CANALES
  Reportaje especial
  Tecnología
  Bebés
  Salud
  Mascotas
  Psicología
  Hogar
  Psicología sexual
 
  ENTRETENIMIENTO
  Discos
  Cine
  Farándula
  Libros
 
  EL IMPRESO
  Hoy por hoy
  Panorama
  Nacionales
  Opinión
  Perspectiva
  Deportes
  Mundo
  Economía y Negocios
  Vivir +
  Reseña
  Sociales
  Horóscopo
 
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  Reseña Empresarial
  Pulso de la Nación
 
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
 
  SERVICIOS
  Contáctenos
  ¿Quiénes somos?
 
 
 
 
 

Clavileño, el caballo alado

 
Viernes | 11.05.2007
 
Por: Ricardo Arturo Ríos Torres
 
Historia del rey transparente, de Rosa Montero
 

Isolda De Leon Becerra

"Si quieres que te crea, créeme"

Don Quijote.

En el castillo de los duques se organiza una de las grandes burlas al Quijote y su escudero. Los duques que ya han leído la primera edición de sus disparatadas aventuras, al recibirlos en su mansión le hacen sentir que realmente es el Caballero de la triste figura. Ellos consideran que el Quijote está loco y Sancho es un bobo. En consecuencia preparan una gran farsa o fantasía teatral: la del caballo alado, el Pegaso mitológico.

El mayordomo de los duques que se disfraza de la Condesa Trifaldi o la Dueña Dolorida, llega ante el Quijote acompañada de un séquito de doce damas, todas con los rostros cubiertos. Se arrodilla ante él y le dice que el gigante Malambruno le exige batirse con el caballero de la justicia para desencantarlas a ellas y a la infanta Antonomasia y su esposo Clavijo. La Trifaldi y las damas en gesto de desesperación se descubren los rostros. El Quijote y Sancho se asustan al verlas con sus enormes barbas. El gigante Malambruno le envía su caballo de madera ( recordemos a Troya), construido por el mago Merlín. Clavileño, el Alígero es un caballo mecánico, artificial, que se mueve por una clavija. Con él llegaran veloces al reino de Candaya lugar del combate.

Es la única manera de librar a la Condesa Trifaldi y sus damas del encantamiento. Sancho se resiste a montarlo. Elduque lo amenaza: monta o pierde la oportunidad de gobernar una ínsula. Don Quijote y Sancho con los ojos vendados se suben al imponente caballo de madera, sienten que cabalgan por los cielos, porque fuelles hábilmente colocados le dan esa sensación al recibir ráfagas de viento. El caballo volador en realidad nunca se mueve. Luego, con unas estopas encendidas le calientan los rostros. Juran que han llegado a la región del fuego. Los criados del duque proceden a quemar la cola del caballo. Cohetes tronadores le hacen sentir ruidos extraños y los jinetes chamuscados caen al suelo.

Lo interesante es que Sancho cuenta que contempló maravillas desde el cielo. Así imita a su amo en la aventura de La cueva de Montesinos, ya que pudo ver la tierra y los hombres. El Quijote le responde: "mientes o sueñas". El caballero de los leones se le acerca y al oído, de farsante a farsante lo apremia con una sentencia para la historia: "Si quieres que te crea, créeme lo que vi en La cueva de Montesinos" Algunos cervantistas como Gonzalo Torrentes Ballester, consideran que el loco y el bobo se burlan de sus burladores. El Quijote no estaba tan loco ni Sancho era tan tonto.

Los distintos capítulos referentes al encuentro del ilustre manchego y su fiel escudero con los duques es un ejemplo de la técnica de las cajas chinas, pues Cervantes introduce distintas historias en una secuencia narrativa plena de humor y suspenso. Mario Vargas Llosa, en la actualidad, sigue las innovaciones literarias de Cervantes.

Iconografía quijotesca: El texto cervantino inspira a pintores como William Hogart, Gustavo Doré, Honoré Daumier, Chagal, Cézanne, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Antonio Saura, Roberto Matta, Joan Ponç, Jiménez Frontin y el panameño Ciro Oduber.

En sus interpretaciones usan el grabado, el óleo sobre papel, tinta china sobre papel, acuarelas, pasteles, aguafuertes. Hay estampas en todas las latitudes y culturas.

Anécdota quijotesca: El bibliófilo Eulalio Ferrer Rodríguez (1921), publicista, escritor y promotor de la lectura, académico de la lengua comentó que, en tiempos de la guerra civil española, siendo adolescente, fue recluido en el campo de concentración de Argelès sur Mer y allí cambió una cajetilla de cigarrillos por un libro que le transformó su vida: Don Quijote. Exiliado en México desarrolla una prolífica vida cultural, dona al Centro de estudios cervantinos 1,120 volúmenes especializados, entre ellos 190 ediciones de El Quijote, muchos de ellos publicados entre 1742 y 1905. El resto lo integran obras de crítica antigua y moderna sobre temas cervantinos.

Diálogo entre Babieca y Rocinante

Soneto
B.- ¿Cómo estás, Rocinante, tan delgado?

R.- Porque nunca se come, y se trabaja.

B.- Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?

R.- No me deja mi amo ni un bocado.

B.- Andá, señor, que estáis muy mal criado,

pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.

R.- Asno se es de la cuna a la mortaja.

¿Queréislo ver? Miradlo enamorado.

B.- ¿Es necedad amar?

R.- No es gran prudencia.

B.- Metafísico estáis.

R.- Es que no como.

B.- Quejáos del escudero.

R.- No es bastante.

¿Cómo me he de quejar en mi dolencia,

si el amo y escudero, o mayordomo,

son tan rocines como Rocinante?

Nota. Incluido en la primera parte (1605). Babieca es el caballo del Cid Campeador. Ironía de Cervantes pues su Don Quijote, según Jaime García Maffla, es un arcaísmo viviente, vive en el Siglo XVII y las armas que usa son del Siglo XV, su figura es ridícula y casi contrahecha. Su caballo, flaco y desgarbado, es un animal de trabajo en el campo.

Nota. Artículo de "La magia del Quijote" publicado por Editora Géminis y que es promovido durante la IV Feria Internacional del Libro de Panamá.

 
     
 
¡ESCRÍBENOS TUS COMENTARIOS AQUÍ!
   
 
 
PUBLICIDAD
 
 
© Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá