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Los libros llegan a teléfonos celulares
 
Sábado | 26.01.2008
 

Por: Norimitsu Onishi
The New York Times News Service

 
 
Stephen Shaver/Bloomberg News
TOKIO/Japón. -Hasta hace poco las novelas por teléfono celular -compuestas en teclados telefónicos por jóvenes mujeres moviendo diestros pulgares, leídas por seguidores en sus diminutas pantallas- habían sido descartadas en Japón como un subgénero indigno del país que le dio al mundo su primera novela: El cuento de Genji, hace un milenio.

En diciembre pasado, cuando se hizo el conteo de los libros mejor vendidos, se demostró que las novelas por teléfono celular, reimpresas en forma de libro, no solo se han filtrado a la cultura popular sino que han llegado a dominarla.

De las últimas 10 novelas impresas entre las mejor vendidas, cinco fueron originalmente novelas celulares, en su mayoría historias de amor escritas en las breves oraciones características de los mensajes de texto, pero con escasa trama o el desarrollo de los personajes que se halla en novelas tradicionales.

REUTERS/Kamal Kishore
Es más, los tres primeros lugares fueron ocupados por novelistas celulares que escribían por vez primera, desatando debates en los medios noticiosos y blogs.

¿Acabarán matando las novelas celulares al 'autor'?, se preguntaba una famosa publicación literaria, Bungaku-kai, en la portada de su ejemplar de enero.

Los seguidores elogiaron las novelas como un nuevo género literario, creado y consumido por una generación cuyos hábitos de lectura habían consistido mayormente de 'manga', o libros de historietas.

Sus detractores comentaron que el predominio de las novelas a través del teléfono celular, con su pobre calidad literaria, acelerarían la declinación de la literatura japonesa.

Cualesquiera que sean sus talentos literarios, los novelistas celulares están alcanzando los niveles de ventas con que la mayoría de los novelistas tradicionales y experimentados solo pueden soñar.

AP
Historia

La novela celular nació en el año 2000 luego que un sitio en la internet dedicado a la creación de páginas, Maho no i-rando, se percató de que muchos usuarios estaban escribiendo novelas en sus blogs o diarios en línea.

Entonces, adaptó su software para permitirles a los usuarios cargar obras en proceso y que los lectores ofrecieran comentarios al respecto, creando la novela serial a través del teléfono celular.

Sin embargo, el número de usuarios que suben novelas empezó a dispararse apenas hace dos a tres años, en tanto el número de novelas registradas en el sitio alcanzó un millón el mes pasado, con base en datos de Maho no i-rando.

Desarrollo

Al parecer el auge recibió el impulso de un suceso que no tuvo nada que ver con la cultura o las novelas, sino con la decisión de empresas de telefonía celular de ofrecer transmisión ilimitada de paquetes de datos, como los mensajes de texto, como parte de tarifas mensuales fijas. El mayor proveedor, Docomo, empezó a ofrecer su servicio a mediados de 2004.

REUTERS
“Sus recibos telefónicos fácilmente estaban llegando a mil dólares, así que mucha gente experimentó lo que denominaron 'muerte de paquete', y no sabrías nada de ellos por un tiempo”, dijo Shigeru Matsushima, editor que supervisa la descarga de libros en el sitio de Starts Publishing, uno de los líderes en la publicación de novelas por teléfono celular.

La accesibilidad de los teléfonos celulares coincidió con la llegada a la madurez de una generación de japoneses para los cuales los teléfonos celulares, más que las computadoras personales, habían sido parte integral de sus vidas desde la escuela secundaria.

Así es que ellos leían sus novelas en sus teléfonos móviles, aun cuando los mismos sitios en la red también estaban disponibles a través de computadoras.

Ellos tecleaban mensajes de texto con sus pulgares a velocidad cegadora, y usaban expresiones y 'emoticones', como sonrisas y notas musicales, cuyos matices se perdían para cualquiera mayor de 25 años de edad.

“No es que ellos tuvieron un deseo de escribir y que, casualmente, el teléfono celular estuviera ahí”, aclaró Chiaki Ishihara, experto en literatura japonesa por la Universidad Waseda, quien ha estudiado las novelas transmitidas por teléfono celular. “Más bien, en el curso del intercambio de mensajes de correo electrónico, esta herramienta conocida como teléfono celular infundió en ellos un deseo de escribir”.

REUTERS
De hecho, muchos novelistas celulares nunca antes habían escrito ficción, y muchos de sus lectores nunca antes habían leído novelas, con base en información de los editores.

Sin paga

A los escritores en teléfonos celulares no les pagan por su trabajo, sin consideración a cuántos millones de veces pudieran ser leídas sus novelas ‘en línea’.

La recompensa, si es que hay una, llega cuando las novelas son reproducidas y vendidas en la forma de libros tradicionales. Los lectores tienen acceso libre a sitios en la internet que contienen las novelas, o pagan entre uno y dos dólares al mes, cuando más, pero los sitios obtienen la mayor parte de sus ingresos a partir de los anuncios publicitarios.

Dado el dominio que ejercen las novelas por teléfono celular sobre la corriente popular, los detractores ya no las descartan, aunque algunos digan que deberían ser clasificadas con los cómics o la música popular.

En tanto, Rin dijo que las novelas ordinarias dejaron fríos a integrantes de su generación.

“Ellos no leen las obras de escritores profesionales porque les parece muy difícil entender sus oraciones, sus expresiones son verbosas intencionalmente, y las historias no les son familiares”, dijo.

“Por otra parte, entiendo cómo los japoneses de edad mayor no desean reconocerlas como novelas. Los párrafos y las oraciones son demasiado simples, en tanto las historias resultan demasiado predecibles. Sin embargo, me gustaría que las novelas por teléfono celular sean reconocidas como un género”.
 
 
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