INCENDIO EN EL vertedero

´Nadie respira este humo y se muere´: Díaz

El ministro de Salud, Javier Díaz, descartó que el humo que proviene del incendio en cerro Patacón sea suficientemente tóxico como para causar graves problemas sanitarios. Bomberos, personal del Sinaproc y de la AAUD continuaban ayer las labores de extinción del fuego utilizando tierra.
VIGILANCIA. Díaz (Izq.) y Ho (Der.) monitorearon la situación ayer, desde el lugar de los hechos. LA PRENSA/Ricardo Iturriaga VIGILANCIA. Díaz (Izq.) y Ho (Der.) monitorearon la situación ayer, desde el lugar de los hechos. LA PRENSA/Ricardo Iturriaga
VIGILANCIA. Díaz (Izq.) y Ho (Der.) monitorearon la situación ayer, desde el lugar de los hechos. LA PRENSA/Ricardo Iturriaga

La cantidad de moscas que vive en el vertedero de cerro Patacón es del tamaño del odio que hay en el mundo: abundante e incalculable.

Las hay de todos los tamaños y de colores: verdes, azules y negras. Silenciosas, hambrientas e indiferentes al humo intoxicante. Ayer, estos insectos revoloteaban sobre las cabezas de 300 trabajadores que trataban de extinguir el fuego generado el pasado martes en este vertedero.

Tras pasar una garita de seguridad y bordear una colina, aún en llamas, a bordo de una camioneta de doble tracción, lo primero que llamaba la atención era un camión volquete y un grupo de hombres maniobrando con maquinaria pesada para ponerlo en pie.

Sin heridos que contabilizar y aún con las ruedas para arriba, ayer, a las 10:30 a.m., el vehículo era uno de los tantos que transportaban tierra para sofocar el incendio.

Continuando por un camino de tierra rumbo a la cima de esta montaña de basura humeante, del lado izquierdo y a pocos kilómetros de distancia se observa la comunidad de Guna Nega, hogar de decenas de pepenadores que trabajan en el vertedero.

Por el flanco derecho, en cambio, 15 años de basura del millón y medio de habitantes que viven en la capital estaba compactada en una montaña de cinco hectáreas de extensión.

En el grupo que laboraba para controlar el fuego destacaba personal de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD), bomberos y miembros del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales.

Con mascarillas tapando sus bocas, estos trabajadores maniobraban tractores y excavadoras para tirar tierra al fuego, junto con funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y trabajadores de varias empresas privadas.

Segundos antes de que la pestilencia inhiba el olfato, se siente un olor a cenizas mezclado con un aroma dulce, parecido al de un guineo que se está pudriendo.

EL LODO DEL METRO

Como parte de las herramientas que se utilizaron en las labores para controlar el incendio, ayer varios camiones llevaron lodo proveniente de la construcción del Metro de Panamá.

Enrique Ho, administrador de la AAUD, afirmó que también se usó tierra arcillosa.

Agregó que para botar parte de las 2 mil toneladas (TN) de desechos diarios que genera la ciudad capital, en los próximos tres días se usarán los vertederos de La Chorrera, en Panamá oeste y Chepo, en Panamá este.

Como consecuencia de la escasa capacidad de ambas instalaciones (150 TN y 50 TN, respectivamente) se producirá una crisis temporal en la recolección de desechos, aseguró.

Por esta causa, la AAUD trabaja en dos acciones paralelas. Para vertir temporalmente la basura se reabrirá la primera etapa de cerro Patacón clausurada hace 15 años; además de acelerar la construcción de la tercera etapa del vertedero, contigua a la comunidad de Guna Nega.

Este último trabajo estará listo en aproximadamente tres semanas. Ho indicó que el área clausurada del vertedero podrá soportar cuatro meses más de descarga de desechos.

HUMO BLANCO

Ayer en la mañana, mientras una capa de humo blanco cubría el cielo de la ciudad, en el vertedero de La Chorrera, ubicado en playa Chiquita, una fila de 30 camiones de la AAUD aguardaba para descargar su contenido.

Abilio Domínguez, interventor municipal de La Chorrera, expresó que con esta maniobra se acelerará el final de la vida útil de este vertedero, que originalmente estaba prevista para concluir en octubre de 2014.

Domínguez señaló, además, que necesitarán el apoyo de maquinaria y tierra extra para compactar los desechos imprevistos.

