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22 jul El terror que le da a los expertos

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Si el cine de terror hecho en Hollywood de los últimos 30 años tiene un pésimo crédito entre los críticos de Estados Unidos, el asunto se pone aún más triste cuando se observa que sus secuelas son, por lo general, peores en cuanto a resultados estéticos.

Estamos ante un género cinematográfico al que se le devalúa con frecuencia por carecer de historias atrayentes, más allá de si provoca o no sustos generados por maquillajes efectivos o asombrosos efectos especiales visuales o de sonido.

Si a esto se le agrega que en cuanto a calidad hay poco que rescatar, estamos ante un tipo de filmes que puede generar dinero en la taquilla, pero no logra despertar emoción entre críticos, académicos y estudiosos del séptimo arte como sí hizo el terror fílmico de las décadas de 1920, 1930 y 1960.

Rescato este hecho porque hoy se estrena en la Unión Americana la segunda entrega de The Purge, cuyo original pertenece a la industria japonesa.

Con motivo de la salida al mercado de The Purge: Anarchy (sobre un gobierno que permite que un día al año, por 12 horas, se cometan todos los crímenes posibles), la página web especializada rottentomatoes.com hizo un recorrido por más de una veintena de largometrajes estadounidenses ubicados dentro del género perfecto para sentir escalofríos.

Son cintas que fueron estrenadas entre los años de 1968 y 2013.

En el recuento se demostró que en la mayoría de las veces las continuaciones son aún más deplorables que sus originales.

Solo dos títulos, de un total de 23, las primeras y segundas entregas fueron aplaudidas por los críticos.

Ese fue el caso de The Evil Dead (1981), de Sam Raimi, sobre una cabaña tenebrosa y letal, que obtuvo un 98% de validación de los conocedores, y con Evil Dead 2: Dead by Dawn (1987) Raimi logró la hazaña de mantener la misma calificación.

Otra excepción a la regla fue Night of the Living Dead (1968), de George Romero, sobre muertos que vuelven a la vida, que logró un 96% del favor de los especialistas. Mientras que Dawn of the Dead (1979), con Romero otra vez al frente, alcanzó el 95%.

OTROS EJEMPLOS

En más de una ocasión, las recientes películas de terror estadounidenses dan miedo no por sus tramas, sino por ser producciones deplorables en cuanto a calidad.

Por ejemplo, Friday the 13th (1980), que colaboró al protagonismo del asesino en serie dentro del género, solo hizo estremecer al 59% de los críticos de Estados Unidos, pero cuando al año siguiente Jason levantó de nuevo sus armas el asunto disminuyó a un 33%.

Child´s Play (1988) ganó una calificación D con su 69% al hacer su examen audiovisual y pasó a una F (40%) cuando dos años más tarde retornó a los cines.

Hellraiser (1987) no capturó la atención de los estudiosos que no temblaron en darle un 63%. El número bajó cuando apareció en 1988 Hellbound: Hellraiser 2 con un 50%.

En tanto, Species (1995) fue recibida con el visto bueno de un pequeño 35% y cuando a los tres años aparece un segundo capítulo terminó con un 9%.

En 1997, el terror juvenil light apareció de la mano de I Know What You Did Last Summer, que se ganó un 36% de nota final. Cuando en 1998 los muchachos decidieron volver el resultado fue despreciable: un 7%.

La emoción por Final Destination (2000) solo alcanzó al 33% de los críticos. Hecho curioso es que su continuación de 2003 mejoró, aunque fuese un poquito, cuando llegó a 48%.

A Halloween (1978) le pasó lo contrario. Alcanzó un notable 94% y su segunda entrega pasó a un 29%.

Igual le pasó a The Texas Chainsaw Massacre (1974), que se benefició de un 91%, pero su continuación de 1986 descendió a un 42%.

Mientras que The Ring (2002) obtuvo el 71% de la aprobación y su segunda entrega, estrenada en 2005, cayó a un aparatoso 20%.

Las Saw y las The Grudge siguieron ese mismo sendero. La que tiene como protagonista al psicópata Jigsaw y debutó en 2004 recibió 48% y la de 2005 pasó a un triste 36%.

The Grudge, sobre una casa poseída por una fuerza misteriosa, fue trasladada de Japón a Hollywood en 2004 y el recibimiento fue de un 39%. Al llevar a cabo un segundo intento en 2006 el golpe fue potente a la quinta potencia: 10%.

Si usted cree que ha sido huésped de un hotel horrible, no ha visto el de Hostel (2006) y su continuación de 2007. La primera película se quedó con el 61% de los vítores silenciosos de los expertos y el segundo descendió mucho más, al 44%.

Otra muestra que produce más dolor que estremecimiento entre los expertos es Silent Hill (2006), que despertó el entusiasmo del 29% y cuando seis años más tarde regresó a la pantalla grande recibió un 5%.

En 2011 debutó Insidious con un 66%, y cuando dos años después apareció Insidious: Chapter 2 el asunto cayó al 38%.

La lista sigue sin mayores cambios a favor del terror.

¿Cuál es la peor secuela de una película de terror hecha en Hollywood? Por otro lado, ¿qué producción, que fue una continuación, sí funcionó en la pantalla grande?

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