La
audiencia estaba conformada en más del 80%
por niños de cinco a 15 años de edad,
quienes llegaron desde las 5:00 p.m. a las inmediaciones
de Atlapa para ver a su ídolo, que ha protagonizado
las telenovelas Amigos por siempre, Aventuras
en el tiempo y Cómplices al rescate.
Las puertas del Atlapa
se abrieron a eso de las 6:00 p.m. El espectáculo
comenzó a las 7:15 p.m. con una interesante,
divertida y elaborada coreografía del grupo
de baile Complot. Estos chicos realmente se lucieron.
Complot desplegó en el escenario una dinámica
coreografía acompañada de juegos de luces,
pirotecnia y una banda sonora compuesta de las canciones
más importantes del momento. Obviamente incluyeron
canciones de Belinda, quien llegó a Panamá para
celebrar el primer aniversario de la radioemisora Los
40 Principales, la radio joven panameña.
Tras Complot y luego
de una espera de unos cinco minutos apareció en el escenario Belinda, a las 7:25
p.m. en una ambientación que recordaba la azotea
de un edificio. Estaba acompañada de una banda,
donde destacaban los sonidos electrónicos, guitarra
y baterías, el instrumento favorito de Belinda.
“La fiesta en la azotea”, título
de su concierto, comenzó con el tema Niña
de ayer. Desde ese momento hubo un espectáculo “realmente
interactivo”, donde el juego de luces, la conversación
de la artista -en directo y por medio de una grabación
que se proyectaba en cuatro pantallas colocadas sobre
el escenario- la pirotecnia, la música, las
canciones y las coreografías fueron los ingredientes
principales.
Belinda a lo largo de
su actuación presentó su
reflexión personal sobre la vida y la felicidad.
También resaltó en todo momento su agradecimiento
al pueblo panameño por el respaldo recibido.
Cantó la mayoría de las canciones de
su disco, incluso el tema Be Free, cuya composición
y arreglos musicales son de su autoría. También
recordó los temas de las tres telenovelas que
ha protagonizado.
La cantante utilizó una pirotecnia pocas veces
utilizada en Panamá, al igual que el despliegue
de confeti sobre las cabezas del público. El
colorido y la alegría siempre estuvieron presentes.
Los niños son unos fanáticos muy agradecidos,
ya que cantaron todas las canciones con su artista
favorita, que casi al final del concierto apareció en
el escenario con una gran bandera panameña.
Fueron 19 canciones,
cuatro cambios de ropa y la promesa de que regresará en
el mes de octubre. También
recordó que cumplirá 15 años en
los próximos días. “Seguramente
tendré una fiesta, pero no será tan
padre como ésta”.
Al finalizar el concierto
se observaron varias escenas conmovedoras y tiernas,
que fueron protagonizadas por
esos niños que salían felices de la sala
a encontrarse con sus padres que los esperaban en las
afueras del Centro de Convenciones Atlapa.
Ellos se sentían realizados porque empezaron
sus vacaciones de medio año con una gran noche,
al estilo de sus hermanos mayores y padres. No dudo
que en octubre de este año se repitan nuevamente
esas escenas.