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20 jul Dictaduras de cine

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Más de 60 países han vivido una dictadura militar y más de uno ha tenido que sufrir de esa enfermedad varias veces.

Los hombres fuertes que gobiernan estas naciones han inspirado unas 350 películas, según datos de la página web imdb.com, en especial desde el drama y la comedia, y por lo general, se basan en hechos reales.

Un ejemplo reciente es la sátira política El Dictador, protagonizada por Sacha Baron Cohen, cuyo personaje clave es el almirante general Haffaz Aladeen, feroz y patético dictador de un país ficticio de África del Norte.

Estos seres de dudosa respetabilidad han estado presente en dramas esenciales como Beyond Rangoon (1995), de John Boorman, sobre la dictadura de Birmania; Hotel Rwanda (2004), de Terry George, sobre la de Ruanda (en especial el genocidio allí ocurrido); La fiesta del Chivo (2006), de Luis Llosa, sobre el dominicano Rafael Trujillo, y El último rey de Escocia (2006), de Kevin Macdonald, en torno al temido Idi Amin (Uganda) y por la cual Forest Whitaker ganó un Oscar por su actuación.

Si estas propuestas son demasiado dolorosas, también se han rodado otras más ligeras, llenas de acción y vil propaganda como Los mercenarios (2010), de Sylvester Stallone, sobre un grupo de fortachones que logra derrocar a un tirano sudamericano.

El Dictador (2012), de Larry Charles, entra en el área de comedia y guarda relación con dos clásicos que también analizan desde la risa el poder desmedido: Sopa de ganso (1933), de Leo McCarey y estelarizada por los hermanos Marx, y El gran dictador (1940), dirigida y protagonizada por Charles Chaplin. Las tres ocurren en lugares inventados, hay seres inocentes que se parecen físicamente a los mandatarios de turno y hay situaciones delirantes.

América Latina

En Iberoamérica sí hay una certeza. Este argumento de las dictaduras se ha desarrollado sobre todo desde la seriedad y la denuncia, en los que las carcajadas están fuera de lugar a la hora de hablar sobre asesinatos, desaparecidos y torturas.

En la región, son las industrias fílmicas de Argentina y Chile las que han producido la mayor cantidad de cintas vinculadas con sus respectivos gobiernos autoritarios, aunque el asunto se ha planteado también, pero en menor cantidad, en producciones brasileñas, nicaragüenses, dominicanas y uruguayas, entre otras.

Argentina es líder en este rubro. De acuerdo con el sitio web filmaffinity.com, entre 1977 y 2010 se han filmado 79 largometrajes (sin contar las series de televisión y los documentales) sobre distintos aspectos de su dictadura militar.

Entre los títulos argentinos más premiados cabe mencionar La historia oficial (1985), de Luis Puenzo; El exilio de Gardel (Tangos), de Fernando E. Solanas; La noche de los lápices (1986), de Héctor Olivera; Garage Olimpo (1999), de Marco Bechis; Kamchatka (2002), de Marcelo Piñeyro y Crónica de una fuga (2006) de Adrián Caetano.

Mientras que se han rodado 59 títulos, entre 1973 y 2012, sobre el régimen militar chileno. Entre las más premiadas están la trilogía documental La batalla de Chile (1975,1977, 1977), de Patricio Guzmán; La ciudad de los fotógrafos (2006), de Sebastián Moreno y Machuca (2004), de Andrés Wood.

En otro país de habla castellana, España, entre 1940 y 2011 se han rodado 40 cintas sobre la dictadura del general Francisco Franco. Esta cantidad no incluye los títulos que abordan los tiempos de la Guerra Civil Española (1936-1939, cuyo final da pie a la llegada al poder de Franco) y que ha inspirado 135 largometrajes entre 1936 y 2012.

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