ACTUALIDAD
  Reportaje especial
  Tecnología
  Bebés
  Salud
  Mascotas
  Psicología
  Hogar
  Psicología sexual
 
  ENTRETENIMIENTO
  Discos
  Cine
  Farándula
  Libros
 
  EL IMPRESO
  Hoy por hoy
  Panorama
  Nacionales
  Opinión
  Perspectiva
  Deportes
  Mundo
  Economía y Negocios
  Vivir +
  Reseña
    Sociales
    Horóscopo
 
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  Reseña Empresarial
    Pulso de la Nación
 
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
 
  SERVICIOS
  Contáctenos
  ¿Quiénes somos?
 
 
 
 
Los ciberokupas desalojan la internet
 
Sábado | 28.07.2007
 

Por: Neus Contreras
The New York Times Syndicate

 
 
MCT/Direct
MADRID, España.- Princesaleonor.com, Infantaleonor.com, Reinaleonor.com. Casi al mismo tiempo que nacía la primogénita de los príncipes de Asturias, la casa real se apresuró a registrar todos los dominios (o direcciones) de la internet que se podían relacionar con ella. Querían evitar que alguien hiciera un mal uso del nombre o tratara de comercializar con él, un negocio habitual y millonario hace unos años que se va disipando a medida que la red se consolida en España.

A ese alguien se le llama ciberokupa, una persona que se dedica a adelantarse a la compra de dominios de marcas, de grandes empresas o de celebridades emergentes para revenderlos a sus dueños a precios desorbitados o con el objetivo de introducir en la página publicidad o pornografía, por ejemplo.

Es como si algún avispado se hubiera percatado con antelación de que, tarde o temprano, la Expo Zaragoza 2008 necesitaría su propia página web y acudiera al agente registrador antes que los propios organizadores del evento, explica el presidente de la Asociación de Usuarios de Internet, Miguel Pérez Subías.

La ciberokupación fue un fenómeno habitual en España a finales de los años 90, pero, según los expertos, ha dejado de ser un negocio, a diferencia de lo que sucede en países como Argentina, donde está en pleno apogeo. Lo que no significa que los intentos de ciberokupar hayan desaparecido.
MCT/Direct

España, junto con Suiza, es el país con mayor número de conflictos de nombres de dominio presentados, explican desde el departamento de Dominios de la entidad pública Red.es, responsable de tramitar las solicitudes de direcciones de la internet bajo el código territorial español. Son datos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), el principal organismo arbitral que intercede cuando hay una disputa por una dirección de la internet.

La creación de este y otros órganos arbitrales han permitido que la práctica no se expanda. “Se ha regulado sin ningún tipo de problema, el mercado está normalizado”, explica el presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo.

Además de la mediación de la OMPI, en España existe también el procedimiento de resolución extrajudicial de conflictos para lograr la disminución de ciberokupas. Con este instrumento, según Red.es, también se protege a terceros frente a quien registre un nombre de dominio con mala fe con el objeto de obtener cifras millonarias con la venta del mismo.

MCT/Direct

“Siempre y cuando exista un derecho previo sobre el nombre de dominio objeto de ciberokupación, como es una marca o la denominación de una empresa”. Son incontables las compañías que, especialmente en los primeros años de la internet, se han tenido que enfrentar a conflictos de este tipo.

Pese al freno a la ciberokupación, los que sí han proliferado son los llamados domainers, inversores que comercian también con dominios. La diferencia está en que no entran en el terreno pantanoso de los derechos de marca y se centran en nombres genéricos.

Restaurantes.com, Hoteles.es o Businness.com serían algunos ejemplos. Aquí la mediación de un organismo arbitral se vuelve peliaguda, ya que la defensa para el interesado es más complicada que si tiene una marca, dicen en Red.es.

La picardía de los piratas de la internet, con todo, no deja títere con cabeza, e incluso tratan de sacar provecho de los habituales errores de tecleado. Tanto si se escribe google.com como gogle.com se va a parar a la página del famoso buscador, lo que quiere decir que esta empresa también ha comprado el registro erróneo previendo equivocaciones de sus usuarios.

Si, en cambio, se teclea algo más improbable como goooogle.com (con cuatro o) el resultado es muy diferente: el usuario topa con "female orgasm" y "premature ejaculation". En el caso del torneo de Wimbledon, si en lugar de la página wimbledon.org introduce winbledon.org, el internauta va a parar a una web de tenis que aprovecha el nombre del campeonato - pero con ene- para captar usuarios.

 
 
¡ESCRÍBENOS TUS COMENTARIOS AQUÍ!
   
     
 
 
Publicidad
 
© Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá