Arquitectura y Arte Arquitectura y Arte

14 feb Museos

Recientemente se celebró en Panamá una reunión con el nombre “Congreso Panameño de Educación y Museos”, en donde se nos habló de la importancia de éstos últimos como instituciones que reflejan el estado cultural de una comunidad en particular y de la Nación como República.

Lo último que conocimos es que existen 36 mil museos registrados con sitio web y la proliferación de museos en las últimas décadas es asombrosa y específicamente en los países industrializados.

Sobre todo en las épocas de bonanza económica y por esta situación se encuentran, por ejemplos museos dedicados al fideo japonés (Shin Yokohama, Japón); al tema de los volcanes (Vulcania, Francia).

Museo de Arte Religioso Expandir Imagen
Museo de Arte Religioso

En Nueva York, se puede visitar uno que trata sobre el sexo (financiado por una pareja sobresaliente en el mundo social de esta ciudad). El museo de mayor tamaño es el archinotable Smithsonian, conformado realmente por dieciséis museos separados.

¿Cómo y cuando aparecen los museos? Refiriéndome exclusivamente a los de arte y arquitectura, en los inicios del siglo XVIII era usual que los monarcas y príncipes europeos enseñaran sus impresionantes colecciones de joyas, cuadros, porcelanas, etc. en ostentosos salones y galerías.

El propósito era vislumbrar a visitantes extranjeros y dignatarios locales con el lujo y la historia de lo expuesto y de esta manera demostrar la legitimidad y el poder de sus mandatos. Cuando las colecciones crecieron hubo la necesidad de construir edificios lo que resultó en la aparición de lo que conocemos como museos de arte.

Obviamente, en aquel entonces estos lugares eran solo visitados por la élite. Esta regla cambió en 1793 cuando los líderes de la revolución francesa transformaron el palacio del Louvre en museo para exhibir la colección del rey Luis XVI. Se decidió, entonces que el pueblo estaba libre para visitarlo, decisión cuyo impacto perdura hasta el presente.

También por esos días se estrenaron los antecesores de lo que hoy llaman “curadores”.

En ese inicio el rol lo ocupaban aristócratas con conocimientos y preparación académica y se le llamaban “connoisseurs”. Estos decidían que obras debían colgarse y como mostrarlas (escuela, época, historia, concepto estético, et al.).

Desde aquellos tiempos los museos de arte han conocidos cambios en lo que se refiere a su funcionamiento. No obstante, hay dos situaciones particulares que han permanecido:

Primero. Encontramos que los museos de arte poseen un ambiente o aire místico similar al que prevalece en los templos (iglesias) dedicados a la fe católica, con la diferencia de que en estos últimos veneramos credos religiosos, y en los museos exaltamos valores culturales. Hay otras analogías entre las iglesias católicas y las casas de arte. Ambas las conforman, generalmente, fachadas muy particulares. Y las obras y cuadros se ubican separados como lo están las imágenes o iconos de los altares. Unos para contemplarlos y otros para rezarles, según sea el caso. Cuando las personas terminan de visitar un museo de arte se sienten espiritual, moral, emocional y mentalmente alimentados.

Segundo. Ayer como hoy los museos de arte son instituciones que tienen como propósito conservar diferentes herencias culturales. Alguien dijo que en estos sitios “el tiempo está suspendido”. Menciono que existen algunos museos que muestran arte contemporáneo en ocasiones.

Cabe señalar que es en el concepto arquitectónico donde, de manera marcada, percibimos cambios que no son favorables al ordenamiento espacial y de volumen que estas instituciones de arte merecen. Los museos deben ser hermosos y admirables en sus fachadas y excitantes en su interior. No obstante, para un número considerable de arquitectos contemporáneos el edificio debe reflejar una fachada espectacular sin importar la atención que se le deben prestar a las obras que aloja. Tampoco importa si en la estructura existen las temperaturas adecuadas, control de humedad, protección contra el daño que produce la excesiva luz, ni la seguridad.

Como ejemplo de lo anterior indico el caso del arquitecto Frank Gehry y el empleo que da al estilo deconstructivista. Si bien es cierto que el diseño del Museo Guggenheim de Bilbao, España (el cual visité), elaborado por él, es muy celebrado, la obra no es trabajo de arquitectura sino una escultura producto de la tecnología de computadoras. El diseño alteró el entorno natural sin resultados coherentes. Por cierto en su interior no se muestra gran cosa (vs. El Prado, Madrid, España) y la circulación no es lógica.

Con el Museo Guggenheim, Bilbao, España, se está produciendo el mismo retraso al concepto de diseño de museos que causó hace siete décadas aproximadamente el entonces popular arquitecto Ludwig Mies van der Rohe con su planteamiento llamado “Visión de un museo para una pequeña ciudad”.

En la actualidad e históricamente, los museos, esencialmente, deben tener un fin educacional y la contemplación estética de una colección específica. No es otro.

Museo del Canal Interoceánico Expandir Imagen
Museo del Canal Interoceánico

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Autor

  • Sebastian Sucre Sebastian Sucre

    Sebastián Sucre es arquitecto diseñador de profesión, conferencista y acuarelista premiado.Dos de sus pinturas aparecieron en la portada del suplemento de Ellas del diario La Prensa. Articulista para varios periódicos y revistas y crítico de arquitectura, urbanismo y arte.Además es autor de “Puertas y ventanas del barrio de San Felipe–Testimonio de un valioso legado”, el cual fue por un tiempo el libro más consultado en la Biblioteca Nacional. Su otro libro es “Arquitectura, urbanismo y arte”. Por otro lado, el arquitecto Sucre ha diseñado residencias, estructuras institucionales, entre otras estructuras.Es miembro honorario de la Sociedad Mexicana de Arquitectos y ocupó el cargo de director del Colegio de Arquitectos de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos. También pertenece a varias asociaciones profesionales internacionales.La ciudad de Coral Gables, en Estados Unidos, le otorgó la llave de la ciudad en reconocimiento de sus méritos profesionales.