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La batalla de los televisores planos deparará muchas sorpresas. Basta con asomarse a la planta de electrónica de cualquier gran superficie. Los consumidores se pasean, perplejos, ante la profusión de televisores planos, con cara de no saber a qué atenerse.
Tamaño, tecnología, marca y precio son las cuatro variables que han de tomar en cuenta antes de decidir qué aparato comprar. Los fabricantes prevén bajadas de precios del 30% anual en los televisores de cristal líquido y del 20% en los de plasma.
¿Dominarán el mercado?
Se sabe que los televisores de tubos catódicos están condenados, pero esto no aclara del todo el futuro de sus sustitutos de pantalla plana. La demanda crece sin pausa, y la oferta se esfuerza por alcanzarla.
La consecuencia es opuesta a la que enunciaría un economista: en lugar de subir, los precios bajan. Por esto, algunos fabricantes han renunciado a fabricar, y otros se empeñan en elevar sus cuotas de mercado; con este fin, incrementan sus capacidades de producción, sin temor a un desfallecimiento de la demanda.
Según los cálculos de la consultora iSuppli, este año se venderán 47 millones de televisores de pantalla plana en todo el mundo, un 85% más que en 2005. De ellos, más de 38 millones de unidades serán de cristal líquido (LCD) y casi nueve millones, de plasma.
Con una perspectiva más larga, DisplaySearch pronostica que en 2010 se venderán 216 millones de televisores de todas las categorías, y más de la mitad –115 millones– corresponderá a la tecnología LCD. En cuanto a los precios, el fabricante coreano LG ha calculado que los televisores de cristal líquido seguirán una pauta de caída del 30% anual, mientras que Hitachi prevé bajadas del 20% anual en los de plasma.
Mientras más grandes mejor
Ante este cuadro del mercado, el salón IFA (International Funkaustellung), celebrado en Berlín en septiembre, ha sido un escaparate de las últimas tendencias. La más visible está relacionada con el tamaño de las pantallas. Panasonic, líder de la tecnología de plasma, presentó uno de 103 pulgadas (2.60 m. en diagonal), disponible al disuasorio precio de 100 mil euros.
Lo que importaba a este fabricante era reafirmar su primacía (tiene el 40% del mercado mundial en esa tecnología). También Samsung y LG/ Philips exhibieron prototipos, tanto en plasma como en LCD, de 102 pulgadas, para mostrar sus capacidades tecnológicas, sin anunciar cuándo llegarán al mercado.
Tales hazañas están muy por encima de la demanda, que se concentra entre las 37 y las 46 pulgadas, una franja que era, hasta hace poco, la divisoria de aguas entre ambas tecnologías.
Cristal líquido
Sharp, líder del mercado en LCD, presentó una amplia gama de modelos, que ascienden en la escala de 32, 37, 46 y 52 pulgadas, y anticipó el próximo lanzamiento de otro de 65 pulgadas. Al elegir Berlín, este fabricante ha querido subrayar que pretende reforzar sus posiciones en Europa –donde cuenta con plantas de ensamblaje en Catalunya y en Polonia–, un mercado que, según estima, comprará este año 16 millones de televisores de cristal líquido.
Sharp ha inaugurado una nueva factoría ultramoderna, Kameyama 2, cerca de Nagoya, equipada para trabajar con sustratos de cristal de octava generación. El tamaño de los paneles, de los que se cortan las pantallas, es fundamental para reducir los costes.
Kameyama 2 produce paneles de 2.16 por 2.46 metros, de cada uno de los cuales se obtienen ocho televisores de 40 pulgadas o seis de 50 pulgadas. La resolución de estas pantallas es de 1.080 por 1.920, rango que actualmente se considera de alta resolución, con un contraste de 1.500: 1, tres veces superior al habitual hasta hace poco tiempo.
La primera fase de la nueva planta tiene una capacidad de producción de 15 mil sustratos al mes, que cuadruplicará el año próximo, lo que es una medida de sus ambiciones.
Los plasma
En las pantallas de plasma, la carrera va en dirección contraria, bajando el tamaño mínimo de esta tecnología, característica de los grandes formatos.
Panasonic, el líder, ha ampliado su capacidad instalada, para fabricar pantallas de 42 a 50 pulgadas en alta definición. La guerra de precios se agudizará durante 2007, y la única manera de defender los márgenes es optimizar la producción e invadir el terreno ajeno.
Los golpes de efecto ayudan a seducir al público. Para esto valen dos novedades de Sharp que no tienen atisbos de disponibilidad. Una de ellas es una espectacular pantalla con triple ángulo de visión simultáneo.
Desarrollada en el laboratorio que la empresa tiene en el Reino Unido, permite la visión de una misma emisión desde distintos ángulos o de tres emisiones separadas e independientes. Otro anuncio, también de Sharp, es una pantalla que multiplica por cuatro la máxima definición actual, un prototipo de 64 pulgadas que ofrece 4.096 por 2.160 píxeles de resolución.
Más noticias
Canon y Toshiba, apartados de la competición entre plasma y LCD, preparan el lanzamiento, no antes de 2008, de televisores basados en la tecnología SED (Surface conduction Electron emitter Display).
Esta se inspira en el principio de los tubos catódicos, sólo que el flujo de electrones no se proyecta a través de un único cañón, sino de una multitud de nanoemisores. Según sus promotores, multiplicará por ocho el máximo contraste, con un menor consumo de energía. Pero muchos analistas de mercado piensan que esta tecnología llegará demasiado tarde y será demasiado cara.
Con tantas novedades en el horizonte, el consumidor tendrá motivos constantes de perplejidad ante los escaparates. |