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TU PERRO Y EL FRISBEE
 
Redacción de La Prensa
internet@prensa.com
 
Viene el verano, y con éste las salidas a la playa. Pero, ¿qué hacer con su perro? ¡Llevarlo! Y para llamar la atención —y mantenerlo ocupado, claro— nada como jugar por largos ratos con el “plato volador”, conocido como frisbee.

Eso lo sabe bien Sharlene, a cuyo perro, Ronnie, “le encanta jugar y jugar todo el día”.

Ronnie “no vacila” al saltar apenas ve el frisbee, cuenta.

Según Gustavo Fadule, de la clínica veterinaria Animals & Pets, hay ciertos pasos por seguir para que la mascota se familiarice con este juguete.

“ Lo primero es que conozca al frisbee”, cuenta. Esto se puede lograr usándolo como si fuera un plato de comida, “así llamarás su atención al mismo tiempo que lo conviertes en un objeto valioso e interesante”, dice.

Eso sí, una vez el animal termine de comer, “retíralo, pues de lo contrario lo usará para mordisquear o querrá enterrarlo”.
 

 
EL UNO, DOS TRES
 

Cuando Jackeline, entrenadora profesional de perros, le enseña a un rottweiler a jugar con el frisbee, ella permanece a nivel del piso y finge lanzar o rodar el disco. “Cuando él cae en cuenta de que fue engañado será demasiado tarde para ignorarte”, explica. El animal comenzará a correr tras el nuevo juguete, pero el entrenador debe ser fuerte y no sucumbir a la tentación de lanzarlo o permitirle que juegue con él. Al contrario, deberá sostenerlo, pero permitirle que lo prenda con los dientes.

Una vez en su hocico, debe tirar del disco, asegurándose que lo sostiene firmemente. Adúlelo mientras haga esto, para que él identifique que está haciendo lo correcto, pues te complace su actitud, afirma.


Según la entrenadora, luego se sacude el frisbee para incitar a su mascota a que atrape el disco en el aire. “Si no lo consigue a la primera, no le permita que lo recoja; solo si consigue atraparlo permitirá que se quede con él”, aconseja Jackeline.

Una vez que para él sea “pan comido” atraparlo al vuelo, puede colocar al animal a su lado izquierdo (si es diestro, si es zurdo a su derecha) y repetir el mismo ejercicio, dando pequeños tirones, como en el primer paso.

La diferencia ahora es que en esta etapa tu perro debe seguir tus movimientos sin quitar su atención del disco. Si lo atrapa no olvide premiarlo verbalmente mediante halagos.
 
NO AL CASTIGO
 
No siempre funcionan los castigos para los animalitos.

Si este agarra el frisbee y no lo quiere entregar de regreso, no se le debe castigar, dice la entrenadora. “A los perros les encanta quedarse con el trofeo, es su forma de jugar”, explica. En lugar de eso, puede sujetar una cuerda a su collar para obligarlo a que regrese a usted cuando no obedece a su llamado.

Deberá dar un jalón firme de la cuerda al mismo tiempo que lo llama para que venga. Y no olvide festejarlo cuando así lo haga, recalca Jackeline.


Luego de seguir estos pasos, ¡a divertirse en grande!

Y si ya busca algo más avanzado, puede enseñarle nuevos trucos, como atrapar el disco lanzándolo entre sus piernas, por detrás de su hombro, con un ligero muñequeo, etcétera, agrega Jackeline.

Y, ¿dónde se consigue el frisbee?

Existen varias tiendas —especialmente jugueterías— en donde puede comprarlo, por un precio desde 7 hasta 15 dólares, aproximadamente.
 
 
 
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