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05 ago Marilyn Monroe: rubia tentación

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Entre estas bellas rubias, naturales o por obra y gracia de los químicos y el bisturí, están Carole Lombard, Mae West, Jean Harlow, Ginger Rogers, Marlene Dietrich, Jane Mansfield, Anita Ekberg, Kim Novak y Lana Turner, así como Michelle Pfeiffer, Jessica Lange, Melanie Griffith, Sharon Stone, Kim Basinger o Charlize Theron.

Ninguna, por más talentosa o polémica que haya sido, ha logrado derrotar al tiempo y al olvido como la más grande diosa de oro: Marilyn Monroe.

La existencia de Monroe podría ser una versión actual del Oliver Twist de Charles Dickens. La pequeña Norma Jeane Mortenson fue cautiva de la pobreza y la soledad cuando teniendo madre terminó en orfanatos y en hogares de padres sustitutos.

De adulta el dinero y el reconocimiento mediático le guiñaron los ojos hasta volverla ciega y fue el apetitoso deseo carnal de muchos, aunque fue una desdichada en el amor.

Era caprichosa, instintiva, triste, vulgar, insegura, astuta y manipuladora según a quien se le pregunte, y se dice que usó su fabuloso cuerpo para ubicarse en el pedestal del que nadie la ha podido bajar.

Era una actriz de talento medio, pero cuando aprendía sus parlamentos y le hacía caso a su director, era capaz de eclipsar a cualquier ganador del premio Oscar que osara ocupar cartelera con ella.

Desde que fue una amazona que triunfó en el sistema patriarcal de Hollywood, ahogó sus frustraciones con barbitúricos y alcohol, y por desesperación intentó suicidarse en cuatro ocasiones cuando el cautiverio que da la fama no la dejaba respirar.

Marilyn, rubia oxigenada, una inocente de agresividad erótica, murió (¿suicidio accidental o asesinato premeditado?) un día como hoy, hace 50 años, por una sobredosis de somníferos.

EL MITO

Fue fruto de una relación pasajera entre Gladis Phillips y Stanley Gifford o Edward Mortenson (no hay certezas de quién era el padre).

La inestable madre la dio en adopción cuando tenía dos años. Durante su infancia fue llevada a una docena de orfanatos. La primera vez que fue violada tenía seis años y hay biógrafos que aseguran que cuando ese acto violento volvió a ocurrir, ya adolescente, quedó embarazada (dicen que tuvo un hijo que nunca conoció).

En 1942, a los 16 años, ocurrió el primero de sus matrimonios. Fue con el mecánico de aviación James Dougherty (en una época fue policía), a quien no amaba, pero lo aceptó porque estar casada le permitía escapar del sistema de acogida. El divorció llegó dos años más tarde.

Para 1954, cuando ya era un símbolo sexual que caminaba de manera contoneada, se casó con el beisbolista Joe DiMaggio, a quien le molestaba el amor carnal que su señora liberaba en los hombres.

Si bien DiMaggio fue su esposo por 10 meses, nunca perdieron el contacto, incluso fue él quien en 1962 tomó la responsabilidad de los actos fúnebres de la dorada ambición.

Dos años después contrajo nupcias con el escritor Arthur Miller, quien trató de quitarle esa máscara de fetiche sexual que ella y Hollywood le habían impuesto. Cinco años estuvieron juntos.

PRODUCTO DESEADO

En 1946 se hace llamar Marilyn Monroe y se tiñó su pelo de rubio la chica que medía un metro 76 centímetros.

Laboró en programas radiales y fue modelo de trajes de baño (la descubrieron cuando hizo un anuncio para una fábrica de paracaídas, donde laboraba), lo que le permitió ingresar al universo fílmico por la puerta de atrás.

Entre 1947 y 1948 apareció en las películas The Shocking Miss Pilgrim (fue solo la voz de una operadora de teléfonos), Dangerous Years (fue una salonera más) y Scudda Hoo! Scudda Hay! (tuvo una sola escena). Ahora, qué ironía, cuando estas películas se promocionan tratan de que el nombre de Monroe se vea de alguna manera.

En total hizo 32 largometrajes, cuatro menos de los años que estuvo en la Tierra. Por The Prince and the Showgirl fue nominada al Bafta y al David di Donatello (el Oscar inglés e italiano, respectivamente). Se quedó con un Globo de Oro por Bus Stop y Some Like It Hot.

Su ascenso a la cima de Hollywood fue en 1953, cuando en febrero se estrenó el drama Niágara, dirigido por Henry Hathaway; luego, en agosto, apareció en la comedia musical Gentlemen Prefer Blondes, de Howard Hawks, y en diciembre fue la portada de la primera edición de la revista Playboy (toda desnuda sobre una manta de terciopelo rojo).

