Un hombre de fuerza

Temas:

/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/03/0_20141203qzFN7r.jpg /deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/03/0_20141203qzFN7r.jpg
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/03/0_20141203qzFN7r.jpg

Ya no es más el jovencito que había sido nominado al Oscar con apenas 19 años. Y ya pasaron otros 14 años desde que protagonizó el superéxito de Titanic. El 11 de noviembre, Leonardo DiCaprio cumplió 37 años, y la madurez también se refleja en su trabajo con la película J. Edgar, donde se postula como uno de los favoritos al Oscar.

-Después de tres nominaciones y ningún Oscar, ¿es hora de ganarlo?

-En mis experiencias con el Oscar, aprendí que no tengo el menor control ni puedo hacer nada sobre las opiniones que puede tener la gente sobre mi trabajo. Yo solo puedo salir a promocionar mi película, esperando que a la gente le guste o responda de la forma que vaya a responder cuando esté decidida a votar. Quién sabe lo que puede pasar.

-¿Sueña con ganarlo al menos?

-No creo que nadie pueda decir que no quiere tener un Oscar. Estaría mintiendo, pero tampoco es mi motivación cuando interpreto esa clase de roles. Realmente me motiva trabajar con gente grandiosa, creando un cuerpo de trabajo en el que después pueda mirar atrás con orgullo.

-¿Cómo recuerda hoy, la primera nominación del Oscar, casi 20 años atrás?

-Al principio no lo podía creer. Realmente no entendía lo que estaba pasando. Mi madre estaba emocionada, igual que mi padre. Él me preguntó: ´¿Te das cuenta de lo que acaba de pasar?´. Yo le contesté con un simple ´Supongo que sí´. Pero la verdad, yo no entendí la magnitud de atravesar algo así, y cuando fui a la entrega del Oscar, estaba demasiado tímido. Eso es lo que recuerdo.

-No lo pudo ganar con ´Blood Diamond´.

-No creo haber tenido nunca ninguna expectativa de ganar.

-¿El Oscar sería la gota del vaso que le falta para lograr la absoluta gloria personal?

-Depende de las motivaciones de cada uno. La gloria a nivel personal es trabajar en lo que tanto amo. Sé que todas las carreras pasan volando y sé que habrá algún momento donde no tenga las oportunidades que tengo ahora. Trato de aprovechar las ventajas, pero la gloria personal no es algo que se puede lograr realmente. No creo que haga feliz a nadie. Se ha comprobado una y otra vez. Cuando tuve mi primera oportunidad de trabajar en cine, a los 15 años, durante un año y medio me pasé viendo las mejores películas que pude. En aquel entonces me planteé la idea de emular esa clase de arte maestro que habían logrado en el pasado del cine. Esa es realmente mi motivación. Siento que quiero hacer algo tan bueno como lograron mis héroes.

-¿Es verdad que tiene registrado el ´copyright´ de DiCaprio?

- (Risas) ¿Copyright? No creo que sea cierto, a lo sumo debo haber hecho algo por mi sitio de internet. Pero es verdad que Leonardo DiCaprio es mi nombre real.

Su nombre completo es Leonardo Wilhem DiCaprio, aunque en la intimidad, todos lo llaman Leo. Tenía apenas 10 años cuando el primer representante sugirió que se llamara Lenny Williams, durante la época en que solo trabajaba en avisos de publicidad.

Después siguió con la televisión y algunas cortas participaciones en las series Roseanne y The New Lassie, hasta que en 1991 consiguió el primer rol en cine, con la película de terror Critters 3.

Claro que sorprendió al mundo cuando apareció como el retardado hermano de Johnny Depp en la película What´s Eating Gilbert Grape, donde fue nominado al Oscar por primera vez. Para cuando protagonizó con Kate Winslet Titanic, Leo se convirtió en el galán mejor cotizado en Hollywood.

De la mano del director Martin Scorsese descubrió el perfecto dúo, para encontrar un cine de excelente nivel como Gangs of New York, The Departed y The Aviator, donde Leonardo DiCaprio volvió a pisar la ruta del Oscar, sin llegar hasta el podio. Tal cual como en la tercera nominación por la investigación del tráfico de diamantes en África con Blood Diamond.

Con la película J. Edgar, DiCaprio cuenta con todos los factores para ganar. Para empezar, está irreconocible en la personificación del director del FBI y con la impecable dirección de otro conocedor del Oscar, Clint Eastwood.

-Como estrella de cine, ¿siente que a veces tiene mucho más poder que el FBI?

-¡No, Dios! No conozco a nadie que no tenga cierto temor del FBI. Eso es lo que pasaba con Hoover, porque realmente transformó el sistema legal. Antes era un poco como en el Lejano Oeste, donde la gente robaba bancos, cruzaba la frontera y ya eran hombres libres. Hubo un levantamiento comunista y él sacó a todos los rojos del país y formó un sistema federal donde nadie podía cruzar las líneas.

