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29 sep 'Magia', un musical protagonizado por actores y reclusos

Hoy comienza ‘Magia’, en la que participan actores profesionales junto con reclusos del Centro de Cumplimiento y Resocialización de Menores de Pacora.

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Las funciones serán en el teatro del Colegio San Agustín hoy jueves 29 de septiembre a las 8:00 p.m.; mañana viernes 30, a las 8:00 p.m.; este 1 de octubre, a las 7:00 p.m., y el 2 de octubre a las 5:00 p.m.  Las funciones  serán en el teatro del Colegio San Agustín hoy jueves 29 de septiembre a las 8:00 p.m.; mañana viernes 30, a las 8:00 p.m.; este 1 de octubre, a las 7:00 p.m., y el 2 de octubre a las 5:00 p.m.
Las funciones serán en el teatro del Colegio San Agustín hoy jueves 29 de septiembre a las 8:00 p.m.; mañana viernes 30, a las 8:00 p.m.; este 1 de octubre, a las 7:00 p.m., y el 2 de octubre a las 5:00 p.m. Cortesía

“Hago el papel de Paco, el personaje principal. Él se parece mucho a mí porque siempre he tenido mis sueños, y por ciertas situaciones no los he podido cumplir. He aprendido de Paco que, a pesar de todo, siempre siguió los consejos y siguió adelante. Con mi condición de privación de libertad, me da la esperanza de poder salir y ser diferente de los demás jóvenes que hay en los barrios, y así ser un ejemplo para ellos”.

Este es P.V., quien en el musical Magia encarna a Paco, un chico de clase trabajadora que tiene la ilusión de ser futbolista, y el amor de su vida se llama Susana.

P.V. es uno de los 10 internos del Centro de Cumplimiento y Resocialización de Menores de Pacora, que forma parte del elenco de este montaje que se presenta desde hoy jueves, y hasta el 2 de octubre, en el teatro del Colegio San Agustín en Costa del Este.

Al igual que P.V., A.V., que es Goyo, el mejor amigo de Paco, está más que contento de participar en esta iniciativa que reproduce la conflictiva sociedad nacional: “he aprendido a trabajar en equipo y a hacer nuevas amistades”.

Magia demuestra que el arte escénico siempre busca conectar con los demás desde la palabra y la imaginación. J.F., al que le corresponde ser un locutor en un partido de fútbol, lo resume así: “ha sido muy bonito. Me gustaba ir a los ensayos porque eran muy divertidos y hay personas chéveres, y la alegría que transmite cada persona es contagiosa”.

Todo comenzó en la mente de la productora Alida Gerbaud, a quien en 2015 se le ocurrió este proyecto, uniendo fuerzas con la Fundación Jesús Luz de Oportunidades y el Teatro Parroquial San Lucas.

“Nunca antes había entrado a un centro penitenciario. Y qué dicha que fue el teatro lo que me llevó a ellos. Ha sido una experiencia muy grata y placentera. Lo que han vivido estos muchachos, desde las circunstancias que los llevaron a ingresar al Centro, hasta el programa que allí cumplen, los hace ser unos adolescentes particulares. Esperé encontrar rebeldía, apatía, desinterés. Al contrario, encontré muchachos sensibles, entusiastas, dispuestos a trabajar. Han sido muy educados y agradecidos. Esto me lleva a pensar que las personas son producto de cómo se les trate”, manifiesta Gerbaud, productora de musicales como Annie y Cats.

“La Fundación Jesús Luz de Oportunidades lleva años colaborando con el Centro, y Alida quería hacer algo que tuviera que ver con la misericordia. Las piezas se fueron juntando, primero fue el libreto y después llegamos al Centro. No tuve ningún tipo de reticencia hacia ellos. Lo que hicieron es su pasado y están en la obra porque quieren una oportunidad. A veces se me olvidaba que eran reclusos y no actores, y les demandaba demasiado”, recuerda Arturo Wong Sagel, director y escritor de Magia, y quien hizo en 2004 el montaje Parada Libertad con las reclusas del Centro Femenino de Rehabilitación Doña Cecilia Orillac de Chiari.

Miguel Cuadra, que en Magia es don Francisco, el papá de Paco, reafirma que “los reclusos son personas que la vida los llevó a estar en situaciones tan desesperadas y sin tener una guía adecuada que les pudiera decir que existen otros caminos”.

Cuadra, que ha participado en Peras en el huerto y Víctor Victoria, agrega que esta iniciativa le confirma que “uno nunca sabe de dónde saldrán nuevos artistas”.

Su colega Odette Versalles, que ha integrado el cartel de La Novicia Rebelde y Hairspray, y en Magia entra en la piel de Ángela, la madre de Paco, destaca que ver el entusiasmo de los muchachos “me llena de mucha energía y cariño hacia ellos. Noté que tenían un poco de miedo de nosotros y no les culpo. Ellos no sabían qué clase de personas éramos y nosotros teníamos el reto de demostrarles que estábamos para ayudarlos a lograr este trabajo”.

