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30 ene Después de los premios del Sindicato de Actores, las señales están más claras

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A esta altura, es posible que todos sepan los resultados de la entrega anual que brindan los miembros del Sindicato de Actores de Estados Unidos (Screen Actors Guild es su nombre original). Igual lo comparto para que quede en el archivo del blog.

Otro triunfo para Argo al obtener el premio al mejor elenco. Una distinción que me pareció válida. Pienso que fue una de las películas norteñas con mejor elenco de soporte con Bryan Cranston, Alan Arkin y John Goodman a la cabeza.

Como era de esperarse, Daniel Day-Lewis consolida sus enormes posibilidades del Oscar al obtener el apoyo de sus colegas gracias a su excelente labor en Lincoln.

Lo que sí fue una sorpresa fue que Jennifer Lawrence, de 22 años, le ganara a Jessica Chastain como actriz principal. La protagonista de Silver Linings Playbook le arrebató la gloria a la estrella de Zero Dark Thirty.

En verdad, en el fondo, esos giros me gustan porque le dan sabor a las ceremonias, aunque une se pregunte sin son medidas acertadas. Eso sí, no dudo en calificar a la bella Lawrence como una de las mejores intérpretes de su generación.

Después de haber visto Lincoln (de la que hablaré el viernes) no me cabe la menor duda que Tommy Lee Jones, de 66 años, tuvo bien merecido su distinción de intérprete de reparto, y reitero que esta es una de las categorías más fuertes y complicadas con la presencia de Alan Arkin por Argo; Javier Bardem por Skyfall; Robert De Niro por Silver Linings Playbook y Philip Seymour Hoffman por The Master.

Otra que parece estar cada vez más consolidada con su Oscar es Anne Hathaway, de 30 años, con el espaldarazo que recibió de sus colegas por su labor en Les Misérables.

En la parte de comedia para televisión a pocos debió parecerle extraño que se llevara los aplausos Modern Family.

Lo que sí fue un cambio radical fue que Downton Abbey venciera a otras series más populares en el aparte dramático, y no es que no lo valga, es que otros programas han obtenido más apoyo del público y la crítica en la unión americana como Boardwalk Empire, Breaking Bad, Homeland y Mad Men, aunque como escribí hace un rato, este tipo de hechos inesperados hacen que las ceremonias sean más agradables.

Más que merecido que Bryan Cranston fuera el actor dramático por el programa  Breaking Bad y Kevin Costner hizo lo propio por su papel de un vaquero vengativo en la mini serie Hatfields & McCoys (atentos a que dentro de poco les voy a compartir un material vinculado a este programa).

Mientras que ya se ha vuelto una tradición que Claire Danes se lleve a casa otra estatuilla por Homeland y que Julianne Moore le pase lo mismo por encarnar a la candidata a la vicepresidencia Sarah Palin por Game Change.

Lo de Alec Baldwin y Tina Fey, ambos ganadores del aparte de mejor comediante masculino y femenino para la televisión, respectivamente, por 30 Rock, me pareció una forma linda de decirles: "gracias chicos por divertirnos tanto con su programa".

Era la forma del Sindicato de Actores de resaltar la labor de una serie que durante sus siete años en el aire supo parodiar como pocas a la cultura pop construída desde la pantalla chica. Su último capítulo se emitirá mañana jueves en Estados Unidos por la cadena NBC.

Para que tengamos una idea de la importancia de este colectivo a la hora de pensar en el Oscar, cabe recordar que lo integran unos 100.000 actores que laboran en Estados Unidos, es decir, es el sindicato más grande e influyente en el negocio del entretenimiento norteño.

Otro detalle a recordar es que esta edición, la número 19, es la primera que se hace después que se llevara a cabo la unión entre los miembros del Screen Actors Guild (SAG) y los de la American Federation of Television and Radio Artists (AFTRA), que tuvo lugar en 2012.

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