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LA EVALUACION MEDICA ANUAL
 
Por la doctora Julissa Rodríguez Dufau
Cirujana vascular periférica
E-mail: julyssar@cableonda.net
 
Llegó el fin de año. Epoca en la que muchos nos sentamos a ver hacia atrás y hacemos el recuento de las metas propuestas en las pasadas fiestas, cuáles fueron alcanzadas y cuáles no. Comprar el carro nuevo que quería, la casa de mis sueños, cambiar a un trabajo más reconfortante, etc. Sin embargo, ¿cuántos incluyen en sus metas el mantener una salud óptima, sin la cual no se podría obtener nada de lo demás?

Solo algunos (algunas, más bien) incluimos en nuestras metas "parte" de lo que sería una meta de salud en nuestros propósitos. "Este año voy a bajar de peso, voy a hacer ejercicios, voy a comer más sano" y por ahí nos podemos ir.

Sin embargo, sin la salud, ninguna de las metas que nos fijemos podrán ser disfrutadas ni por nosotros ni por quienes nos rodean.

La revisión médica periódica es importante porque nos permite saber que, a menos que se presente un imprevisto —como sería un accidente— seremos individuos sanos que podremos disfrutar de la vida y de todo lo que en ella viene incluido. Esta no solo nos permitirá saber cuál es el estado actual de nuestra salud, sino también nos ayudará a prevenir otras enfermedades.

La realización de una revisión general está indicada tanto en personas con algún síntoma como las "aparentemente sanas". En este tipo de revisiones se estudian los síntomas que refiere el paciente en el momento de la consulta, lo que permite un diagnóstico y tratamiento precisos. Un examen general de salud permite también diagnosticar enfermedades en fases iniciales, cuando todavía no han dado síntomas, como es el caso de problemas articulares, óseos, enfermedades degenerativas, etc. Además, un chequeo médico es la única forma de diagnosticar precozmente el cáncer.

Hoy en día disponemos de técnicas que detectan tumores en fases muy iniciales, cuando son tratables y curables, como los de mama, pulmón, próstata , colon, etc. El examen médico permite también evaluar factores de riesgo implicados en el desarrollo de otras enfermedades. Hay muchas enfermedades que se van gestando a lo largo de la vida y que cuando desarrollan síntomas se encuentran en una situación irreversible. Es el caso de la enfermedad cardiovascular y la arteriosclerosis, de las que muere más de la mitad de la población occidental. Un tratamiento precoz de los factores de riesgo vascular evitaría la aparición de cuadros tan graves como el infarto agudo de miocardio o cerebral.

El qué o cómo se realice una evaluación médica deberá adaptarse a cada individuo, basados en la edad y el sexo del paciente, los hábitos y costumbres del mismo (uso de tabaco, ejercicios, historia familiar de enfermedades, etc.) o las circunstancias laborales a las que sea sometido, pueden determinar la realización de ciertos exámenes específicos.

Dependiendo del tipo de trabajo que se realiza se incrementa el riesgo de padecer determinados tipos de enfermedades. En el caso de personas con un trabajo de alta responsabilidad, el estrés favorece la aparición de infarto de miocardio, enfermedades vasculares, etc. Por este motivo, un chequeo médico se recomienda especialmente a estos profesionales.

En casos como esos se realizan pruebas dirigidas a pesquisar patologías coronarias. Como se mencionó previamente, el examen debe ser individualizado, cubriendo las necesidades de cada paciente.

Al momento de su llegada al consultorio, una vez que se establezca la relación médico-paciente, se iniciará una conversación en la cual su médico recogerá los datos que para usted podrían resultar banales, pero que serán la base de su historia médica y servirán de piedra angular en lo que se realizará más adelante.

Es importante que todos contemos con un "médico de cabecera", quien debe conocernos igual o más que nuestras propias madres. Este médico será quien, a través de los exámenes y encuentros que se nos realicen, determinará si hay signos de alarma a los que haya que ponerle atención. Hago nuevamente la anotación: La historia clínica es el 80% del rompecabezas. El examen médico, que completa el rompecabezas mencionado, debe incluir un examen físico completo, así el paciente no se sienta para nada enfermo. Se revisa minuciosamente, desde la cabeza hasta los pies, al individuo.

Una vez realizada la consulta médica, su doctor decidirá qué exámenes le ordenará. Por lo general, hay exámenes de laboratorio que se realizan rutinariamente en estas citas médicas, y que nos ayudarán a orientarnos en la búsqueda de ciertas patologías silentes.

