La
Prensa, un experimento ejemplo en el continente
Luego
de 13 años de oscuridad sin un medio escrito de
información y opinión independiente, nace
La Prensa en un ambiente hostil como un esfuerzo titánico
de los ciudadanos panameños de convicción
democrática. Hoy, La Prensa cuenta con más
de mil 200 accionistas, ninguno de los cuales es propietario
de más de la mitad del 1% de las acciones. Todos
sus empleados son también accionistas.
Por
la formación de su capital atomizado y la cuidadosa
formación de sus cuerpos directivos, ningún
sector político partidista tiene peso exagerado.
La Prensa, desde su nacimiento, mantiene una línea
legítimamente independiente, muchas veces incomprendida
por propios y extraños, que ha comprobado ser la
más efectiva en el cumplimiento de sus fundamentales
principios democratizadores. Ningún miembro de la
Junta puede desempeñar cargos públicos, salvo
los docentes.
Debido
también a su capital atomizado, las únicas
fuentes se ingresos de La Prensa es su publicidad, circulación
y división comercial de impresión. Este hecho
forzó desde su inicio una organización profesional
del más alto nivel, que ha hecho uso de los más
destacados talentos del continente en diseño, diagramación,
diseño de planta, métodos modernos de administración,
publicidad, circulación y la compra del equipo electrónico
más moderno de la industria.
Un
sistema donde todos cuentan
La Prensa cuenta con
algo único en el medio: el sistema participativo
fifty-fifty. Este sistema es un instrumento de gerencia moderna y no una bonificación
paternalista. La base filosófica es que si el ser humano se siente partícipe
de los beneficios de su trabajo tiene un claro incentivo para ser más
productivo, siente más orgullo en la calidad de su trabajo y siente
la dignidad de producir él mismo aumentos en sus ingresos sin tener
que someterse únicamente al criterio subjetivo de su superior jerárquico.
Por
esta razón, las reglas del sistema participativo
son establecidas por la Junta Directiva en diciembre, de
manera que sean anunciadas a principios del año
que rigen. Igualmente, para que el sistema funcione, tiene
que existir la más abierta información financiera
al equipo humano completo todos los meses, para que el
100% de los miembros del equipo conozca el resultado de
sus esfuerzos.
La
experiencia mundialmente demuestra que un sistema participativo
abierto no llega nunca a "costarle dinero" a
la empresa, sino que aumenta las utilidades beneficiando
a los partícipes y también a los accionistas,
quienes en este caso también incluye los empleados.
Está también
comprobado que los ingresos extraordinarios recibidos en
un solo pago por los participantes en su mayoría
son ahorrados o capitalizados vía la compra de bienes
capital (vivienda, por ejemplo) ofreciendo la oportunidad
de crear un patrimonio básico propio, factor de
seguridad, tranquilidad, satisfacción y felicidad
del ser humano.
Vía
crucis de un Diario Libre
¿Cuántas
veces cerraron La Prensa en su lucha contra la dictadura?
8
de agosto de 1980:
Se inaugura La Prensa, Diario Libre de Panamá, constituyéndose
en el único medio de difusión independiente del país.
22
de octubre de 1981
La Prensa sufre su primer ataque físico. Diez
hombres armados hicieron varios disparos dentro del edificio,
destrozando mobiliario y equipo e hiriendo
a un empleado y un cliente. Uno de los atacantes fue detenido por empleados
del medio.
El mismo día el Partido Revolucionario Democrático emitió un
comunicado en el que se hacía responsable del ataque al decir: "una
base de nuestro Partido atacó en el día de hoy ese periódico
con el apoyo moral de la Secretaría General del Partido".
Noviembre
de 1981
El presidente de la república inició una serie de demandas judiciales
por calumnias a La Prensa y, el día 7 de este mes, se ordenó el
arresto del director, quien pudo evitarlo al ponerse fianza de excarcelación.
14
de diciembre de 1981
Luego de la publicación en LP de una denuncia contra Transit, S.A:,
empresa que operaba en la Zona Libre y a la que se le acusaba de negocios ilegales,
tres directivos de LP fueron llamados a la Guardia Nacional, donde el Jefe
del Estado Mayor amenazó diciendo: "Si fuera por mí, Rubén
Darío Paredes, la desición tomada sería el cierre de La
Prensa... y que el pueblo juzgue". La Prensa respondió con un editorial
titulado "Lo que no toleramos", que concluía así: "El
pueblo panameño sigue siendo juez único de su destino, y definitivamente
no tolerará que haya hombres, empresas o instituciones que se consideren
por encima de la Ley o más allá del juicio ciudadano. En cuanto
a nosotros, lo reafirmamos hoy, plenamente conscientes de las circunstancias
en las cuales los hacemos: tienen la fuerza bruta para cerrarnos, pero no tienen
la fuerza moral para callarnos".
A
partir de allí el gobierno inició un ataque
económico a La Prensa. El Ministerio de Hacienda
emitió una resolución indicando que un audito
había mostrado que el periódico tenía
utilidades no declaradas en sus primeros meses de operación,
y emitió alcance de 7 mil dólares el tiempo
que una demanda laboral contra un contratista de LP fue
interpuesta por un extranjero fue fallada por 22 mil dólares,
haciendo a LP solidaria, de manera que en un mes se le
aplicaron al diario 29 mil dólares de gastos inesperados.
LP recibió el inmediato respaldo de la comunidad
para hacer frente a este tipo de amenaza.
14
de junio de 1982
El Juzgado Segundo de Circuito dictó sentencia de prisión de
cinco meses contra el director de LP en la primera demanda de calumnia interpuesta
por el Presidente. LP interpuso una apelación. La demanda de LP contra
el confeso Secretario General del Partido Oficial referente al ataque físico
a sus instalaciones seguía estancada.
30
de julio de 1982
A las 6:15 p.m. irrumpió en el edificio de LP un contingente de la Guardia
Nacional con metralletas y toletes de manguera. Con innecesaria violencia los
soldados fueron sacando a empujones y manguerazos a todo el personal. Sufrieron
de los golpes de manguera repetidas Betzaida de Gómez, secretaria administrativa,
Daniel Rodríguez, de recepción, Enrique Herrera, de armada, Juan
Martín Pérez, de rotativa y Norman Castro, quien visitaba el
diario.
4
de agosto de 1982
Luego de una efectiva presión nacional e internacional, el Presidente
de Panamá comunicó la entrega del edificio de La Prensa. No hubo
condiciones para la reapertura. Directivos de LP, acompañados de representantes
de las aseguradoras, empleados y el corresponsal del New York Times, ingresan
en el edificio LP, hasta el momento ocupado por la Guardia Nacional, para encontrar
daños calculados en 100 mil dólares, habiéndose usado ácido
corrosivo para destruir el equipo electrónico y parte de la rotativa;
además fueron violados la mayoría de los escritorios y archivos,
retirándose todos los contratos de publicidad, los archivos de los empleados
y los archivos sobre la Guardia Nacional y los partidos políticos. Hubo
una indignación general por parte de la comunidad nacional e internacional.
8
de junio de 1983
Nuevo ataque contra LP. Una turba de alrededor de 200
personas integradas por conocidos elementos del partido
oficialista PALA atacó las instalaciones
de LP y golpeó a algunos miembros de su personal, entre los cuales resultó herido
de consideración Carlos Sánchez, quien requirió tratamiento
hospitalario. La Guardia Nacional, que había llegado al lugar mientras
se producían los incidentes, se retiró sin intervenir "por órdenes
superiores", dijo el subteniente Carlos Loaiza, al mando de los agentes.
29 de abril de 1984
El columnista de La Prensa, Guillermo Sánchez Borbón, fue atacado
físicamente por individuos posteriormente indentificados como miembros
de la "Séptima Fuerza", un grupo paramilitar de la Guardia
Nacional que participó en otros hechos de violencia después de
las elecciones. La oportuna intervención de un radioperiodista que dio
la alarma y acudió en su auxilio le salvó la vida.
7
de mayo de 1984
La reportera de LP Marcela Arosemena y el fotógrafo Aurelio Jiménez
fueron atacados a balazos cuando cubrían la agresión de que fueron
víctimas manifestantes de oposición.
25
de septiembre de 1984
Fue cerrado el Diario La Prensa por supuestos problemas
laborales. El cierre lo efectuó el Ministerio de Trabajo a petición de 26 huelguistas
de un total de 106 empleados, en clraa violación del código de
trabajo que exige el voto favorable de la mayoría de los trabajadores.
14
de diciembre de 1984
Fueron salvajemente golpeados por unidades de la fuerza
pública el fotógrafo
Aurelio Jiménez y la reportera Lissette Carrasco, ambos de LP, mientras
cubrían una manifestación organizada por elementos pro-gubernamentales.
Abril
y mayo de 1986
Una prolongada campaña de descrédito contra el director y presidente
de LP, I. Roberto Eisenmann Jr. , se lleva a cabo a través de los medios
panameños controlados por el gobierno. Eisenmann se encontraba terminando
un año de estudios como "Fellow" de la Fundación Neiman,
en Harvard. Es acusado de ser "conspirador", "traidor" y
hasta "traficante de drogas".
Mayo
de 1986
Se descubre un plan para asesinar a I. Roberto Eisenmann
Jr. Cuando regrese de Harvard. Un grupo paramilitar,
el F-8 (el mismo al que se le adjudica la
decapitación de Spadafora) es nombrado como encargado de ejecutar el
operativo. Ante esta situación, Eisenmann se ve forzado a permanecer
exiliado de su país.
25
de junio de 1986
La Asamblea Legislativa, que responde ciegamente a régimen, pasa una
resolución declarando a Eisenmann como "traidor a la nación".
Julio
de 1986
Guillermo Sánchez Borbón es demandado por calumnia por segunda
vez, por un reportero del periódico Crítica, propiedad de las
Fuerzas de Defensa. Sánchez se ve forzado a solicitar asilo en la Embajada
de Venezuela, donde llegó bajo la protección del gobierno venezolano.
3
de octubre de 1986
El ministro de gobierno y justicia, Rodolfo Chiari, envió una seria
amenaza escrita a LP, en la que especificó que "...no toleraremos
esta práctica constante y permanente que mantiene el Diario que Ud.
dirige, de publicar noticias falsas.. y a la vez alterar el orden público,
la paz y la seguridad nacional".
11
de junio de 1987
El Ministerio de Gobierno y Justicia comunica a LP que
mientras existe la suspensión
de garantía constitucionales, solo puede publicar bajo censura previa
y nombra a Miguel Angel Picard Ami como censor oficial.
21
de junio de 1987
Ante la reiteración de la suspención indefinida de la libertad
de expresión por parte del Organo Legislativo, LP decide publicar con
censura previa. La censura es del 80% al 100% del material y la mayoría
de las publicaciones salen sin noticia alguna de Panamá. El 30 de junio
se elimina la censura, y LP es nuevamente el diario libre de Panamá.
A los 3 días se publica un suplemento con todas las noticias censuradas
en los 9 días anteriores.
26
de julio de 1987
Las Fuerzas de Defensa al mando del Mayor Baldomedo irrumpen
en el edificio de LP con una orden del gobernador de
la provincia de Panamá, Alberto
Velázquez, ordenando el cierre de LP y la ocupación del edificio
por las Fuerzas de Defensa.
20
de enero de 1988
LP vuelve a abrir luego de dictada una Ley de Amnistía
por el Organo Legislativo.
25
de febrero de 1988
LP es cerrada nuevamente por las Fuerzas de Defensa y su edificio ocupado por
las tropas.
25
de diciembre de 1989
Corporación
La Prensa recobra el edificio y descubre destrucción
del 95% de su equipo.
8
de enero de 1990
Sale la primera edición de La Prensa en democracia.
Y... ¡Nació un
Diario Libre!
Mayo
de 1983
I.
Roberto Eisenmann, Jr.
En
Miami, un día rutinario del mes de abril de 1979,
acababa de regresar a casa después de un largo día
de trabajo en el banco. La casa estaba sola; Maruja había
salido a buscar a los cuatro muchachos a sus clases, deportes,
etc. Prendí la radio mientras me cambiaba a ropa
más cómoda, cuando repentinamente oí en
la emisora cubana... "Y en Panamá, Omar Torrijos
anunció el Acuerdo con los Estados Unidos relativo
al Canal de Panamá". Dijo así. Torrijos:
(se oye la voz del dictador cuando hace un anuncio y adicional), "a
partir de este momento pueden regresar a Panamá,
sin condiciones, todos los exiliados". Me paralizó,
emociones dramáticas y encontradas surgen y se chocan
en mi cerebro. "¡Regresamos a la tierra querida!" "¿Qué derecho
tiene este hombre de decidir cuándo puedo yo pisar
la tierra en la que nací y donde los restos de mi
padre y mi abuelo abonan mi nacionalidad?" "Por
qué solo luego del Acuerdo con los Estados Unidos
puede volver a oirse mi opinión en mi tierra?" Ante
la confusión de pensamientos, repito yo mismo, una
y otra vez: "¡Calma!".
Sólo
un pensamiento es posible. Hay que regresar a Panamá de
una vez, junto con la familia y todos los exiliados. Dedícate
a resolver todos los problemas que significa arrancar a
tu familia otra vez, escuelas, trabajo, obligaciones, etc.
Me siento, ya sereno, a programar en un papel todos los
problemas que requiere volver a mudar toda la familia,
cuando llega Maruja con los muchachos, ajenos totalmente
a la nueva situación en la que ella será la
más ocupada. Llamo, como es costumbre en nuestro
hogar, a una "Junta Directiva" con Maruja y los
cuatro muchachos, y expongo la situación: "¡Regresamos
a Panamá!". Parálisis, caras incrédulas, "¿Qué pasó?",
preguntan todos al unísono. Explico:
"Torrijos
acaba de anunciar el Acuerdo con los Estados Unidos y el
regreso de los exiliados". "¿Cómo
lo dijo?" Explico cómo se dio. Luego viene
el "rush" de pensamientos acabamos de lograr
instalarnos en este país, tu negocio va bien después
de mucho sudor, acabamos de comprar esta casa, ¡otra
vez cambios de escuela y todo!...¿y los riesgos?
Otra vez la mortificación diaria...que si te llevaron
preso...
"Luego del desahogo de todos, la calma, la
serenidad y la decisión: "Volvemos de inmediato,
todos juntos y con nuestra nueva "familia" -los
demás exiliados en Washington, en Miami, en Houston,
en Costa Rica, Honduras, Venezuela... y nos hará falta
Leopoldo Aragón. ¡Manos a la obra!".
Me pego el teléfono. Logro la lista de los vuelos
más convenientes a Panamá desde Estados Unidos,
México, Costa Rica, Venezuela...y entonces llamo
a todos los compañeros en estos países.
Luego
de un buen rato de consultas y opiniones que el viaje
coordinado y llamamos a Panamá, para confirmar la llegada,
a aquella gente que nunca cesó en su presión
por nuestro retorno: la Unión Patriótica
Femenina, los Abogados independientes, el Club de Leones...y
nuestros compañeros de trabajo de la Empresa
Eisenmann.
...Y
abordamos el avión hacia Panamá, familia
de sangre y familia de exilio, rumbo a la tierra querida,
con una emoción imposible de comprender para los
que nunca han experimentado la pérdida de la Patria.
Momentos
de profunda meditación durante las dos horas y media
(que parecieron eternas) del vuelo de Pan American. ¿Qué podremos
hacer al llegar al terruño para empujar el proceso
de democratización? ¿A qué podemos
dedicar nuestros pocos talentos empresariales y nuestra
profundizada convicción democrática?
...Y
allí, volando hacia Panamá, germinó en
nuestro cerebro la primera idea: No puede haber Democracia
legítima sin Libertad de Expresión. El país
llevaba 12 años en la obscuridad. Un primer paso
necesario era un periódico, serio, responsable,
y libre.
Pero ¿cómo hacerlo, si no teníamos
experiencia alguna en el periodismo? ¿Era posible
esta ambiciosa idea de un periódico libre en un
ambiente dictatorial, hecho por personas que nunca habían
siquiera visto las instalaciones de un periódico
libre en un ambiente dictatorial, hecho por personas que
nunca habían siquiera visto las instalaciones de
un periódico por dentro? Era una locura pensaba
en un momento de emotividad... pero la idea quedó archivada
en el subconsciente.
La
llegada a Panamá fue indescriptible. Desde el momento
que vimos por primera vez las luces de nuestra ciudad,
el momento que tocamos tierra panameña, el recibimiento
de familiares, amigos y compañeros exiliados en
otros países... hubo lágrimas sueltas de
felicidad al sentir el calor de la Patria y el calor fraterno
de nuestros compatriotas! Ese momento vivirá para
siempre en nuestro corazón... y lo compartimos con
Maruja, Denise, Roberto, Anabella y Eduardo. Ellos fueron
nuestro soporte durante tres años de injusto exilio...
y ellos merecieron experimentar cada segundo de ese momento.
Luego
de una semana en Panamá compartiendo con nuestros
compañeros, regresamos a Miami a iniciar los detalles
de nuestro traslado completo a Panamá (sustitución
en el puesto de trabajo, venta de nuestra casa, compra
de una vivienda en Panamá, escuela de los muchachos
y los mil y un detalles por arreglar).
Al
día siguiente de nuestra llegada, sin comentario
a nadie, tomamos el teléfono e hicimos cita en la
Sociedad Interamericana de Prensa. Esa tarde fuimos a la
SIP e iniciamos una larga conversación con Jim Canell,
Director Ejecuivo de la SIP. "Me llamo I. Roberto
Eisenmann, Jr. Soy empresario, acabo de regresar a Panamá después
de tres años de exilio, y quiero hacer todo lo posible
por democratizar a mi país. Creo que el inicio es
un periódico serio, responsable...y libre. Jamás
he visto las instalaciones de un periódico por dentro,
pero estoy dispuesto a escuchar, a aprender y a darle el
beneficio de mi experiencia empresarial".
Canell me
contesta: "Conozco Panamá. Sé que tienen
12 años de ausencia de libertad de expresión,
porque la SIP anualmente lo evalúa. Un periódico
libre en un ambiente dictatorial es un enorme riesgo y
un trabajo increíble, pero si Ud. está dispuesto,
la SIP le dará todo el apoyo que Ud. pueda necesitar.
A veces el no saber es una ventaja, porque Ud. escuchará el
consejo de los que sí conocen y podrá iniciarse
como es debido, moderno y sin el equipaje de equipos pasados
y de matas costumbres". Así las cosas. "¡Manos
a la obra!" Al salir de la SIP tenía yo nombres
de ingenieros de producción, fabricantes de equipo,
suplidores de papel, etc... y mucho entusiasmo por el proyecto
que pasó de ser una idea loca a un proyecto demente,
Jim Canell fue nuestro primer Padrino.
Mi
próxima cita fue con el ingeniero Armando González,
Jefe de Producción del Miami Herald, quien luego
de hacerme mi primera gira por un periódico (que
me asustó un poco por su enormidad y complejidad),
prometió ayudarme con un estudio de pre-factibilidad
para dentro de 10 días.
A los diez días, Armando, cumpliendo con su comp
omiso,
me presentó dos alternativas: una para un periodiquito
artesanal, y otra para un periódico moderno, computarizado,
que requería de la inversión de un millón
de balboas. ¡Un millón de balboas! El proyecto
demente adquiría dimensiones de locura mayor. Pero
las cosas se hacen bien o no se hacen. ¡Seguiremos
adelante!
En
la soledad de mi oficina pensé en la fórmula
para capitalizar semejante empresa. Luego de muchos pensar
determiné que tendría que ser a base de pequeñas
inversiones de mucha gente, ya que el riesgo tendría
que ser repartido. La Comunidad Democrática de Panamá se
daría su propio periódico... y los muchos
propietarios eran una garantía de que fuera realmente
objetivo y libre. La Junta Directiva tendría que
ser pequeña, decidida, trabajadora, dispuesta al
riesgo personal y de variadas corrientes políticas.
Completé así el Estudio Financiero y viajé a
Panamá.
Por
primera vez expuse la idea a varios íntimos: Carlos
Rodríguez, Winston e Iván Robles, mi hermano
David y mi cuñado César Tribaldos. Junto
con ellos conformé una lista de la posible Junta
Directiva: Fabián Echevers, del grupo de Abogados
Independientes; Ricardo Arias Calderón, de la Democracia
Cristiana; Ricardo J. Bermúdez, Independiente; Ricardo
Alberto Arias, Independiente, y yo, del Movimiento Social
Democrático, todos hombres de comprobada convicción
democrática y acostumbrados al riesgo que implica
la lucha.
Luego
fui a conversar con cada uno de ellos sobre la idea, con
el Estudio en mano. Para mi sorpresa, todos reaccionaron
no sólo en forma positiva sino con entusiasmo. Así hicimos
nuestra primera reunión en agosto de 1979, tomando
varias decisiones básicas: Primero: ningún
Accionista o grupo tendría más de B/5,000
en acciones; Segundo: cada uno de nosotros pondría
B/5,000 de "Capital Semilla" para asegurar nuestro
compromiso y convicción, habiéndonos "mojado" primero;
Tercero: Nos reuniríamos una vez por semana; Cuarto:
aprobamos un programa de trabajo de barras, con calendario
para cada evento, que indicaba un año completo de
trabajo antes de abrir en agosto de 1980.... y así el
Proyecto Demente fue tomando forma.
Junto
con Francisco Arias V., único panameño experimentado
en periódicos, quien se suma al proyecto, el próximo
paso fue de definiciones, objetivos, principios. El tipo
de periódico sería tamaño standard,
de 16 páginas, iniciándose con 5,000 de circulación
y alcanzando 15,000 luego del primer año. Hicimos
entonces varios viajes de estudio y aprendizaje: a Costa
Rica; donde Manuel Jiménez, Presidente de La Nación,
y Guido Fernández, Director y Presidente de la Comisión
de Libertad de Prensa de la SIP, se conviertieron en nuestros
segundos Padrinos; a Puerto Rico, donde Carlos Castañedas,
Director de El Nuevo Día y José Luis Villegas,
Director de Arte en el mismo diario, se comprometieron
a diseñarnos el periódico más moderno
y efectivo del continente...otros nuevos Padrinos; a Canadá,
a nuestra primera Reunión SIP, a conversar con suplidores
y agencias noticiosas, y a recibir de la Asamblea General
el espaldrarazo de apoyo internacional.
