Cine y más Cine y más

11 abr Mi adoración por Billy Wilder

Temas:

Cuando veo tanta comedia mediocre procedente de Hollywood me pregunto qué diría el maestro Billy Wilder sobre tan triste realidad. 

Uno de los más grandes guionistas y directores del siglo XX, dedicado al complicado y difícil arte de hacer reír con inteligencia mordaz a los espectadores del mundo entero, cumplió a finales del mes marzo 10 años de su muerte. 

Hace tanta falta Billy al ver en la televisión programas de concursos que cansan, cuando las películas para adultos parecen hechas para seres carentes de inteligencia, cuando el morbo y el mal gusto parecen estar en todas partes: en la música, en el cine, en la política y hasta en la vida diaria.

Wilder está en ese exclusivo colectivo de genios de la comedia cinematográfica junto con Charlie Chaplin, Ernest Lubitsch , Frank Capra, y en el círculo de realizadores que hicieron del drama su fuerte: Robert Altman, Clint Eastwood y Zhang Yimou, entre otros.

Si John Ford es el padre del western y Alfred Hitchcock del suspenso, Wilder es el amo y señor de la comedia (con el perdón de Frank Capra y Woody Allen). 

El amigo Billy está en la cúspide del séptimo arte inmortal, gracias a comedias extraordinarias en las que nada era lo que parecía ser, donde la sátira social siempre estaba presente, donde el cinismo, el escepticismo y el desparpajo estaban a la orden del día. 

Fue capaz de inventar  unos diálogos que mostraban las interioridades de los personajes y además colaboraban a avanzar al argumento. 

Sus hombres y mujeres de ficción, en especial los antihéroes, eran una radiografía de lo que es la condición humana, o sea, llenos de defectos y virtudes, con actos nobles y los que causan pena ajena. 

Sus personajes nos brindaban lecciones magistrales sobre la honestidad, la desvergüenza, la lealtad, la infidelidad, el sacrificio y la pasión.

Les recomiendo con ojos cerrados comedias suyas como Sabrina (1954),  La tentación vive arriba (1955), Con faldas y a lo loco (1959), El apartamento (1960), Irma, la dulce (1963), Bésame, tonto (1964) y Primera plana (1974).

Lo increíble de Wilder, es que si bien era un maestro de la comedia con sensatez, también fue capaz de rodar producciones serias y dramáticas como Perdición (1944), El crepúsculo de los dioses (1950) y Testigo de cargo (1957).

A las órdenes de Wilder trabajaron todos los grandes actores, hoy considerados leyendas, como Gary Cooper, Audrey Hepburn, Jack Lemmon, Gloria Swanson, William Holden, Marlene Dietrich, Humphrey Bogart, Marilyn Monroe, Dean Martin, Kim Novak, Walter Matthau, Shirley MacLaine, Tony Curtis y Barbara Stanwyck. 

A los más jóvenes, que no conocen a Billy Wilder, por fa, no tomen como excusa, razón o pretexto que tienen pocos años en este planeta, pues casi todas las películas que adoro de mi estimado Wilder se estrenaron antes de que yo abriera los ojos en el Hospital Santo Tomás. 

Por lo que vayan a cualquier sitio cibernético y busquen sus obras maestras. Después me dicen qué tal la pasaron.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.