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LA MIGRAÑA
 
Por la doctora Julissa Rodríguez Dufau
Cirujana Vascular Periférica
Email: julyssar@cableonda.net
 
La migraña es una jaqueca o dolor de cabeza considerada crónica, que se caracteriza por ser de tipo hemicraneana (afectando la mitad de la cabeza), pulsátil, que generalmente dura entre cuatro y 72 horas, y que puede estar asociada a la presencia de áureas, náuseas, vómitos, fotofobia y/o fonofobia.

Hay dos tipos de cefaleas o jaquecas migrañosas:

La migraña sin áurea, que es aproximadamente el 80% de las jaquecas migrañosas. Tiene un inicio en la mitad de la cabeza, de tipo “palpitante”, pero posteriormente se extiende a todo el resto. Se asocia a náuseas, vómitos, fotofobia y/o fonofobia. Hay una historia de episodios previos similares, pero sin hallazgos atribuibles a enfermedad orgánica.

La migraña con áurea, en la que el paciente puede presentir, por la pérdida de áreas visuales o centelleos luminosos en forma de zig-zag, que puede iniciar desde dos días previos a la instalación del dolor de cabeza. También se asocia a náuseas, vómitos y fobia a la luz o al ruido.
 
CAUSAS
 
Este tipo de cefaleas o dolor de cabeza es causado por la irritación o inflamación de los vasos sanguíneos del cerebro y del cuero cabelludo, los cuales primero se contraen y luego se dilatan, produciendo en esta segunda fase la jaqueca.

Para ser más explícitos podemos decir que los dolores de cabeza migrañosos se deben a la interacción anormal del cerebro, con los vasos sanguíneos y con los nervios que contiene. Esta interacción anormal es debida a las alteraciones en las sustancias neurotransmisoras que controlan las funciones orgánicas de nuestro cuerpo.

Es por esto que el dolor es de tipo pulsátil, ya que las arterias son las que sufren este proceso de inflamación. Se ha relacionado con este padecimiento a las prostaglandinas (sustancias producidas en el cuerpo, similares a las hormonas), y las hormonas femeninas, razón por la cual encontramos que de los individuos que la sufren, 70% son mujeres. Igualmente, esto explica el porqué los ataques migrañosos son más comunes en ciertos períodos del ciclo menstrual.

La migraña, que en algunos casos es considerada de tipo hereditario, es una patología altamente influenciada por el estrés y el insomnio. Igualmente, se ha relacionado su aparición con la ingesta de diferentes tipos de alimentos, sobre todo aquellos a base de azúcar (pastillas, chocolates, etc.), vino tinto, hígado de aves y quesos crudos, productos ahumados y carnes en conserva. Así mismo hay factores ambientales que se han relacionado con la aparición de los ataques, como los cambios de altitud y cambios de presión atmosférica, la luz solar y situaciones de tensión y otros factores emocionales.
   

 
SIGNOS Y SINTOMAS
 
La migraña se caracteriza por ser una cefalea o dolor de cabeza localizado en uno de los lados de la cabeza (hemicraneal), que puede o no ser precedido por una áurea o señal de su aparición.

Generalmente se asocia a náuseas y vómitos, los cuales pueden mejorar la sintomatología.


Algunos pacientes reportan hipersensibilidad a la luz y/o al ruido. Otros pueden presentar vértigo, temblores, manos frías, entre otros síntomas.

El dolor puede variar de leve a moderado y muy intenso, siendo muchas veces la causa de una reducida calidad de vida. En algunas personas, además de ser un dolor de cabeza en la mitad de la cabeza, puede afectar directamente otros órganos, como el ojo (dolor retro-ocular intenso), el oído, dolor en la parte posterior de la cabeza y el cuello.

 

 
TRATAMIENTO
El tratamiento de la migraña puede dividirse en tres fases:

Fase A: Es el tratamiento preventivo o profiláctico, en el cual se utilizan medicamentos como los betas bloqueadores y antidepresivos.

Fase B: Es la que se centra en evitar los factores desencadenantes o causas de la migraña. Es decir, encaminada a evitar los alimentos que la provocan o las situaciones relacionadas con su aparición.

Fase C: Es el tratamiento de la crisis, basada en el uso de analgésicos de gran poder, vasoconstrictores a base de ergotamina y cafeína.

En aquellos pacientes en los que se presentan áureas, se recomienda el uso de medicamentos previo a la instalación de la cefalea, para obtener mejores y más rápidos resultados. Una vez instaurado el dolor de cabeza, es más difícil su remisión, aún con los mejores medicamentos.

Si usted padece migrañas, se le recomienda inicie el tratamiento con medicamentos basados en aspirina y cafeína, y en caso de no conseguir alivio con éstos, pasar al próximo nivel de potencia. La aspirina inhibe la producción de prostaglandinas, y la cafeína actúa al nivel de los vasos sanguíneos.

Muchos pacientes migrañosos se sienten incómodos tanto en la luz como en la oscuridad, pero se recomienda retirarse a un lugar donde sea posible descansar, con la menor luz posible.

El uso de compresas frías o de hielo en la frente y en la parte dolorosa de la cabeza, suelen ayudar a disminuir la vasodilatación, mejorando parcialmente el dolor.

En los casos de cefalea migrañosa frecuentes se debe solicitar al médico la prescripción de medicamentos preventivos a base de ergotamina y beta bloqueadores.

Hay pacientes que han tenido éxito con el uso de terapias de relajación y yoga, no solo para mejorar las cefaleas, sino también como método preventivo.
 
 
 
 
 
 
 
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