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Viernes | 25.05.2007
 
Cannes y el cine de mujeres
 
 
Por: Lluös Bonet Mojica
The New York Times Syndicate
 
 
AP/Andrew Medichini
BARCELONA, España.- El cine español tiene en este director barcelonés a su único representante en la edición del 60 aniversario de Cannes.

Cuatro años después de haber sido premiado por su ópera prima Las horas del día, que fue seleccionada por la Quincena de Realizadores, Jaime Rosales salta de categoría y compite este año en la sección Una Cierta Mirada con La soledad.

Es la historia de una joven separada (Sonia Almarcha), con un hijo de un año, que abandona su pueblo del norte de León y se traslada a Madrid, donde entra en contacto con una madre viuda (Petra Martínez) y sus tres hijas: Inés (Miriam Correa), Nieves (Nuria Mencia) y Helena (María Bazán).

- Va usted saltando en el escalafón cannoise.Ahora sólo le falta la sección oficial.

- Entiendo que, en mi caso particular, es una buena evolución. Hay realizadores que han empezado con buen pie en la Quincena y luego, con su segunda película, saltaron directamente a la sección oficial, donde la presión es tremenda y - generalmente- sobreviene una decepción. Pienso que es mejor ir paso a paso, en dirección ascendente. En Una Cierta Mirada me siento muy a gusto: es una sección que despierta gran atención en los medios y ahora habrá que ver cómo reciben la película.

Un 30% de su película 'La soledad' ha sido rodado con el sistema polivisión, que no guarda ninguna relación con el viejo sistema de la pantalla partida. Háblenos de ello.

- Pienso que una de las funciones primordiales de toda creación artística es, precisamente, la de crear nuevas formas de percibir lo que quiere contar el artista. Por eso quise explorar la polivisión como nueva forma de percepción. Empecé a trabajar en ello y me percate de la necesidad de una codificación.

- ¿Precisaría usted de un cierto periodo de experimentación antes de poder rodar?

Sí, para poder extraer del sistema una cierta gramática. Me doy cuenta de que el sonido sólo puede ser uno; de que los planos deben ser fijos, porque si uno de ellos es en movimiento reclamará la atención del ojo del espectador, eliminando el otro. El encuadre debe ser sencillo, sin barroquismo, no cansar la visión. Fui estableciendo una serie de pautas.

Jaime Rosales

Pero, ¿cuándo añade expresividad la polivisión?

Cuando dos personajes tienen la necesidad de estar juntos, pero físicamente ello es imposible. Una pantalla conjunta y al mismo tiempo separada proporciona mayor expresividad psicológica al conflicto.

¿Ha salido airoso de este desafío estilístico representado por el doble formato?
- La polivisión añade expresividad, por ejemplo, en la escena de la muerte de Antonia, la madre. Muestra que la muerte se lleva su botín, pero que la vida continúa. El sistema de la polivisión permite ver en una pantalla cómo muere la madre, pero al mismo tiempo, en la otra, se recogen imágenes exteriores de un colegio, del tráfico...

- ¿Cuál era el reto?

Que esa pantalla dividida en dos mitades iguales debe proporcionar un sentido de distanciamiento, provocar una cierta ruptura en el relato y cambiarle el ritmo al alternarse con secuencias rodadas con el sistema tradicional. Pero debe cuidarse mucho de que no frene el tránsito de la emoción. No me interesaba la proeza técnica si esta restaba intensidad emocional a la película.

- ¿Puede definirse 'La soledad' como una película de mujeres y familia?-
Es una película donde los sujetos protagonistas son mujeres, pero el tema principal es el de la lucha entre la vida y la muerte. Y cómo la vida siempre continúa, aunque inflija graves heridas, como la muerte de alguien próximo. Ocurre que la vida siempre se lleva su botín: la muerte de otro. Para mí, lo esencial de la película, más allá de que en algunos tramos de ella haya experimentado con la polivisión, es que produzca en el espectador la intensidad emocional que yo he buscado.

- ¿A qué atribuye la escasísima representación del cine español en Cannes?

- Tal vez se deba a que el cine español únicamente suele trabajar la intensidad emocional pero no las formas para transmitirla. De ahí mi experimento con la polivisión. En Cannes es muy sensible a las formas. También sucede que en el festival encuentras muchas películas de gran originalidad estilística, pero también sin intensidad dramática. Películas que derivan en un simple ejercicio de estilo.

- Ninguno de los personajes de su película es absolutamente bueno ni malo. Hay en ellos una ambigüedad muy humana.

- Jamás veo los personajes ni buenos ni malos. La madre tiene una parte de víctima, porque cuando amas en exceso te colocas en una situación de manifiesta debilidad. Entonces, esa madre resulta muy manipulada por sus hijas. Pero ella es responsable de su propia condición de víctima, porque no ha sabido - y esto también supone la responsabilidad de una madre- evitar esa situación.

 
 
     
 
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