BARCELONA, España.- El concepto low cost ha llegado a la informática de consumo, en la que ya se venden más portátiles que ordenadores fijos y donde ahora debutan los equipos de bajo coste. Resultan más baratos que un portátil de tipo medio, que actualmente puede comprarse por unos 600 euros (888.57 dólares), y son más sencillos.
A cambio, tienen menos prestaciones: no utilizan disco duro (lo sustituye una memoria flash), tienen menos potencia de cálculo y no emplean unidad de reproducción DVD/CD. Son carencias relevantes, porque la tendencia a utilizar programas y guardar materiales a través de internet está creciendo.
El origen de los equipos de bajo coste hay que buscarlo en la aparición del “ordenador de 100 dólares” impulsado por la ONG Un Portátil por Niño, un proyecto orientado al tercer mundo que ya ha empezado a vender sus máquinas a gobiernos de varios países. Su propuesta está cambiando el chip de la industria y ha puesto sobre la mesa el interés, en países pobres y ricos, por portátiles sencillos y baratos. Compañías como Intel y Asus trabajan en la misma línea. Y hay más propuestas para este nuevo mercado, que es una de las novedades de 2008.
El ordenador del proyecto Un portátil por niño, llamado XO e impulsado por Nicholas Negroponte, surgió como un desafío industrial y educativo.
Aunque cuesta 188 dólares, casi el doble de lo previsto inicialmente, es una máquina con prestaciones sorprendentes y que ha rebajado el coste de muchos componentes.
Pesa 1.45 kilo, tiene una pantalla de 7.5 pulgadas, procesadores AMD a 700 megahercios, webcam y conexión Wi-Fi. Tiene aspecto de juguete y, aunque está pensado para escuelas del tercer mundo, ha interesado a más público. Por ahora, se han vendido unos 100 mil equipos.
Para Intel, este es un mercado interesante y ahí está su Classmate, al que aporta la tecnología y que fabrican otras empresas. El Classmate - que pesa 1.4 kilo, utiliza Windows y tiene conexión Wi-Fi- se vende por unos 285 dólares y compite con el XO en África, Asia y América Latina. Pero Intel, que ha descubierto que el producto también interesa en los pases ricos, está preparando una nueva versión mejorada.
El descubrimiento de este interés procede del éxito que ha tenido el Eee PC, de la compañía taiwanesa Asus. Hay una versión muy sencilla de este ordenador para los mercados emergentes y otra más completa para países desarrollados. Esta última pesa 0.9 kilos, tiene una pantalla de 7 pulgadas, procesador Intel, conexión inalámbrica a la red. El último trimestre del año pasado, y solo en Estados Unidos, se vendieron unas 300 mil unidades. En 2008, con una comercialización masiva espera llegar a muchos países europeos, entre ellos España, Asus prevé vender más de tres millones de unidades en el mundo.
Por otra parte, en España, la operadora Orange ha empezado a vender portátiles baratos, ligados a un contrato de banda ancha, siguiendo un sistema de subvención similar al que se emplea en los teléfonos móviles.
Y en Estados Unidos, Mary Lou Jepsen, la responsable tecnológica del proyecto Un Portátil por Niño, aspira a crear un portátil de 50 dólares.
Otro aspecto de este nuevo mercado es el papel del software. El XO y el Eee PC funcionan sobre el sistema operativo gratuito Linux. Classmate utiliza una versión de Windows. Un sistema gratuito o muy barato, si es fácil de utilizar, parece idóneo para este nuevo tipo de producto. Linux tiene aquí una oportunidad de llegar masivamente al usuario final, pero Microsoft ya está preparando versiones de su software para que funcionen en la mayoría de estos nuevos portátiles. |