Entre los semáforos

Las calles, para algunas personas, no solo son las vías para llegar de un lugar a otro. También son los caminos hacia una mejor vida.

Entre una luz roja y otra, vendedores ambulantes aprovechan para vender cuanta cosa puedan.

Temas:

1183321 1183321
1183321

Para algunos, las calles son solo caminos para ir de un lugar a otro. Para otros, son destinos, lugares que albergan, desde hace años y bajo un picante sol que no perdona, a personas que dedican sus días a ofrecer a los transeúntes cualquier capricho que este desee.

Con sus elocuentes pregones, María Rosario Arias (conocida como Winnie, la pregonera y Salserina) se ha inmortalizado en la mente de muchas personas que, en los últimos 10 años, la han visto vender rosas en el cruce de la vía Brasil con calle 50.

“Mi pregón favorito es: llévala a comer, dale un beso y te pones los lentes azules pa’ levantar”, cuenta mientras, sentada frente en un negocio cercano a “su” semáforo, embellece su producto antes de salir a vender.

“Yo tiro y tiro (pregones) pa’ poder vender las 25 rosas, que compro a $8.00 cada día”.

Sin frases ingeniosas, pero armado de sonrisas y de una carretilla de supermercado que compró por $10.00, Luis Antonio Escobar vende frutas y vegetales de estación en el semáforo de la avenida Balboa, paralelo al Mercado del Marisco.

Ser vendedor ambulante, explica, conlleva a estar a la merced de las inclemencias del tiempo, aunque asegura que se gana más en la calle que en un empleo fijo.

Pero Luis y María Rosario coinciden en que no importa qué tan ardua sea la jornada, ni cuán ingeniosa sea la forma de venta, la ganancia nunca está asegurada.

Si María Rosario vende todas sus rosas, se puede ganar hasta $20.00 al día. “Llego aquí como a las 2:00 p.m., me siento a almorzar y a arreglar las flores... a las 6:00 p.m. empiezo a vender”, relata. Lo que antes vendía a $1.00, ahora lo vende a $1.25. “Las ‘emplastico’ para que estén bonitas: la gente las compra más”. Pero, advierte, “la cosa a veces se pone dura...”.

Luis, por su parte, se gana de $15.00 a $20.00 en un buen día, y de $7.00 a $9.00 en uno malo. Con ese dinero paga el alquiler ($60.00 al mes), la lavandería y la comida ($7.00 al día).

Una desventaja que tienen los vendedores ambulantes frente a quienes tienen un empleo formal, explica, es el seguro social. Él, cuenta, gozó de ese beneficio mientras trabajó como empacador en Conway.

El estudio Panamá Pobreza y Distribución del Ingreso en el período 2001 - 2007, de la Comisión Económica para América Latina, expone que los empleos informales resultan en escaso acceso a la protección social y mayor exposición a crisis económicas y eventos catastróficos. “La alta incidencia de la informalidad es un indicador de que la protección social no alcanza a todos los trabajadores”, dice.

Según datos de la Contraloría General de la República, en Panamá hay 153 mil 799 vendedores ambulantes, trabajadores de servicios no clasificados, obreros y jornaleros.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo más Visto Nuevo Comentado

Lo último en La Prensa

Eliminatorias de Concacaf México: Poco movimiento en venta de entradas para partido contra Panamá

El equipo mexicano está cerca de clasificar a la Copa del Mundo de 2018. El equipo mexicano está cerca de clasificar a la Copa del Mundo de 2018.
El equipo mexicano está cerca de clasificar a la Copa del Mundo de 2018. AP/Archivo

Restando nueve días para la próxima jornada de las eliminatorias mundialistas de la Concacaf, en México preocupa el poco ...

Videos Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá

Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá Vídeo
Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá

La Asociación Panameña de Dermatología inauguró este miércoles 23 de agosto el solmáforo en las instalaciones del Biomuseo de ...