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Opinión

´RANCHOS ARDIENDO´

De Tulú y la pura pinta: Berna Calvit

Berna Calvit

Me gustaría saber el volumen de ventas de medicamentos ansiolíticos, somníferos, antidepresivos, antiácidos, valeriana y similares en Panamá. Algo me dice que las farmacias y los distribuidores de estos productos están haciendo “japai”. El caos y la inseguridad en las calles causan ansiedad y malhumor; leer noticias, depresión, disgusto, acidez estomacal; los noticieros en la tevé ocasionan todo lo anterior, y más, porque una cosa es oír o leer y otra, ver en el televisor, “en vivo” y a todo color, el desfile de bufones, mentirosos y de defensores hasta de lo indefendible. Le aconsejo, si quiere disfrutar de una noche bien descansada, ¡no vea los noticieros nocturnos!; si aparecen Gálvez, el diputado José Muñoz, Camacho, o Salo Shamah, será difícil conciliar el sueño. Hay un diputado que me hace recordar al personaje el Bufón, de la película Batman. ¡Qué aguante hay que tener! El presidente Martinelli debería saber que con amigos así no necesita enemigos. Y hablando de amigos, en el banco, decorado con motivos alusivos a las fiestas de la patria, mientras esperaba en la fila de jubilados, se me acercó el simpático C. y me susurró al oído: “Oye, ¿viste en esa esquina ese paisaje de playa con arena, palmeras, y pececitos? Avísale a la gente del banco que no dejen entrar a X porque si ve esa playa se le va a querer llevar”. ¡No es cuento! Y es que asuntos así están en el menú diario: la carestía de los alimentos, medicamentos y combustibles; la compra y venta descarada de tránsfugas; el mal servicio en las instalaciones de salud; criminalidad; pele police y retenes; los negociados de tierras en Juan Hombrón y Paitilla; corrupción por doquier, etc.

En el país entero hay “ranchos ardiendo”. Cada día aumentan los indignados; se alzan los comerciantes pequeños, los indígenas, los defensores del patrimonio histórico y del ambiente, los periodistas, las víctimas del dietilene glycol y la KPC, los que deben abandonar su casa para darle paso al “progreso” y al turismo, los sin-agua, los sin-tierra y los olvidados. Hay un ambiente crispado y malsano; hay quienes se sienten acosados por adversar al gobierno; es inquietante la sospecha de que algo parecido al fatídico G-2 acecha. Equivocadamente, el presidente Martinelli y sus funcionarios tildan de políticos todos los movimientos y opiniones que los adversan. Es verdad incompleta que ignora el gran descontento entre no afiliados a partidos políticos; entre ciudadanos con sensibilidad y preocupación por el bien común, la equidad social y la justicia imparcial. Ocupados en mantener el poder más allá de 2014 y en adelantar costosos proyectos que, en algunos casos, chocan contra toda lógica, dan sobradas razones para “prender ranchos”. Razón tiene el eslogan de indignados españoles que dice: “Cuando los de abajo se mueven, los de arriba se tambalean”.

El anuncio del más reciente proyecto de la desaforada danza de millones del gobierno es el del rompeolas turístico; se destinarán 37 millones de dólares para un relleno de 6.86 hectáreas en la bahía de Panamá, adosada a la cinta costera con ciclovías, estacionamientos, canchas deportivas y hasta un restaurante que permitirá al turista disfrutar de la “vista panorámica de 360 grados sobre la ciudad...” (La Prensa 31/10/2011). El “suavitel” para el proyecto es “mejorar la actividad del nuevo muelle multipropósito”. Ese mismo día el diario muestra a dos campesinos de Tulú, camino al hospital de Penonomé, trasportando en hamaca a un enfermo que no pudo ser atendido en el centro de salud, porque carece de medicamentos y cuenta con un asistente “que nada puede hacer”; las cosechas se pierden; las autoridades los mantienen en completo abandono, dice Rutilio Espinosa, residente de Tulú; a punta de pico y pala y a puro pulmón, los hombres de la comunidad intentan mantener abierta la única vía, un camino lodoso; llevan más de 30 años esperando la carretera que varios gobiernos les han prometido. Los Tulú se repiten a lo largo y ancho del país. Hay dinero de sobra para obras cosméticas, “pura pinta”, pero no para ayudar al hombre del campo, a los que carecen de tanto por el abandono gubernamental, como dice Rutilio.

Recientemente asistí al acto de clausura de varios cursos de capacitación a humildes mujeres trabajadoras del área rural de Coclé, proyecto emprendido con “el corazón” por la Fundación de Asistencia Legal Comunitaria (Fundalcom) y la Fundación Nutricional Teresa de Jesús (Fundateje). Me conmovió ver a aquellas 60 mujeres, jóvenes y mayores, vestidas con sus mejores galas, subir orgullosas al escenario a recibir los certificados. “No todo está perdido”, me dije. Presenciar el acto fue una experiencia enriquecedora; bocanada de aire fresco, de esperanza, de pensamientos positivos; y de ganas de abrazar, agradecida por sus esfuerzos, a esas mujeres y a los que, con su trabajo, les ofrecieron nuevos horizontes. No estuvo presente nadie que empañara con su pequeñez un acto tan lleno de sentido.

