[BARBARIE]
Los narcos desafían al Gobierno
El hallazgo de 13 cuerpos decapitados, entre ellos ocho militares y un ex director de la Policía, volvió a sembrar el terror en la sociedad mexicana por el incremento de la violencia. Joaquim Ibarz
Los narcotraficantes mexicanos perpetran acciones cada vez más bárbaras que, además de sembrar temor, zozobra y angustia en la población, constituyen mensajes de abierto desafío a las fuerzas del Estado. El hallazgo en Chilpancingo (capital del estado de Guerrero), al norte del centro turístico de Acapulco, de 13 cuerpos decapitados –entre ellos ocho militares y un ex director de la Policía– volvió a sembrar el terror en la sociedad mexicana por el incremento de la violencia y por la crueldad de los mafiosos.
La policía municipal de Chilpancingo efectuaba un patrullaje de rutina cuando al pasar por las cercanías de un centro comercial encontró una bolsa negra de plástico amarrada con una cuerda verde de nailon. Cuál no sería su espanto al ver que en su interior aparecían nueve cabezas, con corte de pelo militar. A un costado había un mensaje, escrito en una cartulina fluorescente, que decía: “Esto les va a pasar a todos los guachos (soldados) y por cada elemento que nos maten les vamos a matar 10”.
El mensaje estaba firmado por ya saben quien. El hallazgo se produjo dos días después de que en un municipio cercano se registrara un enfrentamiento entre militares y sicarios que dejó tres delincuentes muertos. Los soldados fueron capturados por un grupo armado cuando salían del cuartel del 41 batallón de infantería, con sede en Chilpancingo. Entre los ocho uniformados asesinados figura un capitán de infantería y tres sargentos.
Horas más tarde del macabro hallazgo de las cabezas, en la autopista del Sol, que une la ciudad de México con Acapulco, fueron localizados tres cuerpos decapitados, atados de pies y manos con cuerdas amarillas; en la misma vía, frente a una caseta de información turística, se encontraron otros seis cuerpos igualmente sin cabeza.
En el vecino municipio de Quechultenango, un comando mató a Roque Morales Saldaña, comandante de la policía municipal, y a su esposa. La fiscalía reveló que se hallaron otros tres cuerpos sin cabeza en Mochitlán, a unos 15 km de Chilpancingo, con lo que suman 12 los cuerpos decapitados en la zona.
Esta serie de asesinatos representa una de las más sangrientas ofensivas de las mafias de la droga contra las fuerzas del orden. En total, en las últimas horas fueron ejecutadas 16 personas en el estado de Guerrero, uno de los más violentos de México. El Ministerio de Defensa informó de que la muerte de los soldados suponía una represalia por los golpes que las fuerzas armadas habían propinado a organizaciones criminales, los cuales provocaron una merma en su estructura funcional y económica.
Según un comunicado de las autoridades militares, tras la ofensiva emprendida por el Gobierno los narcotraficantes se sienten acorralados y debilitados, y responden con estos actos cobardes que pretenden amedrentar las acciones que acomete este instituto armado. Este año han muerto en México 5 mil 300 personas por crímenes ligados al narcotráfico, el doble que en 2007. Dada la corrupción imperante en la Policía, el Gobierno se apoya en el Ejército para combatir a los carteles.
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