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DIVERTICULOSIS
 
Por la doctora Julissa Rodríguez Dufau
Cirujana vascular periférica
E-mail: julyssar@cableonda.net
 
La diverticulosis es una patología muy común en nuestro medio, sobre todo en personas mayores de 50 años. En un grupo de 10 personas mayores de 50 años, podemos encontrar divertículos en al menos cuatro de ellas. Y mientras más aumenta la edad, mayor probabilidades de encontrar la patología. Pero para iniciar este tema comenzaremos por definir qué es un divertículo.

Divertículo (del lat., diverticulum: desviación de un camino) es un apéndice hueco en forma de bolsa o saco de una cavidad o tubo principal. En el caso de la diverticulosis, es la formación de múltiples apéndices huecos en el intestino, principalmente en el intestino grueso o colon.
 

 
CAUSAS
 
Los divertículos o sacos ciegos se forman en los lugares más débiles de la pared del colon, debido a las altas presiones a las que son sometidas dichas áreas. Estos aumentos de presión son, básicamente, debidos a la falta de líquidos y la poca ingesta de fibras en la dieta diaria de estos pacientes. Recordemos que a mayor cantidad de fibras, mayor suavidad por la absorción de agua en las heces, lo que disminuye el trauma del paso de éstas por el colon.
 

 
SINTOMAS
 
El paciente con diverticulosis, generalmente, no presenta síntomas. Sin embargo, algunos pueden presentar dolor abdominal -que a veces es tipo cólico- en la parte baja izquierda del abdomen. En otros casos puede presentarse flatulencias (sensación de llenura y gases) o estreñimiento. Como vemos, hay una amplia y divergente gama de síntomas relacionados a este padecimiento. En algunos casos (los menos) puede presentarse un sangrado rectal indoloro debido a los divertículos.


Sin embargo, esta patología puede complicarse si se llegan a inflamar e infectar los divertículos. En este caso, el paciente presentará dolor abdominal, fiebre, y el sangrado rectal.
 

 
DIAGNOSTICO
 
Para realizar cualquier diagnóstico, al igual que en esta patología, la piedra angular es la historia clínica y el examen físico que le realiza el médico. De ahí, el médico decidirá realizar exámenes de laboratorios o exámenes de gabinete con los que solo se confirmarán sus sospechas clínicas.

El colon por enema, que no es más que un estudio radiológico en el cual se realizan radiografías de su colon, una vez se aplica bario vía rectal, es uno de los métodos más utilizados para confirmar el diagnóstico. Es más, muchas veces se encuentran divertículos en pacientes a los cuales, por otras razones, se ha decidido realizar un colon por enema.

Otro estudio con el cual se puede establecer el diagnóstico es mediante la colonoscopía o la rectosigmoidoscopía. La diferencia entre una y otra es que en la primera se utiliza un apartado de fibra óptica más largo que permite ver todo el colon, mientras que en la segunda solo se ve la parte final del colon, es decir, el sigmoides y parte del colon descendente.
 

 
EL TRATAMIENTO SE BASA EN:
 
La ingesta de altas cantidades de fibra. Se recomienda la ingesta de granos enteros, trigo entero, pan, panecillos de salvado. Igualmente, la ingesta de frutas y verduras contribuye a mejorar la calidad de las heces, disminuyendo así la probabilidad de síntomas y complicaciones por inflamación e infección.

La ingesta de grandes cantidades de agua, al menos unos 8 ó 10 vasos al día, contribuye igualmente a disminuir la dureza de las heces y permitir un paso menos traumático de éstas por el colon.

Es importante evitar la ingesta de alimentos que pudieran atorarse en los divertículos, produciendo así un cuadro agudo por inflamación e infección. Podríamos mencionar, por ejemplo, las palomitas de maíz, las nueces, maní o cacahuate, granos, pasas o maíz entero y las semillas de frutas y legumbres.

El ejercicio juega un papel muy importante en el tratamiento de estos pacientes. El solo hecho de caminar mejora la función gastrointestinal y permite una regulación en cuanto a deposiciones se refiere.

La diverticulosis es irreversible, es decir, una vez se padece no hay manera de revertir las bolsas o sacos ciegos de la pared del colon.

La prevención juega un papel importante. Los síntomas pueden mantenerse totalmente controlados si el individuo, una vez consciente de su patología, sigue una dieta saludable, ingiere al menos los 8 vasos de agua al día y se ejercita constantemente. Los síntomas pueden durar de algunas horas hasta varios días.

En estos casos, se debe evitar la ingesta de alimentos sólidos, aumentar la ingesta de fibras, pero preferiblemente mantener una dieta semilíquida hasta que pasen los síntomas. De persistir los síntomas o presentarse fiebre, dolor abdominal o sangrado rectal, se debe consultar inmediatamente a su médico.

La prevención, base de todo cuerpo sano, debe iniciarse desde la infancia. La implementación de dietas altas en fibras, frutas, cereales y legumbres, pero sobre todo bien balanceadas es fundamental. La ingesta suficiente de líquidos, tomando los 8 vasos de agua diarios como promedio y el ejercitarse diariamente son los pilares de una vida sana, y muy probablemente sin divertículos.
 
 
 
 
 
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