EL PASADO I PARA COMPRENDER NUESTRO PRESENTE Y FUTURO.

De la historia y sus escritores

Fue en 1936 cuando en la sede del Club Unión, situada en esos tiempos en la Calle 1ra. del barrio de San Felipe, desde donde se mudó en 1969 a su actual localización en Paitilla, se tomó esta fotografía. La ocasión lo fue un homenaje que la Academia Panameña de la Historia —a propósito, ¿qué fue de esta institución?— le ofreció al general Nicanor Arturo De Obarrio, sobreviviente de la Junta Revolucionaria de 1903 y quien además fue nuestro primer secretario de Guerra y, ¡afortunadamente también el último ya que imaginémonos qué sería de este medio complicadito paisito con un ministerio de esa naturaleza, en esta época de tantas y frecuentes fricciones, así sean tan solo, dentro de la casa! Sentados y de izquierda a derecha aparecen: José Edgardo Lefevre (1881-1962), político, diplomático, historiador. El ya mencionado señor De Obarrio; Juan Demóstenes Arosemena (1879-1939), abogado, miembro de la citada Academia y en aquel momento presidente de la República. Octavio Méndez Pereira (1887-1954), presidente también entonces de la Academia y nunca olvidado y preclaro educador. Nicolás Victoria Jaén (1862-1946) quien ocupó variados cargos en importantes instituciones también sobresaliendo en el proceso educacional de la nación. En la segunda fila y de pie (comenzando también por la izquierda): José De la Cruz Herrera (1876-1942) de las academias de Historia y de la Lengua y también figura de gran relieve en las múltiples y variadas actividades que desempeñó; Juan Antonio Susto L. (1896-1985), notable historiador quien dejó múltiples e interesantes trabajos. A pesar de múltiples esfuerzos, al siguiente personaje, no se pudo identificar. Le sigue Guillermo Andreve (1879-1940) otra figura a la cual le hemos dedicado varias páginas de "Raíces" por razón de su singular biografía. Ernesto J. Castillero Reyes (1895-1981) autor de múltiples trabajos. Ismael Ortega Brandao (1883-1948) quien además de historiador se destacó en otras actividades. También se ve a Ernesto Nicolau (1895-1965) abogado, diplomático e historiador. Enrique J. Arce (1871-1947) autor en unión de Juan B. Sosa de "Una historia de Panamá", partícipe de muchas actividades. Por último Manuel María Alba (1882-?) otra figura multifacética más. Fue en 1936 cuando en la sede del Club Unión, situada en esos tiempos en la Calle 1ra. del barrio de San Felipe, desde donde se mudó en 1969 a su actual localización en Paitilla, se tomó esta fotografía. La ocasión lo fue un homenaje que la Academia Panameña de la Historia —a propósito, ¿qué fue de esta institución?— le ofreció al general Nicanor Arturo De Obarrio, sobreviviente de la Junta Revolucionaria de 1903 y quien además fue nuestro primer secretario de Guerra y, ¡afortunadamente también el último ya que imaginémonos qué sería de este medio complicadito paisito con un ministerio de esa naturaleza, en esta época de tantas y frecuentes fricciones, así sean tan solo, dentro de la casa! Sentados y de izquierda a derecha aparecen: José Edgardo Lefevre (1881-1962), político, diplomático, historiador. El ya mencionado señor De Obarrio; Juan Demóstenes Arosemena (1879-1939), abogado, miembro de la citada Academia y en aquel momento presidente de la República. Octavio Méndez Pereira (1887-1954), presidente también entonces de la Academia y nunca olvidado y preclaro educador. Nicolás Victoria Jaén (1862-1946) quien ocupó variados cargos en importantes instituciones también sobresaliendo en el proceso educacional de la nación. En la segunda fila y de pie (comenzando también por la izquierda): José De la Cruz Herrera (1876-1942) de las academias de Historia y de la Lengua y también figura de gran relieve en las múltiples y variadas actividades que desempeñó; Juan Antonio Susto L. (1896-1985), notable historiador quien dejó múltiples e interesantes trabajos. A pesar de múltiples esfuerzos, al siguiente personaje, no se pudo identificar. Le sigue Guillermo Andreve (1879-1940) otra figura a la cual le hemos dedicado varias páginas de "Raíces" por razón de su singular biografía. Ernesto J. Castillero Reyes (1895-1981) autor de múltiples trabajos. Ismael Ortega Brandao (1883-1948) quien además de historiador se destacó en otras actividades. También se ve a Ernesto Nicolau (1895-1965) abogado, diplomático e historiador. Enrique J. Arce (1871-1947) autor en unión de Juan B. Sosa de "Una historia de Panamá", partícipe de muchas actividades. Por último Manuel María Alba (1882-?) otra figura multifacética más.
Fue en 1936 cuando en la sede del Club Unión, situada en esos tiempos en la Calle 1ra. del barrio de San Felipe, desde donde se mudó en 1969 a su actual localización en Paitilla, se tomó esta fotografía. La ocasión lo fue un homenaje que la Academia Panameña de la Historia —a propósito, ¿qué fue de esta institución?— le ofreció al general Nicanor Arturo De Obarrio, sobreviviente de la Junta Revolucionaria de 1903 y quien además fue nuestro primer secretario de Guerra y, ¡afortunadamente también el último ya que imaginémonos qué sería de este medio complicadito paisito con un ministerio de esa naturaleza, en esta época de tantas y frecuentes fricciones, así sean tan solo, dentro de la casa! Sentados y de izquierda a derecha aparecen: José Edgardo Lefevre (1881-1962), político, diplomático, historiador. El ya mencionado señor De Obarrio; Juan Demóstenes Arosemena (1879-1939), abogado, miembro de la citada Academia y en aquel momento presidente de la República. Octavio Méndez Pereira (1887-1954), presidente también entonces de la Academia y nunca olvidado y preclaro educador. Nicolás Victoria Jaén (1862-1946) quien ocupó variados cargos en importantes instituciones también sobresaliendo en el proceso educacional de la nación. En la segunda fila y de pie (comenzando también por la izquierda): José De la Cruz Herrera (1876-1942) de las academias de Historia y de la Lengua y también figura de gran relieve en las múltiples y variadas actividades que desempeñó; Juan Antonio Susto L. (1896-1985), notable historiador quien dejó múltiples e interesantes trabajos. A pesar de múltiples esfuerzos, al siguiente personaje, no se pudo identificar. Le sigue Guillermo Andreve (1879-1940) otra figura a la cual le hemos dedicado varias páginas de "Raíces" por razón de su singular biografía. Ernesto J. Castillero Reyes (1895-1981) autor de múltiples trabajos. Ismael Ortega Brandao (1883-1948) quien además de historiador se destacó en otras actividades. También se ve a Ernesto Nicolau (1895-1965) abogado, diplomático e historiador. Enrique J. Arce (1871-1947) autor en unión de Juan B. Sosa de "Una historia de Panamá", partícipe de muchas actividades. Por último Manuel María Alba (1882-?) otra figura multifacética más.