EL TEATRO COMO UN ACTO DE VOLUNTAD

En marzo pasado echó a rodar Magia, cuando el director Arturo Wong Sagel comenzó a ir, dos o tres veces por semana, al Centro de Cumplimiento y Resocialización de Pacora, que cuenta con una población de 5 mil 180 reclusos.

“Hice unos talleres con ellos. Al principio eran 40, luego el número se fue reduciendo hasta que hicimos una pequeña selección por logísticas de seguridad”, explica Wong Sagel, responsable de piezas como Fakelook 2.0 y Las Internautas.

Recuerda que el arranque de esta fuerza vital que es la representación fue una tarea difícil. “Se trataba de mostrarles algo que nunca habían visto ni escuchado. ¿Teatro? Si hay gente que vive en casas de dos pisos y no ha ido nunca al teatro, imagínate lo que fue con ellos. De inmediato hubo curiosidad, embriaguez y alegría por el proyecto. Esto es algo que los ha influenciado de manera positiva”.

De pronto, Wong Sagel se vio rodeado de jóvenes que tenían el entusiasmo de niños que “jugaban y entraban dentro de los escaparates de su imaginación de manera tan fácil. Los fuimos entrenando en canto, en baile, en el lenguaje teatral. De manera que cuando se sumaran al elenco todos estuvieran en la misma sintonía. Estamos hablando de 50 personas, entre adolescentes y adultos, pero todos lo han tomado con muchas ganas. Me llamó la atención que el primer día que tuvimos la lectura conjunta, todos, sin que se los pidiera, se sentaron intercalados y empezaron a conversar sobre cosas cotidianas. Eso fue clave. La química es muy importante”.

ACTORES

Magia lo conforman 6 intérpretes profesionales, 15 bailarines, 10 reclusos (originalmente eran 11), así como 22 actores del Teatro Parroquial San Lucas, sin contar que de este colectivo también hay miembros que son los encargados detrás de la escena. 

“Un recluso salió libre hace dos meses, pero nos pidió permanecer en la obra, y llega solo todos los días al ensayo. Todas las noches, al final del ensayo, me ayuda a recoger y luego yo lo llevo a su casa. Es un chico tan colaborador”, resalta la productora Alida Gerbaud.

“Nunca en mi vida había participado en algo tan maravilloso como esto. La acogida que nos ha dado el resto del elenco ha sido maravillosa, son personas muy buenas. Quisiera que estas amistades que he conocido aquí no solo sean amistades del teatro, sino que queden para la vida”, plantea con emoción P.V., y que tiene el personaje central en Magia.

Por su parte, D.C., que hace de futbolista y también de un policía, comparte con voz entrecortada que estar en la obra le “ha gustado porque estoy haciendo algo que no había hecho antes, una experiencia nueva. Aprendí sobre el teatro y cómo se hacen las escenas”.

En tanto, E.J. es Mono, el carnal de Paco en Magia, una pieza que recomienda porque la historia vital que brinda “motiva a los jóvenes a que sí se puede lograr algo cuando uno se lo propone, y si quieres esa meta uno lo logra por su esfuerzo, a pesar de las dificultades que te quieran vencer”.

PROCESO

Desde que se adentró en la aventura de escribir Magia, Arturo Wong Sagel planificó las escenas cortas para trabajar una parte en el Centro de Cumplimiento y Resocialización de Pacora y otras con el resto del cartel. “Trabajar con no actores es positivo. Uno a veces encuentra más realismo, incluso que alguien con experiencia previa”, plantea.

“Después, logramos conseguir unos permisos para que los actores profesionales pudieran venir esporádicamente a ensayar. Por ejemplo, la primera vez que estuvimos en el teatro del Colegio San Agustín para practicar fue un desastre, porque estábamos todos nerviosos, pero como todo en la vida, fue cuestión de practica”, resalta el director.

Para el actor Miguel Cuadra, la dinámica de tener dos grupos de ensayo es normal dentro del ambiente teatral. “He trabajado en proyectos en los que un actor no se puede presentar a los ensayos y hace todo el trabajo por su lado y después nos acoplamos”. 

El papá de la actriz Odette Versalles fue policía en Nueva York “y por ver las noticias mi impresión de un recluso era otra. Al conocer a los muchachos mi primera impresión fue: ‘tal vez tomaron una decisión incorrecta por ser tan jóvenes y por miles de razones que tal vez ni puedo imaginar’. Lo que más me impresionó fue lo amables que han sido. Cuando terminábamos de ensayar, no iban para sus casas para convivir con sus familias, ellos regresaban al Centro. Me alegro de que tengan esta oportunidad de ver lo que la vida puede ofrecerles”.

Cuando comenzaron a fluir los ensayos, cuando se fue edificando esta propuesta escénica, Versalles encontró que “los muchachos eran muy tímidos. Desde el primer día tratamos de demostrarles lo felices que éramos por compartir con ellos. Al principio solo podíamos ensayar con ellos un día cada dos semanas, pero luego estuvimos juntos todos los días. Es una bendición porque el enlace en un elenco se logra en convivencia. Eso lo tenemos ahora”.

