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Millones en las rocas
Gerardo Berroa Loo
gberroa@prensa.com
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Principalmente los fines de semana,
las personas van a la Calzada para hacer sus ejercicios.
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Cómo imaginar que los desechos rocosos del Corte
Culebra se convertirían en uno de los principales atractivos turísticos
de Panamá! Que esos mismos desechos serían el lugar predilecto de
panameños y extranjeros para caminar, patinar, montar bicicletas,
hacer ejercicios, o, simplemente pasear. Que fueran un imán en la
atracción de inversiones millonarias.
Lo que en un inicio se contempló como un
rompeolas de la entrada pacífica del Canal de Panamá, es hoy un
verdadero “boom”, que lleva tras de sí inversiones superiores a
los 120 millones de dólares. Sin embargo, llegar allí no ha sido
fácil. Unos cuantos tropiezos con “castillos de arenas” casi matan
el optimismo inicial de los panameños cuando el Fuerte Amador, que
por más de 90 años sirvió al Ejército estadounidense acantonado
en Panamá, revirtió al país en 1996. Se trata de los proyectos promovidos
por Consorcio Desarrollo Internacional, United Enterprise Trust
Group, y la empresa Anchorage Entertainment Inc., cuyas promesas
de inversiones millonarias quedaron en el aire y, al final, la Autoridad
de la Región Interoceánica (ARI) tuvo que rescindir los contratos.
Del “cuara” a los millones
Luego de la firma de los Tratados Torrijos-Carter
en 1977, un sinnúmero de instalaciones fueron revirtiendo poco a
poco a Panamá. Una de ellas fue el famoso “Causeway”, conocido en
castellano como calzada de Amador, que une las islas Naos, Perico,
Culebra y Flamenco con tierra firme. ¿Qué se hizo entonces? En concreto,
nada. Solamente se instalaron en el área el Servicio Marítimo Nacional
y la cárcel de Naos, luego una caseta de peajes en la que se cobraba
25 centésimos a las personas que entrasen en autos. Los de a pie
no pagaban nada. Los quioscos ambulantes suplían la falta de restaurantes
y la Alcaldía ofrecía el servicio de alquiler de bicicletas. Esos
eran los únicos “atractivos”. En fin, hace una década las rocas,
aunque servían para algo más que su objetivo inicial, su principal
función seguía siendo la de rompeolas.
Hoy las cosas han cambiado. Al menos 7 proyectos
se han concretado o están a punto de hacerlo. Pero para llegar a
ello el Gobierno, a través de la ARI, tuvo que destinar más de 32
millones de dólares para dotar de los servicios necesarios a los
futuros proyectos: agua, electricidad, alcantarillado, carreteras,
teléfono, etc.
Los proyectos
Ya son varios. Entre ellos, el Hotel Country
Inn & Suites y el restaurante Friday’s. Fue una propuesta del
grupo panameño UNESA, que se concretó a fines del año pasado. UNESA
invirtió unos 5 millones de balboas, construyó un hotel de 250 habitaciones,
áreas recreativas, piscina y restaurante, en un área de 1.7 hectáreas.
Este mismo grupo ya ha manifestado su interés de construir una marina
para albergar hasta 300 botes.
Restaurante Pencas. La empresa Bicicletas
de Alquiler, S.A. (BIDASA), que administra con mucho éxito el restaurante
Los Ranchitos en la isla Perico, hace poco inauguró su restaurante
Pencas. Esta empresa planea invertir 1.4 millón de dólares en su
proyecto, que incluye el desarrollo de un boulevard comercial, el
restaurante turístico con diseño de áreas para observatorio por
telescopio, paseo peatonal con transiciones de plantas, caídas o
fuentes de agua desde las áreas de estacionamientos existentes.
Un poco más ambicioso, Fuerte Amador, Resort
y Marina, (FARM, paseo del mar), desarrolla un proyecto turístico
por 15 millones de dólares que consiste de una marina de hasta 200
amarres para embarcaciones tipo yates, megayates y cruceros; y un
hotel de 120 habitaciones-suites. Los primeros cruceros ya han atracado,
además, los panameños y extranjeros, ya disfrutan de las delicias
del restaurante Barko.
Otro conocido restaurante es La Playita.
La empresa Agroganadera Santa Fe opera con mucho éxito este restaurante
y se ha comprometido a acondicionar un balneario de playa de calidad
internacional con instalaciones y atractivos de orden turístico.
Pero, aparte de restaurantes y hoteles, el
Grupo F Internacional, S.A. desarrolla en Amador el complejo turístico
Boulevard de Alta Moda. Se trata de una pasarela para desfiles de
moda internacional alternados con cafés, bares y restaurantes. El
proyecto de 14 millones de dólares contempla, además, el embellecimiento
de las parcelas con jardines, parques y otras áreas de esparcimiento
natural.
La compañía Marina Montemar, S.A., construirá
una marina de alta calidad en isla Flamenco y para ello invertirá
al menos 17 millones de dólares. Este proyecto comprende el ofrecimiento
de servicios relacionados con “charters” o botes de alquiler para
pesca y turismo, además de paseos por tiendas y locales comerciales
duty free que incluye restaurantes, hoteles, villas de tiempo compartido
y venta de artesanías, entre otras atracciones.
Pero de todos, el proyecto más ambicioso
es quizás el Museo Ecológico de Panamá, cuyo diseño ya se inició
a finales del año pasado. El museo será una entidad única en su
género, pues, según las proyecciones, combinará la originalidad
de las creaciones de Frank Gehry -el más prestigioso arquitecto
del mundo- con la más avanzada tecnología de exhibición. Igualmente
resaltará la importancia del istmo de Panamá como puente y barrera
natural, centro de intercambio biológico, cultural y como factor
vital en la ecología mundial. El costo total de la obra es de 40
millones de dólares y la creación del mismo es responsabilidad del
Gobierno Nacional, a través del patrocinio de la Autoridad de la
Región Interoceánica (ARI) y el financiamiento del Banco Nacional
de Panamá.
En fin, de los “cuaras”, se pasó a los millones.
De su función como rompeolas, la calzada de Amador ha significado
el complemento perfecto para desarrollar este fuerte que una vez
albergó a soldados del ejército más poderoso del mundo.
Vea además Amador en la historia
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