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“Hola...
hola”, repite un periquito de Animals & Pets,
que espera tener un nuevo dueño. “Aquí...
aquí, allá”, dice otro,
mientras que los demás cantan a su
manera.
Un niño de unos tres años observa detalladamente a los animalitos,
e intenta convencer a la mamá que le compre uno. Por supuesto, también
hay que comprar la jaula, los juguetes y la comida. La señora sale de
la tienda sin saber muy bien por qué está adoptando una mascota
que, bien cuidada, puede vivir entre 6 y 10 años. |
Y es que cada vez con más frecuencia, los
pericos se convierten en compañeros ideales:
conversan (un perico joven puede aprender hasta 20
palabras si se les repite hasta el cansancio), su
cuidado es relativamente económico y presentan
pocos peligros para los humanos.
Hay varios tipos de pericos, como el australiano,
el africano o el inglés, pero quizá el
más popular es el panameño. Y, en general,
los cuidados y la alimentación son similares.
A la hora de seleccionar un perico como mascota,
hay varias cosas a tener en cuenta, explica Irving
del Mar, de Melo Pet & Garden.
Primero, hay que verificar el plumaje, que esté limpio
y sin deformaciones. Las patas deben estar lisas
y sin escamación. “Los ojos deben brillar,
y el perico debe estar activo, moviéndose
en la jaula", dice. Si el periquito no tiene
ganas de comer, apenas se mueve, es señal
de que algo anda mal.
El cuidado del perico es muy importante. La jaula
debe ser grande y amplia, para que pueda moverse.
Del Mar recomienda las jaulas circulares, porque
permiten que se mantenga siempre en movimiento, o
en forma de casa, para mayor protección.
Enrique
Bieberach, veterinario del sitio suveterinario.com,
explica que no existen vacunas específicas
para loros y pericos, “pero una revisión
tres meses al año por el veterinario
le da un buen estado de salud a su ave”.
En cuanto a las enfermedades, Bieberach explica
que uno de los peores males son las enfermedades
hepáticas, ya que el hígado juega un papel importante
en la vida de las periquitos. Estas enfermedades se pueden desarrollar por mala
alimentación, o por falta de higiene en la jaula, “ya que sus propios
desperdicios y excretas son los focos de infección... por esto, la higiene
es fundamental”. |
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Bieberach también recomienda cuidado al fumigar. “Es
común ver a las aves deprimidas en un hogar
sin saber las causas... y es que a veces fumigamos
con insecticidas y otros productos de limpieza, lo
que puede producir a corto o largo plazo intoxicación”,
asegura.
La alimentación del perico también
es importante. Esta debe consistir en al menos 50%
de semillas, ya sea de girasol, avena o alpiste.
Estas semillas las venden en la mayoría de
las tiendas de animales, a precios bastante razonables. ¡Y
las hay hasta gourmet!
El otro 50% debe consistir en frutas y vegetales,
explica Nino Samaniego, de Animals & Pets. Estas
pueden ser frescas o en barrita, que también
se venden en la mayoría de las tiendas. Entre
las verduras que puede comer un periquito se encuentran
la lechuga, espinacas, zanahoria, perejil, calabaza
con pepas y maíz. Mientras, de frutas son
buenas las manzanas, uvas, melón, mango, guayaba
y fresas, dependiendo de lo que más le guste
a la mascota. Proteínas (requesón,
huevo y yogur) también pueden comer en pocas
cantidades.
Lo que no le debe dar: aguacate, berenjena, ruibarbo,
aceitunas, mantequilla, leche en cantidades o chocolate,
ya que son difíciles de digerir y pueden llegar
a ser tóxicas.