Con
todo este bagaje de información diseñamos
un Libreto de Información para los Accionistas,
abrimos una Cuenta de Fideicomiso Bancario, y salimos todos
a hablar con la comunidad democrática. La situación
se planteaba así: O levantábamos tres cuartas
partes de los balboas requeridos (un millón) en
un tiempo prudencial y arrancábamos, o el Banco
le devolvía el dinero a los Accionistas. Semana
tras semana, mes por mes, listas de gente, visitas uno
por uno, y se fue sumando la Cuenta balboa por balboa,
hasta que llegamos a B/.750,000.00. ¡El proyecto
estaba asegurado! Sería un diario sin dueño,
pero con muchos dueños.
Nombramos
un Consejo Editorial que incluyera a miembros prestigiosos
de todos los sectores de la sociedad (empresarios, profesionales,
intelectuales, sindicalistas, religiosos, en fin, de todos
los sectores). Este será el pulso de La Prensa en
la comunidad, y un espaldarazo de apoyo y compromiso. El
Consejo se conformó así: Esther W. de Abadi,
Dr. Roberto Alemán Z., Gloria G. de Alfaro, Legislador
Camilo Franceschi, Dr. Mario Galindo, Dr. Arrigo Guardia,
Federico Humbert Jr., Prof. Miguel A. Mastín, Lic.
Miguel J. Moreno, Julio C. Pinzón, Ing. Roberto
Reyna, Prof. Gilbero Solís, Prof. Mélida
Sepúlveda, Prof. Indalacio Rodríguez, Lic.
Manuel Solís Palma, Otilia A. de Tejeira, Revdo.
Ajendro Vásquez Pinto, Anel Béliz, Ignacio
Mallol.
Carlos
Castañedas y José Villegas llegan a Panamá y
se adiciona al grupo Wilfi Jiménez. Después
de tres días de reuniones de 6 a 7 horas, terminamos
de definir secciones, tipografía, formato, etc.
Se diseña el periódico con muchos aspectos
revolucionarios para el periodismo. No tendrá pases
(pase a la pág...); habrá un "Hoy por
hoy" (corta opinión diaria); habrá una
Sección Revista sólo para la ,mujer, etc.
Mandamos a imprimir el número "0" ó piloto
en el Diario de las Américas, para que todos puedan
ver lo que será el periódico modelo.
Más
viajes y junto con Armando González hacemos los
pedidos del equipo, materiales, papel, contratación
de las agencias noticiosas; New York Times, A/P, ACAN,
France Press, etc.
A
buscar local. Luego de no encontrar uno satisfactorio,
decidimos construir edificio propio. Entra Armando González
nuevamente y junto con los Arquitectos de Díaz y
Guardia, en término récord, se diseña
el edificio y se inicia la construcción, con un
programa cerrado de construcción de seis meses...¡que
se cumplió!.
Luego,
la parte administrativa, tarifas publicitarias, visitas
a Publicitarias y clientes; contratos de pre-publicidad;
la constitución del primer sistema de subscripciones
para entrega en el hogar, entrenamiento en el equipo electrónico
al mando del accionista Rubén Abadi; pre-venta de
subscripciones; anuncios de personal; entrevistas; empleo;
sesiones de entrenamiento; presupuesto es de publicidad,
circulación, gastos, etc. La Prensa será manejada
con criterio empresarial profesional, ya que un diario
sólo se libre si adquiere independencia económica.
U.N.I.D.A.D.,
bajo la coordinación de Querube S. de Carles, quien
adelanta su regreso de Honduras, organizada con sus miembros
Esther W. de Abadi, Olda C. de Archuleta, Nena C. de Saavedra,
Marisín D. de Vallarino, Maruja V. de Eisenmann,
Olga Zubieta de Oller, y con la cooperación de la
Prof. Mélida Sepúlveda y Raquel de Delgado,
la Sección Revista, original sección para
la mujer.
El
programa se cumple al pie de la letra. Los Directivos le
damos varias horas al día de trabajo. Se va terminando
el edificio; comienza a llegar el equipo. Se corren rumores: "el
régimen no permitirá la salida del periódico, "sí lo
dejará", "quizá no" ...pero
nosotros seguimos trabajando como si no existiese peligro.
