Jerry Rivera tiene más de dos décadas en el mundo
de la salsa. Pese a su talento muchos especialistas no apostaban
por él. Pero con esfuerzo y constancia ha demostrado que
puede con los retos del género e incluso se ha atrevido
con la balada pop.
Tal vez su poca aceptación entre
los puristas del género se debió a que empezó como
el niño de la salsa y vendiendo una imagen de niño
bonito, que realmente no le gusta recordar.
Ahora es un hombre adulto que no
solamente ha madurado como persona, sino como artista. Sus
materiales pasan la prueba del público
y los especialistas. Actualmente se codea con los grandes de tú a
tú, como por ejemplo sus recientes trabajos con Carlos Santana.