Un examen de sangre como la biometría hemática completa nos puede orientar sobre patologías que merecen especial atención; un examen de orina, en donde la pérdida de parámetros normales nos sirve de guía para decidir la necesidad de otras pruebas; un examen de heces, en donde se buscan parásitos, la presencia de sangre (totalmente anómala en este examen).

Pruebas de función renal y hepática, que son exámenes de sangre, pueden orientarnos sobre la presencia de enfermedades o alteraciones importantes que no presentan síntomas en sus inicios.

La realización de otras pruebas, como electrocardiogramas, radiografías de tórax —por mencionar algunas—, se realizarán de acuerdo con lo que considere el médico. ¿Qué exámenes se realizarán a cada persona? Será decisión básicamente del médico que le atienda, pero por lo general los mencionados son los básicos.
 

 
¿CADA CUANTO TIEMPO DEBO REALIZARME UNA EVALUACION MEDICA?
 
Mucho se habla de ello. Algunos dicen que debe ser cada año, otros refieren que cada dos años.

En fin, no hay un acuerdo claro sobre esto. Sin embargo, cada persona debe establecer entre sus metas mantener un estado de salud adecuado. Y la mejor manera es realizando sus chequeos de manera periódica. Vemos que cuando nacemos, por lo general, nos llevan —al memos el primer año— mensualmente a ver cómo va todo. Del segundo año en adelante nos llevan al menos una vez al año. Y en muchas ocasiones, en un momento no determinado, se pierde la costumbre del chequeo anual del niño "sano". En el caso de la mujer, con el inicio de sus visitas periódicas al ginecólogo, se restablece este control de salud. Sin embargo, los varones no pisan un consultorio sino hasta que, a la edad de 40 ó 50 años se les presenta un síntoma que les asusta.

Lo ideal sería que cada individuo se realizará una evaluación médica anual. Es la mejor manera de saber que todo está bien, o de buscarle una solución temprana a lo que no esté tan bien. En algunos casos especiales, su médico podría preferir realizarle estudios o chequeos más seguidos (cada seis meses, por ejemplo).

Conversen estas decisiones con su médico, entérese de todo lo que pasa dentro y fuera de su cuerpo. Usted es la persona que, en un momento dado, se verá afectada por cualquier cosa que pase, así que pregunte, indague, cerciórese de conocer todo lo que le afecta, lo que tiene, y de qué hacer para prevenir el avance o la aparición de ciertas enfermedades.
 

 
RECOMENDACIONES
 
Establezca una fecha, fácil de recordar y relacionar, para la realización de su evaluación médica, así sea anual o cada dos años. Podría, por ejemplo, escoger el mes de su cumpleaños. Sabe que antes de que se acabe este mes debe haber visitado a su médico y debe haber obtenido los resultados de los estudios que se le hayan practicado.

Consiga un médico de cabecera. Es preferible que cada vez que se realice un chequeo, o que se sienta algo que amerite su visita al médico, la persona o médico que le atiende sea el mismo o, al menos, tenga acceso a los archivos donde reposa su historial clínico médico.

Las jóvenes no tienen que esperar iniciar relaciones sexuales para visitar a un ginecólogo. Los ginecólogos tienen procedimientos especiales para realizar el papanicolau a estas jovencitas, sin que ello implique la pérdida de su virginidad. Y es la mejor manera de asegurarse de que no hay patologías que podrían ser base de lamentaciones futuras.

La realización del tacto rectal y el examen de la próstata no disminuye la hombría; sin embargo, puede salvar muchas vidas. Es un examen que todo hombre debe realizarse a partir de los 40 años, y de ahí en adelante repetirlo de manera anual. En el caso de hallazgos sospechosos, o historia familiar de cáncer prostático, pudiera ser necesario menos tiempo entre un examen y otro. Señores, no se preocupen, este examen no afecta para nada su masculinidad.

Todo en esta vida cuesta. Ir al cine cuesta. Ir a cenar cuesta. Comprar lotería cuesta. Ir al médico también cuesta. Realice pequeños ahorros que no le hagan resentir el pago de su cuenta médica al momento de la visita. Verá que vale la pena.

Con una evaluación médica periódica no se garantiza que no aparezcan patologías o enfermedades de las que podríamos morir, pero disminuye muchísimo la posibilidad de morir por ellas. El encontrar un cáncer en etapa temprana permite combatirlo con más probabilidad de curación que si se encuentra en estado avanzado. La detección de otras patologías permitirá su control adecuado, ofreciéndonos una mejor calidad de vida a nosotros y a quienes nos rodean y quieren. Piense en ello.

Es mejor prevenir que lamentar.

 
 
 
 
 
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