No hubo necesidad del tranquilizante té de tilo ni de valeriana ni de pastillas contra la depresión porque no había allí ministros ni diputados ni políticos marrulleros para hacer de la ocasión la oportunidad para politiquear. Fue un día sin las nubes oscuras de la desesperanza y el desengaño. Un hermoso día para reforzar mi fe en la gente buena de mi país.


Carlos Montúfar Talavera
Hace 6 mess

La consolidación del hombre/mujer unidimensional, brillantemente descrito por Marcuse: un individuo alienado y embarcado con fruición en la estéril búsqueda de la felicidad a través del confort material, totalmente anestesiado por la publicidad embriagadora, la manipulación de los deseos y la canalización inofensiva de la disidencia, sin tentación alguna de crítica social o de oposición al totalitarismo algodonoso de la omnímoda sociedad de consumo, hacia ese tipo de ciudadanos nos quieren llevar y lo están logrado exitósamente en parte de nuestra sociedad..."mucha pinta", fachada, cosmético, apariencia!

watchman
Hace 6 mess

Tremendo articulo que denota la realidad de nuestro pueblo. El famoso "Juega Vivo" a nivel de todo el pais nos mata como pueblo. Todos los dias se suman mas preocupaciones a las que ya tenemos. Menciono algunos - Alto precio de Canasta Basica, la inseguridad en las calles, la corrupcion, la falta de vias de acceso porque la ciudad de Panama esta intrasitable, el pobre servicio que brindan las oficinas del gobierno, el pobre estado de los servicios medicos, la pobre calidad de la educacion, la irresponsabilidad de muchos conductores, especialmente los taxistas, buses y conductores de mulas, el pele-police, el alto costo de la vida en general, la delicuencia juvenil. Podriamos estar escribiendo todo el mes y no terminamos. Nuestro pais se cae en pedazos. Politicos y servidores publicos de bajo calibre, que solo buscan su bienestar personal y les importa un bledo el panameño de a pie. Aparecen como invitados especiales a los desfiles patrios, pero no hacen lo necesario por nuestra patria. Que gran hipocresia!

Hilda Candanedo
Hace 6 mess

Gracias por escribir siempre de manera tan sencilla, coherente, veraz y motivadora...

Joxe
Hace 6 mess

Obviamente este articulo resalta la chabacanería de la clase política criolla, carente de virtudes y falta de transparencia, muy de acuerdo con esos señalamientos, esto lo tengo presente, los políticos son un lastre social. John Forbes Nash, un famoso premio Nobel en economía, padeció de esquizofrenia durante décadas y de su vida se hizo una película intitulada “Una Mente Brillante”, sobre el particular, se encontró un escrito a mano, en donde el mismo, al hablar sobre su recuperación del abismo de la esquizofrenia, decía que esta recuperación “empezó reconociblemente, con el rechazo del pensamiento político como más que un desperdicio total de esfuerzo intelectual"

Jerry
Hace 6 mess

Excelente articulo, sobre todo las pesadillas que pueden ocasionarnos algunos personajes y la relación mirador de 37 millones vs Tulú. Excelente.

Ivana Oerez
Hace 6 mess

totalmente cierto, que porqueria de gente gobierna el pais

CONTESTATARIO
Hace 6 mess

Articulo bueno. Felicidades. La sociedad que se ha venido construyendo sobre la base del tener es la que nos ha llevado hasta este momento. hemos abandonado el cultivar el ser, las virtudes y todas aquellas cosas que enriquezcan al hombre como parte de la humanidad. Así insistimos en decir nada tienen nada vales, frases acuñadas por este capitalismo voraz, cuyo culto al individualismo no ha permitido que el hombre cultive la empatía. Solo si mis semejantes están bien, no necesariamente igual a mí, la sociedad se desempeñara sin tanta convulsión. Solo demosle salud y educación (no dogmatismo al servicio del capital)a la población y por fuerza de esas dos circunstancias todo cambiara. Esas son las dos prioridades.

Casas Viejas
Hace 6 mess

Este es un escrito perfectamente lúcido. Gracias.

Tenista
Hace 6 mess

La frustracion es que el antes candidato ahora presidente prometio acabar con la politiqueria y gobernar para resolver la mayoria de los problemas. Lo que prometio fue algo tan basico como que su gobierno no iba a estar robando. Lo que prometio fue algo tan basico como que escucharia al que no fuera miembro de su partido. Lo que prometio fue tan basico como que renunciaria a su puesto de presidente del CD para ser presidente de todos los panameños. La tragedia es que le CREIMOS!!!!.

Marcela
Hace 6 mess

Porque en general los panameños somos inocentes.. en menos de dos años otro vendrá y nos venderá otra idea y le creeremos y este círculo no se acabará.. porque desafortunadamente a la hora de votar, se compran conciencias y se compran votos y aquel honesto candidato que corre para hacer algo bueno pero no tiene millones para lavar cerebros o comprar votos, diputados, etc, nunca tendrá oportunidad. Es lamentable.
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