Siete años han pasado desde de que la compañía inglesa London & Regional Panamá se ganó la licitación para invertir 700 millones de dólares en la antigua base militar de Howard y convertirla en un centro industrial y logístico.
A pesar de la crisis internacional que viene afectando la economía mundial, en el complejo de Panamá-Pacífico hay 225 compañías instaladas, y todo indica que la lista de inquilinos continuará aumentando a medida que se habiliten más espacios para bodegas y oficinas.
En el complejo de 2 mil hectáreas operan compañías agrupadas en cuatro sectores: marítimo, logístico, manufactura de alta tecnología y servicios tecnológicos como data center y call center. En Panamá-Pacífico se producen desde chips para teléfonos, hasta saborizantes para bebidas, pasando por aditivos para el sector de la construcción. Hay compañías que cuentan con líneas de producción para la exportación, como 3M, y otras que instalaron un centro de entrenamiento regional en la zona, como Caterpillar.
Las empresas son en su mayoría de capital estadounidense, español, sueco y chino. El 21% de las empresas está vinculado a la industria marítima; 20% a procesos logísticos y 16% se dedica a la transformación de productos y alta tecnología. El otro 43% se mueve en el sector comercial o de manufactura ligera.
Henry Kardonski, gerente general de London & Regional Panamá, señaló que hasta diciembre de 2014 la compañía había invertido 430 millones de dólares, superando los 405 millones de dólares que habían acordado con el Estado para los primeros ocho años de operación. Opina que el proyecto ha contribuido al desarrollo de la economía y a fortalecer la relación entre los puertos y el Canal de Panamá.
“Antes solo veíamos pasar los contenedores por el Canal, ahora gracias a la operación de las compañías que están en la zona, los contenedores paran y se van cargados con la mercancía que se produce en Panamá-Pacífico”, recalcó.
Alrededor de 12 mil personas entran diariamente al proyecto: 7 mil 500 son trabajadores permanentes; mil 500, obreros de la construcción y 500, residentes.El resto son personas que laboran en el Canal o en los trabajos de ampliación y padres de familia y estudiantes que están inscritos en alguno de los cuatro colegios que operan en el complejo.
Este movimiento de personas ha incrementado la demanda de bienes y servicios y actualmente se construyen dos supermercados, además de pequeñas plazas comerciales.
A pesar de los números positivos de Panamá-Pacífico, Kardonski señala que pueden ser mejores y apunta hacia la burocracia como uno de los obstáculos que ha limitado la capacidad de crecimiento de la zona.
La demora en la aprobación de los permisos de construcción y demás trámites estatales retrasan la instalación de empresas.“A pesar de que contamos con una ventanilla única para agilizar estos procesos, en ocasiones se hace difícil”. Los problemas de movilidad y accesibilidad al sector oeste limitan la llegada de más inversores al proyecto.
“La inversión pública atrae a más empresas y el Estado lo sabe, pero hay que recordárselo”, apuntó. En cuanto a la promoción inmobiliaria, el desarrollador maestro proyecta que que para finales de 2015 habrán entregado 2 mil 500 unidades residenciales, un 10% del total contemplado en el proyecto, unas 25 mil viviendas.
Aunque un porcentaje de las viviendas que ya se han entregado está destinado para el alquiler a personas vinculadas con el proyecto, la mayoría está ocupada por personas que optaron por vivir en Howard.
Al igual que aumenta la demanda de viviendas, la necesidad por más espacio para bodegas y oficinas se mantiene firme. Este año se construirán 40 mil metros cuadrados para bodegas, que se sumarán a los 130 mil que ya están ocupados. En total, London & Regional Panamá ha desarrollado el 30% del proyecto, y para 2016 espera alcanzar el 50%. De mantenerse el ritmo actual, la firma británica, que tiene la concesión para desarrollar Howard hasta 2040, considera que en 2025 habrá completado los 700 millones de dólares que tenía que invertir en el proyecto.
Mejoran conectividad
Aunque estaba contemplado en el plan maestro aprobado en 2007, no fue hasta hace dos años cuando el Estado adjudicó la construcción de un interconector vial que facilitará la entrada y salida de personas y carga a la antigua base militar de Howard.
El proyecto, que permitirá conectar Panamá-Pacífico con el puente Centenario, costará 20 millones de dólares y deberá estar operando a finales de 2016.
Una vez habilitado, la compañía London & Regional Panamá comenzará con el ensanche a cuatro carriles de la entrada actual al proyecto. “Con el movimiento actual de vehículos ya se dan embotellamientos y eso afecta la operación de las compañías”, señaló Henry Kardonski, ejecutivo principal del desarrollador de Howard.
El interconector vial permitirá dividir los flujos de vehículos para evitar que los camiones y equipos pesados circulen juntos con los demás automóviles.
Además del ensanche de la vía, la compañía también ampliará la cobertura del sistema de transporte que funciona en el complejo.
Actualmente las grandes compañías financian el transporte a sus empleados, pero el sistema es administrado por London & Regional Panamá.
La idea de la compañía es ampliar la cobertura del sistema y extender el radio de operación de los autobuses hasta Tocumen y Los Andes.
Por ahora, los buses solo llegan hasta Vista Alegre en Arraiján y la terminal de transporte de Albrook.