Sería interminable si pretendiéramos elaborar —aunque fuese somero— un resumen de una lista de historiadores que a nivel mundial y a través de tantos años, se han encargado de dejar consignado todo lo que ha sucedido en este cambiante y cada vez más complicado mundo en el cual nos ha tocado vivir.

Si a todo ello añadimos, que se han elaborado historias de tantos temas como del dinero, comercio, batallas, perfumes, inventos, lenguajes, biografías, flores, costumbres amorosas, ceremonias y un largo etcétera, entonces sí que aquello sería para volverse loco, pero un loco con el cerebro bien equipado.

Contentémonos con citar a unos pocos de los que hasta ahora han sido de nuestra predilección en el plano internacional.

Heródoto, Plutarco, Tucídides, Suetonio, Tito Livio, y Tácito acuden a nuestra mente —y también faltan más— para citar a los historiadores más antiguos, sobre todo griegos y romanos.

Por lo menos hay que citar que los árabes en sus primeros años fueron también muy reconocidos como historiadores.

Bernal Díaz del Castillo, Bartolomé de Las Casas, Gonzalo Fernández de Oviedo, Antonello Gerbi, entre otros, nos relatan la historia de estas recién descubiertas tierras a las que otros llamaron equivocadamente "las Indias".

A Edward Gibbon, Fernand Braudel, E. H. Carr, Hugh Thomas, Stuart Piggot, Eric Hobsbawm, Arnold J. Toynbee vale la pena por lo menos conocerlos y apreciar su gran aporte a la historicidad.

En el campo de las biografías Emile Ludwig, Stephan Zweig, y los ingleses de manera especial, gozan de nuestra aceptación.

En fin todo ser que se respete tiene que dedicarse a conocer la historia.

Sin el conocimiento del pasado —o por lo menos el tratar de desentrañarlo— no se puede comprender este ya complicado presente y mucho menos al imprevisible futuro.

Mas dejémonos de revolotear por las alturas y metámosle un poquito de humor a tan seriote tema.

Pero antes de pasar a lo anunciado conozcamos lo último que el escritor y diplomático Octavio Paz sentenció: que "la historia es la madre de la sabiduría".

Aprendamos pues a leerla y a desmenuzarla y podremos estar más de acuerdo con este inolvidable mexicano.

Y ahora sí y para escaparnos un poco de tanta seriedad, anotemos algunas frases y pensamientos de los que también y afortunadamente han sido y continuarán siendo irónicos y punitivos.

Konrad Adenauer, que de humorista no tenía mucho, decía que "la historia es la suma total de todas aquellas cosas que habían podido evitarse".

Pero como estas "Raíces" iban muy solemnes teníamos que relajarlas. Entonces, fue cuando otro dijo "que lo curioso no es cómo se escribe la historia sino cómo se borra".

El célebre humorista español Enrique Jardiel Poncela escribió que "la historia es la mentira encuadernada".

C. Wright Mills expresó: "creo que debemos admitir que muchas veces tenemos que estudiar historia para librarnos de ella".

Y el célebre Thomas Carlyle anotó "que la historia es la destilación del rumor".

Y otro apuntó que "la historia es algo que nunca ocurrió, escrito por alguien que no estaba allí".

El cínico de Ambrose Bierce, cuyo El Diccionario del Diablo está siempre en nuestra mesa de noche, dijo que "la historia es un relato, generalmente falso, de sucesos generalmente sin importancia, que son obras de gobernantes generalmente bribones y de soldados generalmente estúpidos".

Cualquier parecido a algo muy actual a nivel mundial es mera coincidencia.

Textos: Harry Castro StanziolaFotografía: Cortesía del profesor Marcos Robles, de la Biblioteca Simón Bolívar de la Universidad de Panamá y procesada por Ricardo López Arias.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Directorio de Comercios

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Lo último en La Prensa

Fotografía Agua, preciado recurso

Agua, preciado recurso Agua, preciado recurso Galería
Agua, preciado recurso Nigeria/AFP / ISSOUF SANOGO

ganador del Óscar Director de ‘Moonlight’ toma vacaciones en México

El director Barry Jenkins. El director Barry Jenkins.
El director Barry Jenkins. AP/Archivo

Dos meses después de que su película Moonlight fuera revelada en el último minuto como la verdadera ganadora del Óscar, el ...

Estudio Amazon y Google presionan para que se autorice el uso de drones

El estudio de la FAA encontró que un pequeño dron que pesa 2.7 libras tiene hasta un 13% de probabilidad de causar una lesión grave en el cuello. El estudio de la FAA encontró que un pequeño dron que pesa 2.7 libras tiene hasta un 13% de probabilidad de causar una lesión grave en el cuello.
El estudio de la FAA encontró que un pequeño dron que pesa 2.7 libras tiene hasta un 13% de probabilidad de causar una lesión grave en el cuello. AP/Archivo

Un pequeño dron que cae del cielo plantea una probabilidad de menos del 1% de causar una lesión grave en la cabeza en caso de ...