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29 ago La corrupción política, una enfermedad que no se detiene

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Sobornos, trampas y demás hechos deshonestos están presentes en la novela Los corruptores, que Jorge Zepeda ofreció en la Feria Internacional del Libro de Panamá.

Zepeda retrata en su obra a su México natal, que como otros países de continentes diversos, “arrastra los vicios no superados de la corrupción política de antaño con la emergencia de nuevas prácticas democráticas instaladas a medias y una opinión pública más crítica”.

El resultado es que la corrupción “se exhibe más que antes, pero no está claro si eso la está disminuyendo”.

Es probable, dice, que en otras latitudes los políticos en descomposición son más sutiles en sus actos delictivos, pero en América Latina, “con la ausencia de instituciones y prácticas de rendición de cuentas, el margen para delinquir” es de  consideración.

“Los políticos no se van a corregir solos. Es mediante la participación ciudadana y la exigencia que lleve a construir prácticas de rendición de cuentas y transparencia de la información que lograremos avances en esta dirección”, resalta.

La corrupción, opina, es una práctica inscrita “en la vida social desde el principio de los tiempos. En todo lugar donde hay impunidad y ausencia de derecho, surge tan inevitable como el hongo en la humedad”.

Sobre México D.F. destaca que esta ciudad le imprimió la atmósfera a  Los corruptores. “La ciudad constituye un protagonista necesario. De la misma forma que la vida de todos nosotros, particularmente los que habitamos en ciudades grandes, es condicionada para bien y para mal por la geografía urbana”.

URGENTE

Jorge Zepeda plantea que es urgente que la política atraiga la atención de los mejores individuos de cada sociedad, y no solo a los que quieren enriquecerse de forma tramposa al ejercerla.

“Es allí donde se están definiendo los temas que atañen a todos los ciudadanos. El espacio público es demasiado importante para dejarlo en manos de los políticos”, plantea el autor de la novela Los corruptores, que se presentó en la Feria Internacional del Libro de Panamá.

“Por su ubicación geográfica y su carácter de puente, Panamá y su feria del libro pueden ser el punto de encuentro de América del Sur y América del Norte, con todo lo que ello significa para las letras y la literatura”, anota.

“No podemos entregar nuestros destinos a un gremio tan poco confiable como los políticos profesionales. En otras palabras, la ´cosa pública´ no debe ser la ´cosa nostra´ de los que gobiernan”, aconseja el también comunicador social.

Hablando de políticos en ejercicio, se le pregunta por Enrique Peña Nieto, actual presidente de México, a lo que contestó que es “un hombre atrapado por el deseo de hacer cambios importantes para modernizar a México, por un lado, y por su pertenencia a un grupo político profundamente enraizado con la cultura de poder del pasado, por otro. El resultado final es incierto”.

La práctica periodística le dio a Zepeda “el entrenamiento de una escritura eficaz y ágil”. También le permitió “buena parte de los temas presentes en Los corruptores. Observar al poder tras bambalinas y describir los pequeños gestos, pero muy significativos de la manera en que las élites lo ejercen”.

¿Hay forma de eliminar la corrupción política?

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