Su destino de diva lo alcanzó de la mano del realizador Billy Wilder, quien fue el responsable de los dos títulos que la consagraron: The Seven Year Itch (1955), en la que aparece la escena clásica de su falda blanca que se levanta por el viento travieso que se escapa del respiradero de un metro, y Some Like It Hot (1959), en la que toca el ukulele mientras vuelve locos a Jack Lemmon y Tony Curtis.

Aunque trabajó dos veces bajo las órdenes del cineasta George Cukor ( Let´s Make Love, 1960, y Something´s Got to Give, 1962), su carrera iba en un zigzag.

El 29 de mayo de 1962, en el Madison Square Garden, volvió a ser noticia al cantarle el Feliz Cumpleaños número 45 al presidente estadounidense John F. Kennedy en un ajustado traje hecho casi todo de cristal.

Tres meses después murió Monroe. Se fue pronto como otras estrellas del celuloide, como Heath Ledger, Bruce Lee y James Dean.

EL MISTERIO

Brentwood, California. 4:25 a.m. 5 de agosto de 1962. El Departamento de Policía de Los Ángeles recibe una llamada del doctor Ralph Greeson, psiquiatra de Marilyn, a quien encuentra desnuda y muerta en su residencia.

Su pronta despedida ha estado rodeada de preguntas sin resolver, como ha pasado en casos recientes de artistas como Michael Jackson, Brittany Murphy y Corey Haim.

La versión oficial de los hechos: la intérprete de voluptuosas curvas tuvo la culpa de su adiós, ya que como su colega Judy Garland, le gustaba tomar pastillas para mantenerse despierta e ingería otras píldoras para lograr dormir, las que a veces ingería con champán o a través de un enema. Parece que sin querer se le fue la mano.

De acuerdo con un estudio que hace 20 años llevó a cabo la fiscalía del distrito de Los Ángeles, se dieron irregularidades durante la investigación del forense Thomas Noguchi.

Entre los hechos extraños se destaca que el médico Ralph Greeson tardó 35 minutos en llamar a las autoridades; cuando un oficial llegó encontró a la ama de llaves de Monroe lavando ropa, y sus archivos telefónicos solo reflejaban las llamadas que hizo, pero no las recibidas.

Además, el diario de la actriz estaba incompleto y nunca se le hicieron exhaustivas pruebas de toxicología a sus órganos digestivos.

Por eso, más de uno piensa que la mataron. ¿Quiénes? Los rumores incluyen al cantante Frank Sinatra, J. Edgar Hoover (director del FBI), John F. Kennedy o su hermano Robert, secretario de Justicia.

TODO VALE

Todo lo de Marilyn tiene un precio y es comprado por coleccionistas, especialmente provenientes de Asia y Medio Oriente. Se han puesto a subasta a lo largo de los años sus trajes, sostenes, guantes, biquinis, pulseras, anillos, fotografías, su licencia de conducir, sus ollas de cocinar, y hasta unas radiografías.

De la más grande venta de objetos de Monroe se encargó la casa de subastadas Christie´s, en Nueva York, en octubre de 1999, y se recaudó 13.4 millones de dólares.

La prenda de mayor venta hasta ahora es el vestido que utilizó en la mítica escena de la falda levanta en The Seven-Year Itch, que se vendió en 2011 en Los Ángeles por 4.6 millones de dólares.

También se han vendido las obras de arte que sobre ella han realizado creadores como Andy Warhol, Brian Olsen, Banksy, Murat Pulat y Ernesto Tatafiore, entre otros.

Elton John, en 1973, le compuso la canción Like a Candle In the Wind. El año pasado Michelle Williams logró un Globo de Oro por ser Monroe en My Week With Marilyn y la actual serie de televisión Smash (NBC) es sobre un musical de Broadway inspirado en Marilyn.

QUIEREN SER MARILYN

Más de una actriz y cantante ha imitado a la principal diosa del séptimo arte.

Vestirse con trajes ceñidos y de bondadosos escotes, luciendo luminosas melenas rubias, con labios de un rojo intenso y ofreciendo posturas sexis han aparecido en la pantalla grande, en las pasarelas, los videoclips y en anuncios publicitarios.

Eso lo han hecho Madonna, Taylor Swift, Scarlett Johansson, Megan Fox, Britney Spears, Charlize Theron, Pink, Penélope Cruz, Gwen Stefani, Drew Barrymore, Paris Hilton, Nicole Kidman, Rihanna, Pamela Anderson y Christina Aguilera.

Cuando Lindsay Lohan apareció en Playboy lo hizo a lo Monroe y Lady Gaga le cantó el feliz cumpleaños 65 al exmandatario Bill Clinton, como en su momento hizo Monroe a Kennedy.

En tu opinión, ¿qué representa Monroe para el cine? ¿Qué es para ti esta actriz?

Twitter: @DanielDomnguez1

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