Desde aquel entonces pueden investigar tu vida, ver si estás haciendo algo malo y la clase de actividad criminal en que estás involucrado. Él (Hoover) creó la fuerza de uno de los sistemas policiales más poderosos y exitosos del mundo. Creó también el sistema de huellas digitales y transformó todo en este país, al punto de pensar que el FBI puede estar investigando cada paso que damos. Tampoco se puede negar que muchas de las transformaciones que hizo al principio de su carrera fueron positivas, aunque hubo otras en las que no estoy de acuerdo para nada.

A lo largo de tres guerras y ocho presidencias, J. Edgar Hoover se mantuvo durante 50 años al mando del FBI en Estados Unidos. Y con alguien que le dio tanto valor a los secretos... de otros, la película trata de revelar los suyos, explorando la vida personal y pública de un hombre que dedicó su carrera a buscar la justicia desde el lado más oscuro del poder.

Se ponen al descubierto los arrestos más famosos de Estados Unidos, al mismo tiempo que expone cierta inclinación homosexual de Hoover mucho después de haberle declarado el amor a su secretaria (Naomi Watts en cine), en la época de tantas conspiraciones detrás de los asesinatos de J.F. Kennedy y Martin Luther King.

-¿El aspecto más controversial que descubrió sobre la vida de J. Edgar Hoover?

-Todo lo que tiene que ver con la forma de pensar fundamentalista que le había legado su madre. Creció en un hogar muy puritano de ultraderecha y con esos pensamientos protegió al país. El hombre estuvo más tiempo en el poder que cualquier otro político. Y mantuvo sus ideales de pensar que el comunismo era el peor enemigo. Al principio lo tomó como un movimiento terrorista y por eso empezamos la película con tantas bombas. Pero cuando llegó el movimiento de derechos civiles, con Martin Luther King y otros líderes, Hoover pensó que trataban de tomar el gobierno. Y es lo que pasa cuando alguien queda en el poder durante tanto tiempo, se pierde el balance.

-¿Hay algo que aprecia de Hoover?

-Creo que tuvo buenas intenciones y supongo que hizo lo que hizo pensando que era un gran patriota, pero era muy ambicioso.

-¿Qué tal trabajar con Clint Eastwood?

-Es uno de los directores con más instinto que conozco. Es como un general, se sienta contra la pared con su monitor, te mira fijo a los ojos y es el mejor barómetro de la verdad. Busca que los actores se sientan parte de la experiencia, viviendo cada momento, experimentando lo que el personaje experimenta. Y no hay ensayos, tampoco tiene demasiada gente a su alrededor preguntando lo que piensan sobre una escena.

-¿La mejor lección que aprendió con Eastwood?

-Que la colaboración es lo más importante. Este hombre cree en sus ideas y confía en sus instintos, cree en lo que hace. Y te da una increíble confianza como actor. Si te contrata para este rol, debes haber hecho un buen trabajo para estar en un estudio de cine con él. No trata de manipular a nadie.

-Después de haber besado a las mujeres más hermosas de Hollywood, ¿cómo fue la filmación de ´J. Edgard´ donde lo besa... un hombre?

-Estaba interpretando un personaje y tuve que hacer lo que hubiera hecho él. Fue una escena muy interesante, porque Clint fue muy claro: ´No va a ser la típica secuencia. Quiero que primero se peguen entre ustedes, que salga la mayor cantidad de sangre posible, hasta que quieran matarse. Y en ese peor momento, va a llegar el beso´. Quería mostrar cierta clase de represión, porque estamos hablando de una época donde no importaba lo que sentían dos hombres entre ellos, era algo que no se atrevían a expresar en aquel entonces. Y fue muy interesante cómo Eastwood lo manejó todo, porque reflejamos bastante la época en que ciertos homosexuales vivían reprimiendo sus emociones.

- El beso con el actor Armie Hammer, ¿ayudó a darle más credibilidad al lado homosexual de Hoover?

-El trabajo de Armie Hammer es fantástico. ¿Podrás creer que apenas tiene 25 años? Realmente capturó la relación de un hombre que tenía una gran adoración por otro hombre, aunque también escondía cierto odio por no poder ser como quería ser. Clyde Tolson dedicó su vida a J. Edgar Hoover.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.


Tu suscripción viene con regalo este fin de año.

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Lo último en La Prensa

ÚLTIMO VIAJE Kerry se despide con una gira por Europa, inquieta frente a Trump

El secretario de Estado estadounidense John Kerry. El secretario de Estado estadounidense John Kerry.
El secretario de Estado estadounidense John Kerry. REUTERS/Remo Casilli

El secretario de Estado estadounidense John Kerry viaja la próxima semana a Europa, en una gira de despedida a seis semanas de ...

Videos del día Alianza internacional protegerá patrimonio cultural en peligro

Alianza internacional protegerá patrimonio cultural en peligro Alianza internacional protegerá patrimonio cultural en peligro Vídeo
Alianza internacional protegerá patrimonio cultural en peligro AFP

Una conferencia internacional empezó el viernes en Abu Dabi para poner en marcha nuevas medidas que impidan destrucciones como ...

Fotografía Así se vive la Comic Con en Japón

Así se vive la Comic Con en Japón Así se vive la Comic Con en Japón Galería
Así se vive la Comic Con en Japón Japón/AFP / Behrouz Mehri

Destacados