Cine y más Cine y más

12 feb Philip Seymour Hoffman y el reino de la heroína

Temas:

Philip Seymour Hoffman, ganador de un Óscar por su interpretación de Truman Capote en Capote, de 46 años, fue hallado sin vida el domingo 2 de febrero de 2014 por una sobredosis de heroína en su apartamento en Manhattan (Estados Unidos).

La policía encontró en su apartamento del número 35 de la calle Bethune, más de 50 dosis de drogas, así como jeringas y pastillas.

Su edificio, ubicado en el West Village, un barrio bohemio de Manhattan, estaba cercano a la residencia donde viven sus tres hijos (de 10, 7 y 5 años) y su expareja Mimi O'Donnell.

Ya a los 22 años, cuando era un estudiante universitario, el protagonista de Magnolia y Happiness coqueteó de forma casi mortal con todo tipo de drogas. Hace un año tuvo una recaída que lo llevó en mayo de 2013 a pasar 10 días en un centro de desintoxicación.

“La teoría, que queda demostrada con Hoffman, es que cuando se tiene un período de abstinencia forzosa a través de rehabilitación, o cuando se está sobrio durante cierto período de tiempo, la química del organismo puede cambiar y no se puede manejar la situación”, dijo Jeffrey Reynolds, director ejecutivo del Consejo de Long Island sobre Alcoholismo y Dependencia de Drogas, a las agencias internacionales de noticias.

Ahora el encuentro con la heroína fue el definitivo para el talentoso actor, cuyo funeral fue el viernes 7 de febrero en la iglesia católica de San Ignacio de Loyola, en Park Avenue, Nueva York.

APARECE LA PESTE

De acuerdo a datos de la agencia antidrogas DEA, en los “últimos cuatro años, las incautaciones de heroína en el estado de Nueva York se incrementaron un 67%”.

La heroína reinó en la ciudad de los rascacielos durante los años 1970 y 1980 y ayudó a propagar el sida.

En 1960, Lou Reed registró con The Velvet Underground la canción Heroína, donde rendía homenaje a ese polvo blanco semisintético, derivado de la morfina y producido a partir del opio extraído de la adormidera y que hacía a Reed sentirse “como el hijo de Jesús”.

Los sobres de droga encontrados en el apartamento de Hoffman son conocidas como “caballo”, las que generan una “gran dependencia”, según fuentes policiales de la Gran Manzana.

En la década de 1970, el Departamento de Salud de Nueva York registró más de 650 muertes anuales vinculadas con la heroína.

En los 1980 había unos 200.000 adictos a la heroína en Nueva York, sobre un total de 500.000 en Estados Unidos.

“Debido al uso compartido de jeringas, esa población de adictos fue particularmente vulnerable a la epidemia de sida que azotó a la ciudad desde principios de esa década”, señalan las agencias de noticias.

Luego el trono fue a parar a la cocaína y “el uso relativamente raro de la heroína la hicieron pasar a un segundo plano en los años siguientes en Estados Unidos”.

RETORNA EL PELIGRO

Un informe de la Administración para el Control de Drogas alertó en el 2013 del aumento de “la disponibilidad de heroína en Estados Unidos, debido a una mayor producción en México y la expansión de la actividad de traficantes de ese país”.

Ese estudio destacó un “incremento del uso de heroína en chicos cada vez más jóvenes y el número de nuevos consumidores de esa droga pasó de 142.000 en 2010 a 178.000 en 2011”.

Ahora los sobres para entregar la heroína reciben distintos nombres. Por ejemplo, “NFL” (por la Liga Nacional de Football), “iPhone” o “Cierre del gobierno”.

Entre los sobres hallados en casa de Philip Seymour  Hoffman los había con el nombre “As de Espadas” y “As de corazones”.

Según el Instituto Nacional de Abuso de las Drogas, “4.2 millones de estadounidenses probaron heroína al menos una vez en su vida en la última década” y que el 23% de los individuos que consumen heroína se convierten en dependientes.

En 2013, la oficina de la DEA de Nueva York “confiscó 144 kilogramos de heroína, casi el 20% de la cantidad incautada en todo el país, con un valor de unos 43 millones de dólares”.

La ONG Drug Alliance Policy señala que “de las 115.000 personas en Estados Unidos que reciben metadona (una droga para paliar la adicción al “caballo”), 40.000 viven en la Gran Manzana”.

“Las muertes relacionadas con la heroína treparon 84% en Nueva York entre 2010 y 2012”, según un informe de septiembre de 2013 que publicó la agencia Bloomberg News.

Agrega que la “cantidad de consumidores de heroína que buscaron ayuda, por ejemplo, en Long Island, en Nueva York, aumentó en enero a 767, muy por encima del promedio de 100 mensuales de hace apenas cinco años de un centro de tratamiento local”.

Funcionarios de Pensilvania, Vermont y Ohio dan cuenta de incrementos similares.

ASUNTO DE PRECIO

“En la actualidad la heroína es más barata y más fácil de obtener en Estados Unidos que los calmantes de venta bajo receta, cuyo uso se ha limitado por medio de leyes estatales y federales que restringen el acceso tanto a pacientes como a médicos”, según el Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York.

Un sobre de heroína se vende a alrededor de 10 dólares en Long Island y la que usó Hoffman menos de siete dólares, mientras que el equivalente de Vicodin cuesta 30 dólares.

En el plano nacional, el uso de heroína se incrementó 79% entre 2007 y 2012, y en Estados Unidos 669.000 personas informaron que habían consumido la droga, según la Encuesta Nacional sobre Salud y Uso de Drogas, que se dio a conocer en 2013.

“Los neoyorquinos de entre 45 y 54 años, justamente la franja etaria de Philip Seymour Hoffman, tiene la tasa más alta de muerte por envenenamiento con heroína”, de acuerdo con el Departamento de Salud de Nueva York.

Curiosamente  Hoffman interpretó en 2007 a un adicto que mata a su 'dealer' de heroína en la película de Sidney Lumet Antes que el diablo sepa que has muerto (Before the Devil Knows You're Dead).

¿Cuál es la mejor película de Philip Seymour Hoffman? ¿Hay que hacer legal la heroína?

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.