Clooney, el actor y el director

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Para la envidia de tantas admiradoras, en cierta forma disfrutamos un fin de semana entero con George Clooney. Todo empezó un viernes por la tarde, con la entrevista por su nueva película como director, autor, productor y protagonista The Ides of March. A la noche, lo volvimos a ver en el estreno de la película. Y al día siguiente, George volvió con otra nueva entrevista, por la película The Descendants. “Debes estar cansado de mí”, dice como broma para romper el hielo. No permite que se le sienta ningún aire de superestrella.

–¿Cuáles son los más grandes cambios que nota en su trabajo, desde que comenzó con la actuación, hasta el día de hoy?

Yo crecí trabajando en medio de la televisión en vivo. Siempre me pareció un lugar interesante para buscar tensión y presiones. Y en ese sentido deberíamos retroceder para aprovechar los programas en vivo, de nuevo. Ningún otro trabajo me puso más nervioso.

–¿Y la tensión de la dura competencia en las recaudaciones del cine?

Por lo general, me interesan los proyectos que duran más que un solo fin de semana. Cuando llegue a los 75 años y me traigan en una silla de ruedas a una ceremonia, no quiero que destaquen que tuve 20 películas que se estrenaron en el primer lugar de las recaudaciones. ¿A quién le importa? Honestamente, el cine es un arte que cuesta millones de dólares, entiendo el lado comercial y quiero asegurarme que funcione manteniendo los costos bajos. Pero la verdad, yo quiero hacer cine que la gente recuerde. Si logro hacerlo con cinco o 10 de esas películas que perduran, considero que gané...

–¿Llegar al cine después de un éxito de TV como ER facilitó el camino del estrellato? ¿Qué tan difícil resultó la transición o evolución de la TV al cine?

Aunque pasé por programas de TV malísimos, yo también era realmente malo. Uno siempre piensa que es actor de cine que solo está pasando por un pésimo programa de TV, esperando que llegue la genial carrera de cine que realmente yo no estaba teniendo. Hay un período de tiempo donde uno solo trata de conseguir trabajo. Y después se tiene suerte. ER fue pura suerte. Inmediatamente pasé de la oscuridad total a las propuestas de cine que nunca antes había conseguido.

–¿Pero antes de ´ER´ nunca había buscado trabajo en cine?

Antes había pasado por muchísimas pruebas de cámara y nunca me aceptaron. Lo que pasó después de ER con el cine fue suerte, tuvo muy poco que ver conmigo. Claro que después también me di cuenta que tenía que ser más responsable para elegir los roles, porque yo pasé a ser el responsable de todas las películas que hacía. Cuando tu nombre aparece por encima del título, no solo se paga por la interpretación, también por los resultados de la película.

–¿Y en qué momento se dio cuenta que tenía que fijarse en la calidad por encima de la cantidad de millones de dólares?

Me fue bien después de Out of Sight y Three Kings y Oh Brother, Where Are Thou. Ahí fue que también me di cuenta que tenía que trabajar con muy buenos directores y muy buenos guiones. Eso marca la diferencia.

–¿Si tuviera que votar al Oscar por usted? ¿Qué piensa el actor George Clooney del director George Clooney y qué piensa el director George Clooney del actor George Clooney?

Bueno, a George Clooney le encanta hablar sobre él en tercera persona (riendo). Es algo que siempre me gustó. Hablando en serio, no me gusta pensar en esos términos, siempre trato de separar un trabajo del otro. En el caso de The Descendants, tenía un buen director y lo que me decía que haga, lo hacía, como actor fue mucho más fácil. No tenía que pensar como director, para nada, porque tenía otras manos en donde apoyarme.

–¿No le molesta competir con usted mismo, estrenando dos películas casi al mismo tiempo... incluso para el Oscar?

Me parece muy extraño pensar en términos de competencia cuando hablamos de algo que todavía se considera arte. Realmente no pienso que sea competir. Yo nunca pienso en términos de competencia con actores o directores, para nada. Se compite, en cierta forma, con las recaudaciones, pero los estrenos para el público están suficientemente distanciados y por eso tampoco me preocupa el tema. Me gustaría que gusten las dos películas.

–¿En qué se basó el personaje del padre en la película ´The Descendants´ teniendo en cuenta que no tiene hijos? ¿O sabe algo que nosotros no sabemos?

Bueno, justamente quería darte la noticia sobre mis hijos (ríe, demostrando que habla en broma). La verdad es que yo había interpretado el rol de un padre, antes. No pienso que necesites inyectarte heroína para interpretar un adicto. La mayoría de la gente no se postula a presidente, pero yo puedo interpretar un candidato. Hay temas que no se necesitan vivirlos para entender cómo son. En la película tenía estas hermosas niñas conmigo y era como si fueran mis hijas, solo tenía que devolverlas al final del día. Así es mucho mejor (ríe).

–¿Sin haber pasado por una escuela profesional, con quién diría que tuvo las mejores lecciones como director de cine?

Antes de hacer mi primera película, había leído un libro de Sidney Lumet que me ayudó mucho. Enseña algunos trucos, como armar las primeras tomas rapidísimo, aunque no se usen después. Así la gente del equipo, incluyendo los protagonistas, se ponen nerviosos, porque piensan que todo va a ser muy rápido. Cambia la química en el estudio. Fue la mejor lección que tuve, especialmente la primera vez como director. Pero tampoco lastima ver otras películas. Creo que Network es una obra maestra y pienso que Lumet está entre los mejores.

–¿Le gusta la idea de ganar un Oscar como director?

Es algo difícil de pedir (ríe). Yo ya gané un premio Oscar, una vez. Y cuando muera van a decir que murió un ganador del Oscar. Es algo bueno para poner encima de la tumba. Pero después de haberlo ganado, ya bastante me quedo contento si la gente aprecia mi trabajo. Disfruto las buenas críticas tanto como disfruto las malas. No tengo ninguna necesidad de coleccionar premios. Es verdad, hay cierto momento en la vida que uno se vuelve muy competitivo. Uno trata de competir con gente, hasta que nos damos cuenta que es una tontería. No entiendo que se puedan comparar artistas. Yo ni siquiera me acuerdo quién ganó el Oscar cuatro años atrás. Yo solo me acuerdo de las películas. Me acuerdo el año 1976 cuando estaban nominadas All The Presidents Men, Network, Rocky y ¿Cuál más? Taxi Driver, claro. Y Rocky ganó, es una tremenda película, igual que las otras. Me acuerdo del cine, no los premios.

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