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Economía

Tierras en medio de un conflicto

Rechazan proyecto en Tonosí

Alrededor de 15 comunidades se verán afectadas con la construcción del embalse Güera, que inundará 602 hectáreas en Macaracas.

Aet Elisa Tejera C.
atejera@prensa.com

04/03/2013 - “¿Cuántas libras de puerco quieren?”, preguntó Jaqueline Aguirre a sus vecinos de El Tolú, en la provincia de Los Santos, reunidos bajo la sombra de un árbol frente a la escuela del pueblo.

Solo dos de un grupo de más de 25 personas prestaron atención. La noticia de que serán desalojados de sus tierras por la construcción de la presa Güera, que abastecerá de agua al sistema de riego de Tonosí, les ha robado el sueño y la tranquilidad que reinaba en los últimos meses en los campos de El Tolú, corregimiento de Bajos de Güera, distrito de Macaracas.

El Gobierno le adjudicó la obra a la empresa ecuatoriana Hidalgo e Hidalgo por 155 millones de dólares, pero los moradores de las áreas afectadas no se enteraron del proyecto hasta que vieron los tractores trabajando en sus tierras.

Hidalgo e Hidalgo, responsable de una parte de los trabajos del plan de saneamiento de la bahía de Panamá, también es la encargada del estudio, diseño y construcción del proyecto integral y multipropósito para el desarrollo agropecuario del Valle de Tonosí, en la provincia de Los Santos.

La obra, que abarcará 15 mil hectáreas –10 mil en una primera fase–, se utilizará para suministrar agua potable, controlar inundaciones, generar energía y un sistema de riego de cultivos en el distrito de Tonosí.

Para lograr este objetivo, en una primera fase se requiere la construcción de dos presas: Güera y Guaniquito.

Con la construcción de la presa Güera se pretende inundar 602 hectáreas de las mejores tierras agrícolas en el corregimiento de Bajos de Güera, distrito de Macaracas. Además, con el embalse se afectará a más de 15 comunidades.

Santos García reside en Los Sacales, y para llegar a su casa tiene que caminar dos horas atravesando el pueblo de El Tolú. Con el embalse Güera tendrá que caminar entre seis y ocho horas.

“La verdadera intención del Gobierno es la construcción de hidroeléctricas, igual como han hecho con otras represas en la provincia de Chiriquí, donde hoy ni siquiera alcanza el agua para el cultivo de arroz”, cuestionó García.

Este es un proyecto inconsulto que se aprobó a espaldas del pueblo de Bajos de Güera, agrega el maestro del pueblo, Eladio Pérez

“Pareciese que diseñaron el proyecto como si aquí no viviera nadie o vivieran puros puercos de monte, pero esta no es la realidad. Allí vivimos muchas personas que no dependemos del Gobierno y que solo sabemos trabajar la tierra. Trabajadores de la agricultura y la ganadería”.

Con la presa Güera desaparecerá la escuela, la capilla y el cementerio de El Tolú, obras que los moradores consiguieron sin la ayuda del Estado.

La escuela y la capilla fueron construidas por el Colegio Javier como parte de su programa de voluntariado. “Si el Gobierno no nos da, que tampoco nos quite lo poco que tenemos”, comenta Rubén Solís Mendoza, un campesino de 60 años.

Uno de los objetivos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) es construir embalses de uso múltiple que permitan el suministro, conducción y distribución de agua para riego de la margen izquierda del río Tonosí.

También se proyecta generar energía con una hidroeléctrica, abastecer de agua potable y controlar las inundaciones de Tonosí, según el pliego de condiciones publicado en el portal PanamaCompra.

El bien de uno es el mal de otros

Los moradores de las áreas afectadas se oponen a la construcción de la obra, que califican como un proyecto inconsulto en el que no se ha dicho la verdad.

La molestia de los residentes de las 15 comunidades afectadas obligó el jueves pasado al ministro del Mida, Oscar Osorio, a paralizar los trabajos que desarrolla la empresa en la zona de Macaracas.

“Se suspende el trabajo de las máquinas, pero no la obra, porque yo no soy la persona autorizada para eso”, dijo Osorio, quien ofreció disculpas por no haber hecho las consultas sobre el proyecto. El jefe de la cartera agropecuaria les explicó en un cabildo a los residentes de Bajos de Güera que la presa ayudará a amortiguar las inundaciones en Tonosí.

La justificación llevó a los campesinos a preguntarle si era justo que para que Tonosí no se inunde una noche era necesario inundar para toda la vida a Bajos de Güera.

Gerardino Batista, viceministro del Mida, reconoció que pusieron los bueyes delante de la carreta. “Lamentablemente hemos llegado tarde. No se pretende sacar a nadie de su lugar inmediato y ponerlo en los cerros, como piensan ustedes. Hay muchas tierras en el área que podemos negociar...”.

Aunque las obras están suspendidas hasta que el presidente Ricardo Martinelli atienda a los moradores de Bajos de Güera que conforman la comisión liderada por el ministro Osorio, la consigna de los campesinos es no salir de sus tierras. Así lo recalcó Jaqueline Aguirre, junto a sus demás vecinos.


ernesto07
Hace 1 ao

no construyan nada. dediquen ese dinero a otra comunidad menos miópe. en la próxima sequía qeu coman raíces... de por sí, son un lastre para el país.

Vamos Bien
Hace 1 ao

Lamentablemente cuando la sequia los afecte no tendrian autoridad moral de pedir ayuda al gobierno. El sistema de riego era una medida de mitigación, y me da la impresion de que esto tiene su componente politico de izquierda.
Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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