RESIDENTES DE COSTA DEL ESTE SON AZOTADOS POR LA DELINCUENCIA

Hampa impone ´toque de queda´

La última de las víctimas fue una presentadora de televisión, a quien delincuentes se le metieron en la casa.

No hay nada escrito ni forma parte de un decreto ejecutivo, pero desde hace bastante tiempo que en Costa del Este impera una suerte de toque de queda, impuesto por el hampa.

Se activa a partir de las 9:00 p.m. y la propia Policía Nacional (PN) reconoce no poder hacer mucho, salvo dar sugerencias a los vecinos y patrullar la zona, la mayoría de cuyos barrios y edificios son custodiados por vigilantes privados.

El subcomisionado Nonato López, jefe de la PN en esa exclusiva zona de la capital panameña, reconoció que les han pedido a los residentes no salir de sus casas después de las 9:00 p.m., sobre todo a hacer ejercicios en el bulevar, debido a la delincuencia.

En líneas generales, las cifras del Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales dan cuenta de una disminución en los robos a mano armada cometidos en el país en los primeros cuatro meses del año, al pasar de mil 408 casos en 2011 a mil 062 casos este año. Sin embargo, la PN advierte de un aumento en los delitos contra la propiedad cometidos en Costa del Este y reconoce que ha habido 9 robos desde abril.

Una de las últimas víctimas de los ladrones fue una presentadora de televisión. Varios delincuentes ingresaron a su casa este sábado, luego de cavar un túnel debajo del muro perimetral del inmueble.

El parte de la PN indica que los ladrones entraron a la residencia desde la zona boscosa que divide Costa del Este con Llano Bonito.

Los maleantes se llevaron dinero en efectivo y celulares, y aunque dominaron a la presentadora de televisión, a su familia y a varios invitados que ese día compartían en una fiesta, no los pueden identificar porque se cubrían el rostro con pasamontañas.

Allegados a la familia relataron que los delincuentes usaron armas de fuego y sometieron a todos los presentes en la casa.

Una vecina de la presentadora contó que ese mismo día hubo otro hurto en una residencia de la misma barriada y según el mismo modus operandi; es decir, los maleantes abrieron un túnel debajo del muro, entraron, saquearon y huyeron.

El subteniente jefe de la PN en Costa del Este, Luis Kennion, reconoció que tienen dificultades para hacer el trabajo de vigilancia, pues, como se dijo, la mayoría de las casas y edificios tiene custodios privados.

Detalló que cuando los uniformados llegan a las barriadas, se les informa que no pueden entrar porque se trata de áreas privadas.

“Tenemos que esperar por horas para que nos permitan entrar y examinar la casa o zona donde ha ocurrido el delito”, sostuvo Kennion.

Según el funcionario, por la negativa de los vecinos a permitirles la entrada, lo que han tenido que hacer es enviarles sugerencias de medidas de seguridad a través de correos electrónicos y volantes.

Intolerancia y alcohol propician los homicidios

El ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, reconoció ayer que hubo un “ligero” aumento en el número de homicidios ocurridos en el país durante el primer cuatrimestre de este año, pero aclaró que la mayoría de esas muertes no puede ser atribuida a la delincuencia, pues ocurrieron dentro de los hogares, como consecuencia del consumo de alcohol, en hechos pasionales, riñas y/o venganzas personales.

En efecto, Mulino precisó que entre enero y abril se registraron 263 crímenes en el país, lo que da cuenta de un aumento de 3.5% (nueve casos) en relación con el mismo período del año anterior.

Sin embargo, puntualizó que solo 17% de esos homicidios fue el resultado de las operaciones del crimen organizado en el país, valga decir del narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de armas y otras actividades delictivas.

En cambio, 49% de las muertes, dijo, se dio a causa de asuntos domésticos, por definirlo de alguna manera, y otro 13% durante robos.

Pero hace dos años, cuando comenzó este gobierno, Mulino atribuía al crimen organizado la gran mayoría de los homicidios que se cometían en el país.

Hoy, el ministro afirma que la sociedad panameña está enferma por la violencia y la intolerancia. Mulino difundió las cifras de crímenes y otros delitos la mañana de ayer en la Presidencia de la República, y en la tarde lo expuso a miembros de la Curia Metropolitana. Frente al panorama descrito por el ministro, el arzobispo José Domingo Ulloa dijo que urge una cruzada nacional por la paz, para evitar que la violencia siga acabando con la juventud. Según su opinión, es urgente aplicar medidas contra la violencia, que, a su juicio, se está convirtiendo en una enfermedad que poco a poco mina toda la sociedad y pone en riesgo la convivencia civilizada.

Juan Manuel Díaz C.

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