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Dos breves para dos amigos
 
Jueves | 03.08.2007
 
Por: Joaquín González J.
 
La Regla 31

Ricardo Ríos, el escritor y crítico literario a quien todos en Panamá conocemos y queremos, especialmente por su calidad humana y, desde luego, por su entusiasta e incansable labor como promotor cultural, nos ha hecho llegar una de sus más recientes publicaciones: Se trata del ameno y didáctico libro titulado Poema del Mio Cid: La épica del honor ¿Por qué y cómo leerlo?

La obra está impregnada de la alquimia especial que se requiere en tiempos modernos, para catalizar, especialmente entre la juventud, el interés por la lectura de un clásico de 800 años de antigüedad.

Este encomiable esfuerzo de investigación y adecuación interpretativa, viene a sumarse a otro trabajo literario que en la misma dirección también hiciera el autor hace poco, sobre la inmortal obra Don Quijote de la Mancha (La Magia del Quijote).

Ante la cruda y compleja realidad pragmática de la sociedad y la incertidumbre de valores que hamaquea a los panameños, el profesor Ríos ha encontrado sus propios molinos de viento en el sublime propósito de acercar a la juventud a los clásicos de la literatura universal. A mi juicio lo está logrando.

Con el Poema del Mío Cid: La épica del honor, Ricardo Arturo Ríos Torres, no sólo le rinde un homenaje al Cantar del Mío Cid, obra cumbre de la literatura épica europea que narra las aventuras de Rodrigo Díaz de Vivar conocido en la historia como “El Cid”, sino que humaniza los valores intrínsecos de la obra como el honor, la lealtad y la justicia, bajándolos de ese pedestal inalcanzable atribuible sólo a los mártires o héroes del pasado y los hace aterrizar en el pedreguero de nuestra realidad contemporánea, aquí y ahora.

Ríos desmitifica al héroe emblemático de la edad media, utilizando una codificación literaria más accesible y directa; procurando, de esta forma, animar al joven lector a cabalgar a su lado por las praderas de la ignominia, injusticia y mediocridad que lo asechan a diario, pero con una coraza de nobles principios. El autor pretende revitalizar el rescoldo de idealismo puro que aún queda en nuestra juventud, a fin de disminuir las posibilidades de que sucumba ante la permanente tentación del oportunismo, juega vivo y corrupción que pululan a nuestro alrededor.

Esperamos finalmente, que el Ministerio de Educación, a través de la Dirección de Currículo y Tecnología Educativa decida incluir como obra complementaria para su uso en las clases de español en los colegios del país, esta excelente herramienta pedagógica que nos ofrece el Prof. Ríos con su obra: El Poema del Mío Cid: la épica del honor.


La Regla 31
Richard Brooks: heterónimo del escritor alienígena que con su tercera edición del Objeto Literario No Identificado (O.L.N.I.) conocido mejor como La Calle del Espanto, insiste en desmentir a quienes niegan fanáticamente la posibilidad de existencia de fenómenos literarios paranormales de origen extraterrestre. Los críticos de la literatura tradicional, así como los teóricos escépticos se mantienen cerrados a la banda encasillando la obra en los cánones del tradicional estilo terrenal de ficción literaria. Incluso hay quienes sostienen con sarcasmo que la mejor prueba de que existe vida inteligente en otros planetas, es que los extraterrestres no se han dignado visitarnos.

Pese a ello se han reportado ya algunos avistamientos esporádicos de la nueva edición del O.L.N.I. en las buhardillas de Salsipuedes y los anaqueles de algunas librerías del país. Precisamente, hace pocos días recibí en un descampado contiguo a mi residencia en David, cabecera de la provincia de Chiriquí, con indicación de nombre y dirección claramente legibles y protegido, eso sí, por un empaque antitérmico de aluminio refractario, un ejemplar de la obra en cuestión. Tenía como remitente a Richard Brooks y como lugar de procedencia Marte, el cuarto planeta mayor del sistema solar, en donde mediante nota adjunta me indicaba el autor que había encontrado refugio durante todos estos meses que estuvo recuperándose de los devastadores efectos de la kriptonita durante su visita al Titán (la luna de Saturno, no el almacén).

Es innegable que luego de su recuperación el escritor alienígena se siente muy cómodo en nuestro planeta y, particularmente, entre los panameños. Por ello está de regreso. Lo cierto es que los científicos y expertos en ufología de la NASA han vuelto a poner sus ojos en Panamá y, en consecuencia, hemos sabido que han instalado ya un centro de investigación espacial y astronómica en una región de Azuero llamada Pedasí, donde más recientemente, aparte de la propia capital del país, se han reportado varios avistamientos alienígenas. Se cuenta, adicionalmente, con testimonios documentados de personas que aseguran haber conversado por más de media hora con Richard Brooks. Por lo pronto, los nuevos ejemplares de la reciente edición de La Calle del Espanto (O.L.N.I.) han sido arrasados de las estanterías, suponemos que para someterlos a pruebas por los expertos ubicados en Azuero.

Recomendamos tranquilidad y mesura. Quienes han tenido el privilegio de entrevistarse con el alienígena autor de La Calle del Espanto, han revelado que su aspecto es normal como el de cualquier risueño terrícola, salvo por la ausencia de ombligo. Obviamente, esto último sólo ha podido ser confirmado por dos féminas de Taboga y Salsipuedes, respectivamente, que en sus declaraciones ante las autoridades coincidieron en el detalle.

Por mi parte les comento finalmente que he leído con igual deleite que la primera vez, el O.L.N.I. de Richard Brooks, y me permito recordarles a quienes se animan a hacerlo la célebre frase del maestro García Márquez cuando dijo: “en toda buena obra debe percibirse el imperio absoluto de la imaginación sobre la razón”.

P.D. El empaque antitérmico en que recibí la obra fue entregado a los investigadores de la NASA en Azuero, el 26 de julio pasado.

Referencias Bibliográficas:

Ríos Torres, Ricardo Arturo. La épica del honor: El Cid. ¿Por qué y cómo leer el Poema del Mio Cid/ Panamá: Editora Géminis, 167p.

Brooks, Richard. La calle del espanto/ Panamá: Círculo de Lectura Guillermo Andreve, 276p. il.
 
     
 
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