En tanto, al mediodía, el ministro de Salud, Javier Díaz, se presentó en cerro Patacón. Vestido con impecable saco y corbata, una colina humeante le sirvió como telón de fondo para brindar detalles de la situación en conferencia de prensa.

“Nadie respira este humo y se muere. No es letal. Esto puede producir irritación de las vías respiratorias y los ojos”, explicó.

“Cuando uno quema basura se producen niveles de toxicidad. Sin embargo, los niveles de toxicidad que ha medido el Sinaproc en diferentes áreas de la ciudad son mínimos. Es muy poco probable que produzcan algún tipo de problema de salud”, indicó.

“La nube que está sobre la ciudad no tiene niveles tóxicos que puedan alterar la salud en estos momentos a ninguno de los ciudadanos. Las mediciones las vamos a seguir haciendo en diferentes puntos para asegurarnos de que estos niveles continúen bajos”, aseguró.

Sin embargo, el titular de Salud precisó que, de llegarse a producir problemas en este sentido, estarán relacionados con la irritación del aparato respiratorio y de la vista.

Manifestó que de no haberse actuado a tiempo, la acumulación de gases emanados por la quema de la basura sí hubiese generado niveles de toxicidad perjudiciales para la salud.

Descartó la evacuación de las comunidades aledañas al vertedero. Sin embargo, Díaz recomendó a los afectados por la nube de cenizas utilizar mascarillas o pañuelos húmedos.

“Los que están en los edificios, cierren las ventanas para que no les entre humo. Hay que tener cuidado con los niños y también con los adultos (mayores) que tengan un sistema pulmonar complicado”, señaló.

niveles óptimos

Mientras tanto, el director del Sinaproc, Arturo Alvarado, destacó que, desde las 11:00 p.m. del pasado martes, se han hecho estudios de toxicidad cada dos horas, tanto en cerro Patacón, como en otras áreas de la ciudad.

Tanto el ministro Díaz como Alvarado aseguraron que los resultados de estas mediciones señalan que los niveles de toxicidad del humo no son peligrosos.

Alvarado detalló que los medidores de toxicidad de aire y materiales explosivos en las áreas vecinas al vertedero arrojaron niveles de monóxido de carbono de 2%; cuando la cota crítica se alcanza entre 6% y 10%.

Pese a ello, afirmó que en el área del siniestro el nivel del gas llegó a ser de 110% la noche del martes.

En tanto, el nivel de oxígeno promedio en la capital ayer fue de 20.5 litros (l). Lo aceptable es que esté entre 18.5 l a 21 l.

Para el día del incendio, en cerro Patacón esta cota bajó hasta 15 l.

Del mismo modo, el director del Sinaproc dijo que 10 funcionarios seguirán realizando las pruebas cada dos horas.

Por su parte, el administrador de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Silvano Vergara, detalló que junto con el Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá tomaron muestras del aire en cerro Patacón, estudio que estará listo en las próximas horas.

Una vez se tengan los resultados, la Anam informará al Minsa si es necesario tomar medidas sanitarias para beneficio de la población, aseguró.

La Anam también deberá verificar si la empresa que opera el vertedero (Urbalia, S.A.) aplicó el plan de contingencia para estos casos.

Este operativo se encuentra dentro del estudio de impacto ambiental desarrollado por la compañía y debe ser aplicado en una situación como la ocurrida.

Empero, como aún las autoridades están atendiendo la emergencia, la Anam esperará a que termine para recibir el reporte de la empresa.

Vergara anunció que el plan de manejo de gases de Urbalia, S.A. vence en el año 2016.

Añadió que en caso de que no haya cumplido, la empresa deberá informar en qué etapa de este se encuentra y si corresponde a lo programado.

“Si hay incumplimiento, habrá sanciones. Estas serán contabilizadas por la unidad especializada de evaluación económica de la Anam, que medirá los daños y documentará las fallas”, agregó.

MAÑANA TRANQUILA

A pesar de estar a menos de un kilómetro de distancia del vertedero en llamas, la mañana de ayer en la comunidad de Guna Nega transcurrió en calma.

Mientras un grupo de niños veía cómo eran sofocadas las llamas, Andrea Mendoza, presidenta de la asociación de residentes de esta comunidad de 3 mil habitantes, destacó que la noche del martes recibieron la visita de la alcaldesa de Panamá, Roxana Méndez, que les ofreció ayuda.

Mendoza informó que hasta la tarde de ayer, la dirección del viento los había favorecido alejando las cenizas de la comunidad.

“De todas maneras estamos muy pendientes de los niños que sufren de asma”, aseguró.

La escuela de esta comunidad y la Guillermo Patterson, en San Miguelito, continuarán cerradas, informaron voceros del Ministerio de Educación como medida de prevención.

(Con información de Eric Montenegro y Yaritza Gricel Mojica).

Sin novedades en centros de atención

El humo que cubrió parcialmente la ciudad de Panamá durante los dos últimos días no produjo, según reportes del Ministerio de Salud (Minsa), un aumento en el número de atenciones por problemas respiratorios en los centros de salud y hospitales de los distritos de Panamá y San Miguelito. Información dada por la oficina de Relaciones Públicas del Minsa destaca que hasta el mediodía de ayer no se habían reportado “casos inusuales”.

Tras desatarse el fuego en cerro Patacón, desde el Minsa se pidió a los directores de centros de salud que debían confeccionar un informe detallando si habían recibido pacientes con dificultades respiratorias o irritación en las mucosas y ojos. Algis Torres, director regional de Salud de San Miguelito, dijo que en el hospital San Miguel Arcángel la actividad había sido normal. Lo mismo ocurrió en la policlínica de San Francisco y en el centro de salud de San Felipe.

ANA TERESA BENJAMÍN

Químicos perjudican sistema respiratorio

El humo de cualquier fuego es una mezcla de partículas y químicos resultante de la combustión incompleta de lo que se esté quemando, explicó el especialista en medicina interna y neumología Bruno Hammerschlag.

Las partículas menores de 2.5 por metro cúbico son las más peligrosas, ya que pueden penetrar hasta lo más profundo del pulmón, afirma el químico Vasco Duke, director del Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá. “Estas llevan consigo otros tóxicos del aire como son dioxinas y otros compuestos orgánicos que se forman al quemarse plásticos, pinturas y varias sustancias comúnmente encontradas en basureros”.

Otros contaminantes que aumentan en estos incendios son el monóxido de carbono, el dióxido de carbono, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre. Los dos últimos pueden ocasionar irritación en la garganta y en los ojos, y en el sistema respiratorio superior e inferior. El humo contiene, además, el químico producto de la combustión de la sustancia que se quema, agrega Hammerschlag.

“Al provenir de vertederos, debe considerarse que el humo contiene químicos tóxicos, como aquellos que provienen de la combustión de plásticos, caucho, desechos químicos e industriales, que pueden generar una toxicidad adicional y significativa para quienes los respiran”.

Añade que las personas más susceptibles son aquellas que tienen enfermedades cardiovasculares (hipertensión o insuficiencia cardíaca) y respiratorias (alergias respiratorias, asma, bronquitis y enfisema pulmonar), niños (incluyendo el feto dentro de la mujer embarazada) y las personas con algunas enfermedades oculares y dermatológicas.

La salud respiratoria en los menores de dos años, y aquellos niños que tengan un fondo asmático y alérgico podría verse afectada, indica el pediatra Iván Wilson, mientras que el geriatra Luis Cornejo señala que en los adultos mayores de 80 años podría ocasionar exacerbaciones de bronquitis crónica.

Duke aconseja minimizar la exposición, especialmente de niños y personas de la tercera edad, usar máscaras, permanecer en recintos con límite de aire con humo (aire acondicionado) y no hacer ejercicios, ya que aumenta la cantidad de humo en los pulmones.

RELLA ROSENSHAIN

Verifican si hubo mano criminal

La Fiscalía Auxiliar de la República abrió ayer una investigación de oficio por el incendio registrado desde la tarde del martes en el vertedero de cerro Patacón.

Fuentes del Ministerio Público informaron que con este proceso se trata de determinar si el incendio fue provocado, como han denunciado algunas autoridades.

Las fuentes dijeron que la fiscalía espera que los funcionarios del Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP) controlen el fuego, para que luego elaboren el informe respectivo y lo manden al despacho.

Agregaron que cuando ocurre un hecho como este y hay sospechas de que fue ocasionado por mano criminal, las autoridades tienen el deber de abrir un expediente para identificar a los responsables.

Destacaron que hasta ahora esta investigación se encuentra en una etapa incipiente.

Elio Núñez

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