Cine y más Cine y más

25 ago 'Ser libre siempre es difícil': Marta Robles

Temas:

Hace años su colega, el escritor Fernando Marías, invitó a Marta Robles a participar junto con otras cinco narradoras y un ilustrador en un libro sobre el mito de don Juan.

A Robles se le ocurrió reunir a los principales creadores de ese personaje: Tirso de Molina, Zorrilla, Mozart, Molière y Byron. Los ubicó en el café Florian de la plaza de San Marcos de Venecia, a donde acuden por petición de Lord Byron, quien “conseguiría que se levantaran de sus tumbas y que se removieran vientos y tiempos con una apuesta: ¿Quién de ellos sería capaz de conseguir a la mujer más fascinante de la historia?”, recuerda Marta Robles.

Tenía el escenario, a los caballeros, pero le faltaba esa mujer excepcional, que no solo fuera real, sino que también guardara relación con Venecia y con su edificio preferido de la ciudad: el Palazzo Non Finito.

En sus indagaciones apareció Luisa Casati: alta y delgada, “de cabello rojo y ojos verde esmeralda, que había vivido en el palacio y que solía pasearse por la plaza de San Marcos, vestida con gasas transparentes y acompañada de dos guepardos enjoyados con collares de turquesas y diamantes”.

Leyó no solo sobre Casati sino también en torno al escritor Gabrielle D´Annunzio, con quien tuvo una relación amorosa. El resultado posterior fue el relato Cinco hombres y Luisa, que después pasó a ser el germen de Luisa y los espejos, obra por la que obtuvo el premio Fernando Lara de Novela 2013 y que presentó en la Feria Internacional del Libro de Panamá.

GANAS DE VIVIR

Marta Robles conoce los textos del escritor italiano Gabrielle D´Annunzio desde que ella estaba en el colegio. Este poeta y novelista, junto con la marquesa Luisa Casati y la artista Luisa Aldazábal, son los protagonistas de su novela Luisa y los espejos.

¿Cuándo supiste que D´Annunzio tenía potencial de personaje literario?

-Cuando descubrí a Luisa Casati y decidí que, además de ese primer relato titulado Cinco hombres y Luisa, quería escribir algo más sobre ella. No sabía realmente qué era lo que quería hacer con aquel personaje tan desconocido como fascinante. Empecé a buscar biografías sobre la marquesa, pero apenas encontré tres que me llevaron a otras biografías de los diversos artistas e intelectuales que la convirtieron en mecenas y musa, y en una de las mujeres más retratadas de la historia (la tercera después de Cleopatra y la Virgen María). Cuanto más leía sobre Casati más me fascinaba, pero no fue hasta que cayó en mis manos un libro sobre su correspondencia con Gabrielle D´Annunzio, el amante que la impulsó a crear su propio personaje y con el que tuvo relación toda su vida cuando decidí que quería escribir la novela.

¿Por qué puede ser difícil ser libre en una sociedad?

-Ser libre siempre es difícil en cualquier parte. No me iré hasta los existencialistas que decían que la libertad era un carga ni hablaré de lo sencilla que a veces parece la vida para quienes no tienen que decidir, ni de si somos libres realmente o no. Sí me quiero referir a la dificultad específica para ser libres que hemos tenido las mujeres a lo largo de la historia. Luisa Casati vivió su mayor esplendor entre la Belle Epoque y los años 1920. Y aunque es cierto que entonces hubo otras muchas mujeres fascinantes, casi todas, como ella, o tenían grandes fortunas o tenían protectores extraordinarios, o se tenían que conformar con seguir al pie de la letra las normas establecidas para ellas. Las reglas del juego nunca han sido las mismas para los hombres que para las mujeres. Ni siquiera lo son ahora en los países más desarrollados. Pero entonces, saltárselas implicaba riesgos. Entre otros, un juicio severo por parte de la sociedad que podía llegar a conllevar una expulsión de la misma.

¿Cuáles son los peores convencionalismos?

-Aquellos que nos obligan a dejarnos juzgar por los demás y a llevar las vidas que no deseamos por miedo al qué dirán.

¿Cómo fuiste construyendo a las dos Luisa?

-La investigación sobre  Luisa Casati me llevó más de un año, así que ella se fue metiendo dentro de mí hasta que llegó un momento en el que yo casi veía por sus ojos. Decidí que no quería escribir una biografía sobre aquella mujer excéntrica y fascinante, sobre todo porque ya existían algunas, y más aún porque lo que quería era lo que no había encontrado en ninguna de ellas, que era mostrarla por dentro, enseñar cómo sentía, gozaba y sufría... Me lo tenía que inventar, pero ese era el aliciente de escribir una novela. En cuanto a Aldazábal, casi desde el principio quise que la narración fuera en dos tiempos y que la protagonizaran dos mujeres unidas por la pasión por la vida y el arte.

¿Qué te atrae de cada una de ellas?

-Sus ganas de vivir intensamente, su valentía para ponerse el mundo por montera y hacer lo que quieren –aunque Aldazábal por circunstancias precisas no lo hiciera siempre- y su pasión por el arte. Y luego de Casati me atrae su elegancia innata, su arrogancia, su forma de comportarse. No la querría ni como madre, hija o amiga, pero me hubiera fascinado asistir a las fiestas que ofrecía en Venecia, Capri, Roma y París. En cuanto a Luisa Aldazábal, me gusta pensar que es una mujer con voluntad y con capacidad para amar.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.