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16 jul Una dieta a base de fibra

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Reducir el peso del vehículo es la obsesión de los diseñadores y fabricantes, por los amplios beneficios que ofrece esta medida.

Recortar el peso se convierte en una ventaja al buscar economía de combustible. Un auto de menor peso puede aprovechar mejor la potencia de su motor, incluso permitiendo usar uno de menor tamaño, mejorando el consumo del mismo.

Por otro lado, si lo que se busca es un alto desempeño, uno bajo de peso permite mejorar la relación peso / potencia del auto, permitiendo aprovechar cada caballo de fuerza. Por otra, por cada kilógramo que se reduce es posible mejorar la maniobrabilidad del auto, permitiendo perfeccionar su comportamiento en curvas.

La fibra de carbono es el material de momento para alcanzar este objetivo. Aunque su costo es alto, ofrece bajo peso y gran resistencia; además, en crudo es muy atractivo a la vista.

La fibra de carbono nace en los 60 como un avance para la tecnología aeroespacial, pero que en los 90 entraría con fuerza en el mundo automotriz, claro esta, para un segmento muy alto del mercado, los superdeportivos.

La fibra de carbono consiste en un polimero reforzado por fibras, en su mayor parte de carbono, el polimero es un resina epóxica que enlaza las diferentes capas de fibras. El tejido está compuesto por minúsculos filamentos de aproximadamente 6 micrómetros, más delgado que un cabello humano. Estos pequeños hilos se forman a base poliacrilonitrilo, un polimero que al calentarse a altas temperaturas por largos periodos de tiempo se fusiona y atraviesa procesos químicos hasta convertirse en filamentos y posteriormente hilos de fibra de carbono.

Una pieza en fibra de carbono puede ser un 40% más liviana que una de aluminio. Quizás no sea el material del mañana. Su proceso de fabricación es lento, su reparación es complicada y los costos de producción elevados.

El primer auto en usar una carrocería completamente en CFRP (plastico reforzado de fibra de carbono) fue el McLaren F1 de inicio de los 90.

Hoy en día este exótico material es utilizado en autos de serie como el BMW M3 que lo emplea en su techo para bajar el centro de gravedad. McLaren en su MP4-12C, y algunos componentes del Nissan GT-R.

Con algo de suerte, el perfecionamiento de la técnica y los avances en su fabricación disminuirán los costos; por el momento, nos queda disfrutar de los pocos autos que ya integran en sus partes el tejido del carbono.

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