MOTIVOS

Para Odette Versalles hay más de un motivo “por lo cual una persona comete un crimen. Por estar extremadamente desesperada, la persona más afortunada del mundo puede cometer un delito. Lamentablemente no todos entramos en este mundo con los mismos recursos o la misma clase de familia o amigos a nuestra disposición, y eso tiene mucho que ver en nuestra formación como seres humanos”.

“De no ser educado, no quiere decir que eres un criminal, ni tampoco si eres muy adinerado quiere decir que eres un santo. He recibido generosidad de personas increíblemente pobres, dispuestas a compartir lo poquito que tenían conmigo, y también he visto personas muy bien educadas hacer y decir cosas increíblemente estúpidas o ignorantes. Todo depende de nuestra base de valores”, resalta.

Cabe la posibilidad de que se termine en la cárcel por estar en un país marcado por la violencia. Así piensa Arturo Wong Sagel. “La violencia es resultado de una carencia de una filosofía de educación y esto nos compete a todos. Desde el transeúnte, las televisoras, los periódicos, la iglesia, las autoridades, todos somos portadores de esa violencia contenida que está implícita en nuestro modo de vivir sin darnos cuenta”.

Al final, resalta Wong Sagel, Panamá es un conglomerado social que tiene algo de individualista, y el aire de libertad que transmite Magia saca a flote esa realidad.

“No vemos con luces altas, y eso, a la larga, crea una espiral de violencia que crece como una bola de nieve. ¿La solución? ¿Educar? Sí, pero tiene que ser un proyecto macro, que involucre una visión de país, no haciendo escuelitas. Se trata de crear un modelo de sociedad de aquí a 20 años”, plantea con convicción Wong Sagel.

UNA VIDA DISTINTA

Odette Versalles confía en que Panamá sí da una segunda oportunidad a los que salen de un centro penitenciario. “Debemos entender que cualquiera puede equivocarse, y si quiere cambiar su camino debemos apoyar ese intento. El hombre o mujer que quiere descubrir la manera de ser productivo para sí mismo, su familia y la sociedad, merece otra oportunidad, especialmente si ya pagó su sentencia en una cárcel. ¿Quiénes somos nosotros para recordarles lo que hicieron en su pasado?”.

Comenta la productora Alida Gerbaud que trabajar codo a codo con estos muchachos no le da “suficiente autoridad para opinar sobre el sistema entero, pero sí me permite ver que la segunda oportunidad es algo muy viable. No son pocos los casos de chicos con potencial para superarse y reintegrarse a la sociedad. Dándoles las herramientas adecuadas, educación y estabilidad emocional, eso los empodera para ser útiles en el campo laboral”.

“Tengo contacto con algunas de las muchachas que trabajaron conmigo en la obra que hice en el Centro de Rehabilitación Femenino en 2004, y han logrado encajar y hacer sus vidas. Seguro que no es fácil, pero ningún cambio lo es. El apoyo que hemos tenido para Magia es una prueba de fe. Mucha gente se ha sumado, desde artistas, empresas y funcionarios que han creído en estos muchachos. Estoy agradecido del apoyo que nos han dado, desde el Ministerio de Gobierno, los directores, los jueces y los custodios”, indica Wong Sagel.

RECOMENDACIONES

J.S. propone ir a ver Magia porque “es una historia bonita, que realmente los personajes que están transmiten un mensaje sobre lo que hoy se vive en los barrios, y de cómo una persona de bajos recursos puede llegar a ser una gran persona en el futuro”.

Miguel Cuadra opina que Magia encenderá la chispa de la curiosidad del espectador porque “tiene todos los elementos necesarios para que sea un tremendo musical. Todos podrán identificarse de alguna u otra forma con la obra y van a pasar de la tristeza a la alegría”, y de paso, aprenderán que “no debes perder la oportunidad de decirles a tus seres queridos, todos los días, cuánto los amas”.

Para E.A., este montaje tiene la virtud de enseñar “que cuando hay situaciones, uno puede recurrir a alguien que lo ayude a resolver ese problema que uno tenga en el momento”.

Odette Versalles propone ir a ver Magia porque el “público quedará muy conmovido por ver a estos muchachos salir un momento de su realidad actual para vivir otra experiencia. Una experiencia basada en amor al ser humano, al arte y a la música; una experiencia en la cual pueden ser vistos bajo otra luz y no solo por los errores que han cometido”.

Mientras que un emocionado P.V. propone disfrutar esta creación teatral “porque refleja la vida de muchas personas, y para que vean que sí existe la resocialización”.

“La sensibilidad que Magia ha despertado en el elenco y en el quipo de producción ha sido más de lo que esperábamos”, confiesa como una brizna de esperanza Alida Gerbaud, y agrega que “la resocialización debe lograr un cambio no solo en muchachos como estos, sino también en el resto de la sociedad, para que su reintegración sea efectiva”.

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