BARCELONA, Madrid.-
Investigadores del hospital de Niños de Filadelfia (Estados Unidos) y de la Universidad de McGill de Montreal (Canadá) han identificado una alteración genética que incrementa el riesgo de sufrir la diabetes del tipo 1, la forma más grave de la enfermedad, que suele iniciarse en la infancia y requerir inyecciones de insulina durante toda la vida.
El avance, presentado en la edición electrónica de la revista científica Nature, ayuda a aclarar cómo se origina la enfermedad con los objetivos de desarrollar nuevos tratamientos y de poder identificar a las personas con mayor predisposición a sufrirla.
El gen que ha demostrado tener relación con el riesgo de diabetes, denominado KIAA0350, regula la producción de una proteína que es especialmente activa en células del sistema inmunitario. Concretamente, las células llamadas NK - del inglés natural killer-muestran una alta actividad de este gen.
Aunque los investigadores aún no han averiguado de qué modo actúa el gen, sospechan que la alteración detectada induce al sistema inmunitario a destruir las células productoras de insulina en el páncreas.
Investigaciones anteriores habían indicado que este gen produce una proteína de la membrana de algunas células inmunitarias. Dicha proteína parece ser necesaria para que las células del sistema inmunitario se unan a las de otros órganos.
"Nuestro objetivo es descubrir los principales genes y variantes genéticas que influyen en enfermedades pediátricas complejas, proporcionando así una base científica para que estos descubrimientos se traduzcan en terapias eficaces", ha declarado Hakon Hakonarson, primer
autor del estudio, en un comunicado difundido por el hospital de Niños de Filadelfia.
La investigación de los científicos estadounidenses se ha basado en analizar los genomas de mil 609 niños con diabetes del tipo 1 y en compararlos con los de niños que no sufren la enfermedad.
La investigación añade un nuevo gen a los otros cuatro descubiertos anteriormente en relación con la diabetes del tipo 1. Los autores del trabajo predicen que en los próximos años se descubrirán nuevos genes - calculan que unos 15 ó 20- relacionados con la diabetes.
El análisis conjunto de todos ellos puede permitir en el futuro predecir el riesgo que tiene una persona de desarrollar diabetes del tipo 1. A la espera de los resultados de estas investigaciones, el estudio por separado de la acción de cada gen relacionado con la enfermedad puede ayudar a comprender cómo se origina la dolencia y a desarrollar nuevos fármacos contra ella.
Los científicos no saben aún hasta qué punto estas investigaciones serán útiles también para combatir la diabetes del tipo 2, que afecta a un número mayor de personas - se calcula que en España hay unos dos millones de afectados-, que suele iniciarse en la edad adulta y que, a diferencia de la del tipo 1, a menudo está relacionada con el sobrepeso y la obesidad. |