Un negocio que pinta bien
En Panamá se consumen
por año 385 millones 170 mil 731 botellas de 12 onzas de cerveza
(las pintas de 10 y 12 onzas representan el 80% del consumo de cerveza
en Panamá)
GERARDO BERROA LOO
gberroa@prensa.com
Hasta mediados de la vida republicana, en Panamá solo había una
planta cervecera. Esa realidad parece reaparecer si se aprueba la
concentración económica que analiza en estos momentos la Comisión
de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC).
De permitirse la compra de la Cervecería
Barú-Panamá, S.A., por parte del Grupo Bavaria S.A., que ya adquirió
la Cervecería Nacional, S.A., significa que la producción cervecera
nacional quedaría en manos de un consorcio colombiano que, por ambas
plantas invertiría unos 320 millones de dólares. Ya pagó unos 260
millones por Cervecería Nacional S.A.
Entre pintas y números
En la calle, la gente común se pregunta ¿son
tan rentables las cervecerías? Y para responder a esa pregunta solo
basta con “tirar números”.
Hace unas semanas, la CLICAC reveló que el
consumo per cápita de cerveza anual en Panamá es de 47 litros. Si
esa cantidad se multiplica por 2.8 millones de habitantes, significa
que 131 millones 600 mil litros anuales de cerveza se consumen en
Panamá.
Si esos 131 millones 600 mil litros anuales
de cerveza se dividen entre 8.2 litros que representa la cantidad
que hay en una caja de 24 botellas de 12 onzas, se tiene la cantidad
de cajas que se consumen anualmente; en este caso serían 16 millones
48 mil 780.
¡Y como las matemáticas son exactas!, si
se multiplican esas cajas por 24, se tiene que en total se consumen
por año 385 millones 170 mil 731 botellas de 12 onzas de cerveza
(las pintas de 10 y 12 onzas representan el 80% del consumo de cerveza
en Panamá).
Con solo aumentarle un real por unidad (cinco
centésimos) a esas 385 millones 170 mil 731 botellas de cerveza
se tendría una ganancia extra anual de 19 millones 258 mil 536 dólares,
asumiendo que no se generaría ningún gasto adicional.
Eso quiere decir que en solo tres años sacarían
la inversión por Cervecería Barú-Panamá. Pero, si a esa cantidad
se le suma la ganancia que se obtiene actualmente, además de ahorros
directos en producción, administración, venta, comercialización,
publicidad y promociones, esa inversión se sacaría en menos tiempo,
y podría reducirse en mucho menos de dos años si, -como indica la
lógica, el consorcio decide producir todas las cervezas en una sola
planta.
Actualmente Cervecería Nacional, S.A., produce
las cervezas Atlas (Lager), Balboa (Pilsner) y Löwenbräu e importa
Budweiser, Corona de México y Foster de Australia. El producto estrella
de Cervecería Nacional, S.A., es Cervezas Atlas, que representa
el 58% de las ventas.
Por su parte, Cervecería Barú-Panamá, S.A.,
produce las cervezas Soberana, Panamá y Cristal, así como la Malta
del Barú y la Super Malta.
También hay que considerar las nuevas marcas
que se pudieran introducir, las exportaciones que se harían desde
Panamá, los ahorros adicionales, los beneficios por los tratados
de libre comercio, etc., que ayudarían a amortizar significativamente
los gastos por la inversión.
La facturación anual por el consumo de cerveza
es de 110 millones de dólares.
El
Grupo Santo Domingo
El grupo colombiano Santo Domingo es socio
mayoritario de las Cervecerías Bavaria, la principal de Colombia,
que también tiene bajo su control la aerolínea Avianca, la cadena
radial Caracol y el semanario El Espectador de Bogotá. Actualmente,
Bavaria controla el 98% del mercado cervecero en Ecuador y Colombia.
Este Grupo también es dueño de la empresa ecuatoriana Compañía de
Cervezas Nacionales C.A. y Latin Corporation.
El consorcio colombiano aspira a ser la primera
empresa transnacional de su país, introducirse en Honduras y en
el mercado de Estados Unidos.
En plena reestructuración de sus empresas
en Colombia, decidió utilizar el holding ecuatoriano como vehículo
para negociar la transacción cervecera en Panamá.
Con esta operación, el grupo colombiano se
convierte en la principal empresa del ramo en la región, al superar
a la venezolana Polar, de Juan Lorenzo Mendoza.
El pasado 8 de enero, el grupo colombiano
asumió el control de Cervecería Nacional, S.A. Su primer movimiento
fue en la presidencia, de la cual partió Alfredo Arias Loredo para
dar paso al colombiano Darío Castaño Zapata.
Raíces
cerveceras
La Cervecería Nacional S.A. es el resultado
de la fusión de tres empresas cerveceras de capital norteamericano:
la Brewing and Refrigerating Co.,Atlantic Brewing and Refrigerating
Co. y la Cervecería Alemana del Pacífico, S.A., de acuerdo con el
libro ¿Quiénes son los dueños de Panamá?
A finales de la década del 50 un grupo importante
de accionistas de la Cervecería Nacional S.A. decide independizarse
y abrir su propia planta cervecera.
Dado que el monopolio cervecero estaba en
manos de la Cervecería Nacional S.A., los accionistas recién independizados
de esa cervecería, se ven obligados a abrir su planta cervecera
en Chiriquí. Así nace la Cervecería Barú-Panamá, S.A.
Ese problema inicial fue solo la punta del
iceberg en cuanto a la "guerra" que se desataría después. En la
década del 60 se desató lo que en su época se llamó “la guerra de
las botellas", pues la idea era infligirle un daño posible a la
competencia para ver quién salía del mercado. Posteriormente, la
empresa Vidrios Panameños S.A. fabricó las botellas para ambas cervecerías.
Sin embargo, la guerra no terminó allí. Vino
la lata. Cervecería Nacional, S.A., creó la empresa Envases del
Istmo S.A., que fabricaba las latas para cervezas, sin embargo,
Cervecería Barú-Panamá, S.A., prefirió importar las latas aunque
pagara un alto arancel, para no comprarle a Envases del Istmo, S.A.
Un ex alto directivo de Cervecería Barú-Panamá
S.A., recuerda que a ellos se les obligaba a importar la lata aun
a expensas de los costos, cuyas ventas al público no los cubrían
totalmente.
“Preferían ganar menos por no comprarle a
Envases del Istmo, S.A.”, recuerda el ex directivo, quien prefirió
no revelar su nombre. Este problema de la lata se resolvió hace
un par de años.
Posteriormente vino la otra “guerra”. La
del color de la botella. Cervecería Barú-Panamá, S.A., montó una
campaña publicitaria, en la que buscó crear un favoritismo hacia
un color: el verde ultrasorb. En la campaña se afirmaba que las
mejores cervezas del mundo vienen en botellas verdes, con lo cual
buscaba contrarrestar el consumo de Cerveza Atlas que viene en botella
ámbar.
Esta campaña no tuvo un mayor impacto en
el consumidor nacional.
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