BARCELONA, Madrid
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| AP/Andrew Medichini |
El nuevo filme de Martin Scorsese le devuelve de manera entregada, a una de sus mayores pasiones, la música popular, el rock. En esta ocasión son los Rolling Stones el punto de mira del realizador norteamericano, una de las referencias de los últimos 30 años de la historia de la cinematografía mundial, amparado por una tan sólida como heterodoxa cinematografía: Malas calles, Taxi driver, El último vals, Toro salvaje, Uno de los nuestros, Casino, Gangs of New York o Infiltrados son algunas de las espléndidas cintas rodadas por él a lo largo de los últimos tres decenios. El largometraje-entrevista-concierto resultante, titulado Shine a light, verá la luz el 21 de septiembre.
Scorsese (64 años) está puliendo la que va a ser, sin duda, una de sus producciones más visionadas, que no necesariamente es una de las más valoradas. Shine a light es el título de un muy particular retrato de Mick Jagger y sus otros tres compañeros de los Rolling Stones.
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| AP/Mark J. Terrill |
Un retrato oral y visual rodado en presente, que incluye entrevistas e imágenes de un concierto celebrado el pasado septiembre en el recoleto y neoyorquino Beacon Theatre. También hay que recordar que buena parte del proyecto nació de un guión sobre el que ambos habían estado trabajando en los últimos ocho años. Según Scorsese, “se trataba de una especie de saga musical que, a su vez, venía a ser una crónica de sobre qué iba el business de la industria rockera desde los 70 hasta los 90”.
El proyecto no sólo les ha encantado, sino que llevó a Jagger a coproducirlo. El realizador explicaba extensamente el pasado domingo en el periódico The Observer, algunos de los ejes de su nueva obra.
Se recordaba, obligatoriamente, que Scorsese es aficionado de largo recorrido del combo inglés, y que no es ajeno a las virtudes de las nuevas hornadas del rock británico, como los Arctic Monkeys.
La pregunta tópica “¿por qué los Stones y ahora?” es respondida como sigue por el director: - Es difícil decirlo. Tampoco vi nunca una razón para decir que no. La cuestión, lo que me motivó, es que me encantaba su música, sin conocerles personalmente.
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| AP/Mark J. Terrill |
Respecto a lo que considera que le une a Jagger y Richards, Scorsese afirma que “viéndoles trabajar juntos te das cuenta de que son opuestos. Se equilibran extraordinariamente bien. Son el yin y el yang del grupo”.
Respecto a si los Stones del siglo XXI representan aún la llama de la rebelión contra el sistema que representaron en los 70, Scorsese indica: "Sólo cuando la verdad de su música procede del blues (...) Y es porque el blues refleja ciertos aspectos que tenemos como seres humanos. Y tú reaccionas a eso o no".
Para no pocos aficionados, El último vals (The last waltz), rodado en 1978 en torno al grupo The Band, es la mejor película sobre rock de la historia del cine.
“Esta y Shine a light son dos cintas muy diferentes”.
El último vals era una especie de elegía, y además The Band significaba para mí la mejor música que el rock ha dado", dice Scorsese. “En Shine a light, los Rolling Stones siguen presentes ahora mismo en mi mente. Yo los veo tan vitales como si estuviésemos en los 70, y poco después aún les vemos jóvenes en los 70. Lo que subyace en mi filme es que habla de algo que sigue siendo nuestro presente, y este es su gran desafío”.
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