AP/Simon Dawson |
 |
Sting (der.) y el guitarrista Andy Summers, se presentan como parte de tour de la banda en Inglaterra. |
Barcelona (España) -
Los tres miembros del grupo anglosajón cuentan con currículos de llamativa diversidad.
Todos ellos tuvieron una sólida formación musical - lo que les diferenciaba radicalmente de la onda punk y post punk- y no renegaron en absoluto del pop ni de los nuevos ritmos que desembarcaban en las islas Británicas, como el reggae o el ska.
A diferencia también de otras macrobandas refulgentes, The Police no devoró a sus hijos, sino que, con el paso del tiempo, les aupó desde su posición inicial de grandes músicos “en proyecto” a la condición de grupo mundialmente aclamado.
Sting: De maestro de escuela a estrella
Sting nació el 2 de octubre de 1951 en Wallsend (Newcastle). Su nombre original era Gordon Sumner, hijo de un lechero, y fue educado en el seno de la religión católica.
Desde temprana edad supo que quería ser músico. Asistió a la Universidad de Warwick en Coventry, aunque no llegó a obtener ninguna titulación. Desde 1971 y hasta 1974, asistió a una escuela universitaria de magisterio. Tiene un hermano, Phil, y dos hermanas, Anita y Angela.
Hasta aquí llegaría lo que podríamos denominar como su biografía oficial.
Lo otro es su amplia agenda musical y extramusical. De la primera, destaca que aún en vida del grupo comenzó a pergeñar su primera obra en solitario, a finales de 1984, que vería la luz meses después bajo el título de The dream of the blue turtles, con la inestimable colaboración de Branford Marsalis, Kenny Kirkland y Omar Hakim.
A partir de allí, su carrera como Sting a secas fue un puro bombazo: The soul cages, Ten Summoner's tales, Mercury falling brand new day y así hasta hace pocos meses, cuando se sacó de la manga un disco recitativo de voz e instrumentación de claros acentos medievales.
Y todo ello sin obviar una paralela y tan importante actividad como es la de concienciado ecologista y defensor de incontables causas solidarias.
A diferencia de su colega -en la profesión musical y también en las actividades relacionadas con las luchas sociales- Bono, Sting ha optado en los últimos años por irse alejando progresivamente del fagocitador círculo vicioso de rock-fama-dependencias para centrarse en una carrera musical que cada vez se presenta como más selectiva pero también como más gratificante.
Andy Summers: Apasionado del jazz y de la vanguardia
REUTERS/Albert Gea |
 |
Stewart Copeland durante una presentación en Barcelona. |
Andrew James Somers nació en Poulton-Fylde (Lancashire) el 31 de diciembre de 1942.
Su familia se trasladó años después a Bournemouth, y allí Somers (que se cambiaría años después su apellido por el más pronunciable Summers) comenzó a familiarizarse con la guitarra a los 14 años.
Se introdujo en un santiamén en la escena jazzística local, y de allí pasó a ser guitarrista cotizado pese a su juventud por numerosos nombres de fama pero ciertamente chocantes: David Essex, Kevin Ayers, Soft Machine, Kevin Coyne o Neil Sedaka.
Fue durante ese picoteo de carácter alimenticio cuando los amigos Sumner y Copeland decidieron echar de Police al guitarrista Henri Padovani por razones de feeling y reclamaron los servicios del virtuoso instrumentista (que tampoco era rubio, al igual que sus mentores) en 1977, cuando trabajaba en el grupo Strontium 90.
Fue el último en llegar pero fue el que cerró el círculo musical perfecto del grupo: la pulsión polirrítmica de la batería de Copeland.
El cachet artístico de Summers le permitió -hasta hoy- elegir trabajar más allá del éxitos y los focos: en el 82 ya se asoció con el guitarrista Robert Fripp (alquimista de King Crimson) en un proyecto de tintes jazzísticos, colaboración que se repetiría dos años después con el formidable Bewitched.
Su carrera en solitario de todos modos y bajo su nombre arrancaría de forma imparable en1987 con el infravalorado por la crítica XYZ, aunque se trataba de un álbum claramente pop.
Desde entonces ha firmado una decena larga de álbumes de variada estilística, ha publicado una aclamada autobiografía y un respetado volumen sobre consideraciones técnicas guitarrísticas. Amén de unos cuantos volúmenes fotográficos de admirable formación norteamericana.
Stewart Copeland: A la sombra de la CIA, Coppola y Stone
Copeland tuvo nacimiento, pubertad e infancia agitadas geográficamente, por ser hijo de uno de los directores ejecutivos de la CIA de aquel entonces.
| AP/Kevork Djansezian |
 |
| Sting. |
Oficialmente nació el 16 de julio de 1952 en la egipcia Alejandría, pero ya cursó la secundaria en California para acabar residiendo en Inglaterra a partir de 1975.
Se conocen sus primeros devaneos musicales con aquel espléndido grupo que respondía por Curved Air.
Cuando éste dijo adiós decidió con sus amigos Sting y el guitarrista Henri Padovani montarse una historia apellidada Police.
Tras el bombazo de Roxanne en 1979, nada fue lo mismo en la vida del espectacular batería del grupo. Paralelamente a la exitosa vida del grupo, Copeland ya había comenzado una carrera en solitario, cuando en 1980, y bajo el alias de Klark Kent, publicó el estupendo disco Music Madness from the Kinetic Kid.
Cuando The Police también dijo adiós, el espigado batería ya contaba con una sólida alternativa. Se estaba forjando una carrera como compositor de bandas sonoras, que arrancaría con el Rumble fish de Coppola y pasaría a obras mayores de Oliver Stone (Wall Street, Días de radio) y, de similar éxito comercial, como Lloviendo piedras de Ken Loach. Esas tareas cinematográficas las ha ido compatibilizando con montajes de danza y teatrales.
|