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20 may La nueva casa de Harry

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No soporto cuando una película es de terror y en cada una de las escenas te lo recuerdan por si eres despistado. 'La Dama de Negro' es un ejemplo de esa costumbre desagradable.

En esta película, en la que el actor Daniel Radcliffe quiere que olvidemos que alguna vez fue Harry Potter, se empeña en que sepamos que vamos a presenciar un espectáculo de miedo.

Para ello, el director James Watkins lo muestra todo lúgubre y peligroso hasta lo obvio. Desde el principio el mundo, exterior e interior, del personaje central, un viudo padre de un niño pequeño, es un puente levadizo a punto de caerse.

Cada mirada y actitud de los hombres y mujeres (adultos y niños por igual) dan escalofríos, como también provocan esa misma sensación la naturaleza, los animales y el clima. Vaya, miedo a la fuerza.

¿Le creemos al antiguo mago de la cicatriz en la frente que es un hombre triste, amargado y que lleva una relación distante con su pequeño? No, aunque su interpretación mejora cuando la cámara se olvida de eso y se concentra en presentarlo como un ser humano que está encerrado en medio de una jugada malvada de una fantasma que fastidia a cada miembro de un pueblo decadente y frío.

Las casas embrujadas son una constante del séptimo arte desde principios del siglo pasado y nadie como Hollywood ha explotado ese halo de incertidumbre que da una vivienda abandonada, aunque en otras industrias han hecho también la tarea con notas altas.

Hay muestras maestras de películas en torno a inmuebles donde ni el propio Hulk quisiera vivir como 'Los Otros' (España, 2011), de Alejandro Amenábar; 'El Orfanato' (España, 2007), de Juan Antonio Bayona; 'Poltersgeist' (1982), de Tobe Hooper; 'El Resplandor' (Estados Unidos, 1980), de Stanley Kubrick; 'Al final de la escalera' (Canadá, 1980), de Peter Medak y 'Suspense' (Reino Unido, 1961), de Jack Clayton.

Punto y aparte. Algo que sí me hizo sentir bien es que el director James Watkins (ha firmado capítulos de series de televisión como 'Ley y Orden' y 'La ley de Los Ángeles') se fue por una línea más clásica de terror, por algo la resucitada empresa Hammer produce su filme, y se aleja de esas películas que te ponen supuestamente a temblar usando sangre a borbotones, mutilaciones corporales varias y castrantes referencias sexuales gratuitas.

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