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A propósito de la próxima Feria del Libro, a celebrarse en Panamá, es oportuno volver a leer la poesía, narrativa, dramas y ensayos de los escritores y escritoras que enriquecieron el alma nacional con su fecunda producción bibliográfica.
Las ediciones de muchos de ellos están agotadas. Recomendamos al Instituto Nacional de Cultura y al Ministerio de Educación que con el apoyo de la Lotería Nacional de Beneficencia y otras instituciones públicas y privadas realicen un gran esfuerzo editorial para publicar algunos de esos libros.
Estas obras pueden ser consultadas en la Biblioteca Nacional.
La cultura es aluvional, somos muchos rostros en uno, nuestra identidad nacional es múltiple y diversa.
Es necesario conocer el aporte individual y colectivo del Panamá literario y de otras latitudes.
Los escritores deben conocer la bibliografía básica del género que les interesa, la literatura no se improvisa, surge del estudio e investigación más el talento y la disciplina necesarias.
La calidad literaria no depende del número de libros que se vendan, esa situación es habilidad de mercadotecnia. De allí el fraude a los lectores incautos. Muchos premios literarios internacionales responden a fines comerciales.
Leer a Rogelio Sinán, Gil Blas Tejeira, Justo Arroyo, Gloria Guardia, Ernesto Endara, Consuelo Thomas, Carlos Francisco Changmarín, Nacho Valdés, Stella Sierra, Diana Morán, Tristán Solarte, Ramón H. Jurado, Hercilia Ramos de Argote, Joaquín Beleño, Diógenes Cedeño Cenci, Elsie Alvarado, Jarl Babot, Giovanna Benedetti, Ricardo Bermúdez, Alfredo Cantón, Tobías Díaz, Enrique Chuez, Manuel Orestes Nieto, Bertalicia Peralta, Mario Augusto Rodríguez, Isis Tejeira, Moravia Ochoa, Rafael Ruiloba, Rosa María Britton, Ramón Fonseca, Jorge Thomas, Ariel Barría es aprender el uso de una prosa puntual, de un diseño narrativo y una temática que nos conmueve.
La lista es larga en cada género. Agradecemos a nuestros lectores que nos señalen a otros autores clásicos para incluirlos en este grupo.
Solicitamos a los círculos de lectura en todo el país que orienten a su membresía a leer a los clásicos panameños, literatura de excelencia, con una potencia genética, que nos enorgullece.
Es literatura para toda la vida, que nos deja huellas profundas. |