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LA PRENSA/Edwards Santos Cruz |
En las profundidades de la internet, habita otra forma de web que se esconde y pasa inadvertida, pero de gran valor para aquellos que quieran encontrar información fiable y específica.
Se llama web invisible (WB), lo que el ojo del internauta no ve.
La visible sería aquella que los buscadores del tipo Google o Yahoo encuentran y ordenan siguiendo unos criterios, como el número de vínculos al documento o el número de visitas recibidas.
Pese a que los buscadores mejoran día a día, todavía no son capaces de localizar todas las informaciones que existen en la internet, en especial bases de datos y sitios dinámicos. Esto último, lo que escapa a los buscadores, forma la WB.
Perdérsela es una desventaja, porque incluso tiene más peso dentro de la red que las páginas más accesibles. Se calcula que por cada millón de páginas visibles, hay otros 500 millones de sitios ocultos, aunque cerca del 90% ofrece su información de forma pública y gratuita.
Según el Internet Software Consortium, más de la mitad de páginas web son en realidad bases de datos, casi todo ellos dentro de la WB, así que el cibernauta se queda sin una buena fuente de conocimientos.
La razón por la que los buscadores no acceden a ella está en las barreras de tipo técnico o porque el propio buscador las decide excluir - suelen ser poco visitadas y no entran en sus criterios de búsqueda-.
Hay un truco fácil para destapar un poco de esta web oculta: escribir el nombre de la materia sobre la que se quiere información seguida de “database” en los buscadores convencionales.
Para los que quieran ir más allá, existen webs dedicadas a la búsqueda de la WB, como guías elaboradas por bibliotecarios o tutoriales.
Algunos buenos sitios para desenmascarar la WEB:
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