Ya tenemos 400 accionistas de todas las capas sociales,
el apoyo internacional se consolida, ya que el personal
comienza a laborar y a practicar. Allí estaban
Dimas Lidio Pittí, Julio Ortega, Humberto Calamari, Emerson Moreno,
Miguel Antonio Bernal, Marcelino Rodríguez, Iván Romero, Cándido
Montero, Víctor Vásquez, Adela Mendoza, Abigail de Neira, Marianela
de Arosemena, Carmen de la Lastra, Juan Guanti, Lorenza de Arias, Daniel Rodríguez,
Cañita Correa, Ismael Marín, Candido Castillo, Nicomedes Carranza,
y muchos otros. Muchos permanecen y son pilares sólidos de nuestro desarrollo.
Iniciamos
la lista de columnistas buscando imponer un periodismo
de opinión de la más alta calidad, ofreciendo
espacio a la más divergentes opiniones. Así llegaron
al periódico Guillermo Sánchez Borbón,
Thelma King, Gloria Guardia de Alfaro, Alberto Mckay, Eduardo
Valdés Jr., Diógenes de la Rosa, Carlos Adames,
Carlos Lucas López, Guillermo Chapman, Mario Galindo
H., Iván Arosemena, Mélida Sepúlveda,
Manguita de Obaldía, Cecilia Alegre, Efraín
Candanedo, Mario J. de Obaldía, Alonso Villarreal,
Margarita A. de Vallarino, Edgardo Molino Mola, Faustina
de Molino Mola, Carlos Chambonett y muchas otras prestigiosas
plumas.
Es
el 4 de agosto de 1980, fecha prevista para la inauguración. ¿Podremos
terminar? ¿Podremos salir? Se organiza la inauguración.
Vendrá a oprimir el botón de la rotativa
el Sr. Georbe Beebe del Miami Herald, con la asistencia
de periodistas de todo el continente. Llega la información
de que Torrijos nos dejará salir, (porque en su
opinión "quebrarán a los 3 meses tenemos
los lios de ERSA, que cuesta al Estado B/.1,000,000.00
(un milló al año, como ejemplo").
El
4 de agosto de 1980, el día programado, 12 meses,
3,600 horas de trabajo arduo, ante el periodismo de América.
Bebe oprime el botón, arranca la rotativa, la "Locura" es
de repente una realidad...y luego de 12 horas de trabajo
continuo al mando de Fabián Echevers, su primer
Director...nace La Prensa, Diario Libre de Panamá. ¡La
Comunidad Democrática de nuestro país se
había dado un vehículo de libre expresión!.
Los
tres años que hoy cumplimos son historia conocida.
Hemos vivido 20 años de periodismo en estos 36 meses.
Ataques físicos: condenas de cárcel a nuestro
segundo Director Carlos E. González De La Lastra;
ocupación y destrucción por parte de la Fuerza
Pública...y éxito tras éxito en la
lucha democrática, en lo que el periodismo del continente
ha catalogado como "el milagro de La Prensa de Panamá".
Esta
es la obra de infraestructura democrática de los
ahora más de 600 panameños y panameñas
accionistas, amantes de la libertad. Para ellos personal
y para el personal - también accionistas-, quienes
al mando de Winston Robles y Francisco Arias son los héroes
diarios; l os Wilfi, Migdalia, Quintero, Montero, Vásquez,
Abigail, Adela, Martín, Prado...y sus asociados...y
a la hoy amplia Junta Directiva; Prof. Rubén D.
Carles, Ing. Guillermo Quijano, hijo; Dr. Carlos Bolívar
Pedreschi, Dr. Ricardo Arias C., Dr. Ricardo Alberto Arias,
Francisco Arias V., Arq. Ricardo Bermúdez, Dr. Fabián
Echevers, un abrazo de felicitación. La
Prensa es
una prueba de que la libertad no se ruega, ¡se ejerce! |