de muertes en fumadores e igualmente mayor mortalidad entre quienes tenían menor nivel educativo. Tampoco halló un efecto tan destacable en otros vegetales como patatas o legumbres o en la vitamina E, aunque Agudo dijo que deben analizarse más nutrientes como polifenoles o flavonoides. |
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